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LOS ANTECEDENTES

El hecho de que Damien Chazelle eligiese contar la historia de Neil Armstrong y el primer viaje a la luna en su nuevo proyecto fue, cuando menos, sorprendente. Por un lado por cambiar radicalmente de registro, desprendiéndose (aunque nunca del todo) del nexo común musical que unía sus anteriores trabajos, Whiplash y La ciudad de las estrellas (La La Land). También es su primera adaptación, ya que First Man se basa en Primer Hombre: La vida de Neil. A. Armstrong, de James R. Hansen. Se trata de la biografía oficial del astronauta, y relata, además de algunos pasajes de su vida personal, su ingreso en el programa espacial de EE. UU. y su participación en la misión Apolo XI, que lo llevó a ser el primer hombre en pisar la luna en 1969.

LA PELÍCULA

Partiendo de la base de las limitaciones que supone ceñirse al material de origen, First Man tenía dos vertientes a las que agarrarse para funcionar. La primera de ellas, y naturalmente la más relevante, es la trama centrada en la carrera espacial y uno de los hitos más importantes en la historia de la humanidad. Chazelle consigue que cada escena a bordo de una aeronave sea una experiencia inmersiva, haciendo del sonido su principal baza, tal y como ocurre, por ejemplo, con Dunkerque. El apartado visual está igualmente logrado, pero no llega a deslumbrar como esperábamos. Acaso sea culpa de nuestras expectativas. No podemos perder de vista la época en la que transcurre y los medios disponibles en aquellos momentos. Acaso tener tan cercanas La llegada, Interstellar o Gravity hagan flaco favor a las expectativas del espectador cuando se sienta a ver un biopic.

En cualquier caso, las mentadas escenas espaciales se nos antojan algo mecánicas, asépticas, hasta un punto impersonales. Lo corroboramos cuando, después de dos horas y veinte (que se perciben como dos horas y veinte, ni un minuto menos), llegamos a la luna con Armstrong y no sentimos esa llamarada de emoción que se suponía que experimentó la población mundial cuando se alcanzó tal hazaña. Ni una pizca. Acaso seamos nosotros, a quienes nos interesa más conocer al hombre detrás del héroe, a su familia, a todos ellos marcados por el dolor de la pérdida. A nosotros, a quienes nos interesa más el clamor de la parte más desfavorecida de la sociedad, rogando por que se destine a su sustento la friolera de dólares que se están dejando en la carrera espacial, mientras más de un astronauta muere en cada nueva prueba o misión que se intenta. Todo eso está, pero en pinceladas ínfimas en comparación a las secuencias intra-cohete.

First Man no es una mala película. Es pulcra en la técnica, quizás demasiado correcta. Habríamos preferido algo menos de corrección y un poco más de emoción. Siquiera una pizca de alma y cuajo en medio de la oscura infinidad de un universo por explorar.

ELLOS Y ELLAS

Desafortunadamente, no hay secundarios que destacar en First Man, así que pasamos directamente a los protagonistas. Ryan Gosling y Claire Foy no pasarán (o no deberían pasar) a la historia por su interpretación de Neil Armstrong y su esposa Janet. Están correctos, pero sus personajes, o la manera de reflejarlos en la película, lamentablemente no dan para mucho. Gosling vuelve a estar en un registro muy minimalista en cuanto a expresividad se refiere; y sí que nos da más pena que Foy no tenga más que encarnar a la madre y esposa abnegada que carga con todo el peso de la casa sobre sus hombros, con la angustia de no saber si su marido volverá de la misión en la que se ha embarcado. La actriz británica y su elocuente mirada azul sacan el máximo partido de cada uno de sus minutos en pantalla.

LA SORPRESA

Hemos visto tantas veces las imágenes del alunizaje del Apolo XI que nos las sabemos al dedillo. Por eso extraña (y ya está causando revuelo en Estados Unidos) que se haya omitido un detalle absolutamente mítico de ese momento. Os daréis cuenta de a qué nos referimos en cuanto llegue esa escena y estéis esperando que pase algo que, finalmente, no pasará.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

El despegue del Apolo XI. Es el momento en el que música e imagen adquieren su máximo esplendor, dándonos esa chispa de emoción que echamos en falta en el resto del metraje.

TE GUSTARÁ SI…

Si eres muy fan de Neil Armstrong o te llaman la atención las películas de esta temática.

LO MEJOR

  • La banda sonora.
  • Las escenas que se centran en la familia y el duelo.
  • Claire Foy.

LO PEOR

  • Carece de la épica y la emoción que demanda la historia.

 

Aitziber Polo

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