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Hace ya unos cuantos años, una admirable columnista neoyorquina nos aleccionaba de la siguiente manera: “Bienvenida a la era de la pérdida de la inocencia. Nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables. Más bien desayunamos a las siete de la mañana, y tenemos líos que procuramos olvidar cuanto antes”. Ella era Carrie Bradshaw, y por mucho que tuviese un apartamento en la Gran Manzana, o calzase manolos, lanzaba un mensaje de hermanamiento a todas las mujeres del planeta, sin excepción. Todas ellas luchadoras, con vaivenes y problemas cotidianos, pero también con una fortaleza innata para recuperarse de cada tropezón.

El próximo domingo 13 de mayo, a las 21:15 h, Cosmo estrena en exclusiva en nuestro país París etc., una serie original de Canal+ Francia que cuenta con muchos de los ingredientes que nos encandilaron de Sexo en Nueva York. Amor, sexo, amistad, trabajo, niños… vida. La vida y las distintas formas de vivirla de cinco mujeres con todo y nada de particular. A lo largo de doce capítulos de 30 minutos de duración, París etc. retrata las historias de Marianne, Mathilde, Nora, Allison y Gil. ¿Su única conexión incuestionable? La ciudad de la luz.

Nos encontramos en un momento en el que las mujeres están dando importantes pasos hacia el triunfo de la igualdad, y su presencia cada vez más notoria en las ficciones, es muestra de ello. Big Little Lies es uno de los ejemplos actuales más sonados, y París etc. también tiene algo de ella. Cuatro de sus cinco protagonistas tienen hijos pequeños, y dado que el episodio piloto tiene lugar durante el comienzo del curso, el colegio es el punto de encuentro para varias de las chicas y sus historias en común.

No obstante, no es la amistad entre ellas el eje central de la serie. El andamiaje que las sostiene a todas es París, por lo que no necesariamente llegarán a conocerse entre sí. Algunas lo hacen ya en el primer episodio; otro par de ellas comparten lazos de sangre, y otras están unidas por una casualidad tan remota que pueden no pasar de simplemente cruzarse por la calle en el futuro. Un solo capítulo no es suficiente para aventurar a quiénes habremos visto interactuar para cuando acabe la temporada. Tampoco para saber quién será nuestra favorita (también nos llevó tiempo saber si nos identificábamos más con Carrie, Miranda, Samantha o Charlotte). En cualquier caso, es emocionante el viaje que tenemos por delante, y el partido que se les puede sacar a las idílicas localizaciones parisinas y a cinco mujeres que pisan muy fuerte.

Por otro lado, una de las peculiaridades de Paris etc. es que cada episodio empezará con una escena de sexo. El inicio del piloto nos marca el tono general de esta dramedia desenfadada y sin pelos en la lengua. Porque, como le ocurre a todo hijo de vecino, a veces nos vemos envueltos en circunstancias que no tienen nada de glamuroso (ni aunque estemos en París). Y eso no tiene nada de malo. Esa frescura y naturalidad es uno de los puntos fuertes de esta propuesta, y otro de ellos es lo variopintas que son las chicas, empezando por la disparidad de edades. Desde la madurez de Gil (Zabou Breitman), Marianne (Valeria Bruni Tedeschi) o Nora (Naidra Ayadi) hasta la juventud de Allison (Lou Roy-Lecollinet), una estudiante alsaciana que está en París para realizar prácticas en un restaurante. En cuanto a los tipos de pareja, también las hay para todos los gustos y empatías. Gil tiene un novio 20 años más joven que ella; Mathilde (Anaïs Demoustier) mantiene una relación con un padre separado que le saca quince años; Allison está inmersa en los preparativos de su boda, y Marianne lleva diez años con el padre de su hijo, aunque no viven juntos. Y eso solo para empezar. Como decíamos más arriba, 30 minutos no son suficientes para hacernos una idea de todo lo que París etc. puede llegar a dar, pero sí para dejarnos con ganas de averiguarlo.

Los domingos a las 21:15 h, Cosmo nos lleva a París; y quién sabe, si París etc. sale adelante, sus creadores contemplan la posibilidad de ambientar futuras temporadas en otras ciudades europeas como Berlín o Madrid.

Aitziber Polo

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