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When-Two-Worlds-Collide_poster-El-Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

En 2006 Alan García accede, dieciséis años después de su primer mandato, a la presidencia del Gobierno peruano. En su segunda legislatura se propone atraer una mayor inversión extranjera a su país, e invita abiertamente a las empresas estadounidenses a explotar los recursos naturales de Perú en varios de sus discursos institucionales.

El deseo de García de hacer crecer económicamente a Perú choca frontalmente con las comunidades indígenas que habitan el Amazonas. Sus miembros, que sienten sus tierras amenazadas por las empresas petrolíferas que acometen prospecciones en la selva, comienzan a organizarse para combatir las leyes que permiten explotar paisajes naturales protegidos.

LA PELÍCULA

Un año después de que Alan García y George W. Bush firmen el Tratado de Libre Comercio entre Perú y Estados Unidos, las empresas privadas de Norteamérica encuentran muchas facilidades para explorar la selva peruana. Las comunidades indígenas, con el apoyo de distintas ONG, se organizan para protestar contra el Gobierno y pedir la derogación de tres decretos legislativos incluidos en el tratado que ponen en claro riesgo la protección del ecosistema amazónico. Entre los manifestantes destaca la figura de Alberto Pizango, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (ADISEP).

La selva no se vende - El Palomitrón
Uno de los lemas de los manifestantes indígenas, con la imagen del activista Alberto Pizango

La popularidad de Pizango aumenta al mismo ritmo que las prospecciones petrolíferas en su tierra, y los medios de comunicación comienzan a hacerse eco de las protestas indígenas contra el Gobierno de García. Tras leer una noticia del periódico El Comercio, la directora Heidi Brandenburg se interesa por lo que está sucediendo en el país y decide investigar. Junto a Matthew Orzel, se embarcan en la complicada tarea de convencer a unas tribus poco acostumbradas a la presencia de foráneos de participar en la película. Su relato en primera persona es clave para la existencia de When Two Worlds Collide.

Cuando la violencia institucional se intensifica, los pueblos oprimidos solo encuentran salida en la revolución violenta. Ante las propuestas pacíficas, el Gobierno peruano decide solucionar militarmente un problema político en origen (¿nos suena de algo?) y la tensión entre civiles y fuerzas del Estado no deja de crecer.

Lo que en un principio iba a ser un documental sobre las comunidades indígenas contado a través de los ojos de Pizango, cambia de enfoque conforme aumenta la espiral de violencia entre manifestantes y policía. Brandenburg y Orzel entienden que se encuentran ante un conflicto social y sienten la necesidad de ampliar el punto de vista. Los cineastas exploran también la realidad de las familias de los policías muertos en los violentos enfrentamientos producidos en la ciudad de Bagua.

LA SORPRESA

Es precisamente cuando el Gobierno empieza a beneficiarse de ver a su pueblo violentamente enfrentado cuando la película adquiere una nueva y más compleja dimensión. Ya no solo se trata de un documental más sobre tierras explotadas por multinacionales americanas, sino que asistimos a un potente conflicto civil que adquiere incluso un carácter identitario (la tierra no pertenece a tu pueblo, sino al país; yo soy tan peruano como tú; el policía es la víctima, no el manifestante).

Masacre de Bagua - El Palomitrón
Imágenes de la Masacre de Bagua (2009)

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

El 5 de junio de 2009, tras cincuenta y cinco días de ocupación de una de las principales carreteras de la región por parte de los manifestantes, el Gobierno ordena el desalojo de unos cinco mil nativos y se produce la conocida como Masacre de Bagua. Fallecieron 10 nativos y 23 policías, según la información del Gobierno. Las imágenes que el documental muestra sobre el conflicto y sus consecuencias son desoladoras. De todas las reacciones y declaraciones posteriores, llama poderosamente la atención el lamento de una joven indígena: “Sufro la muerte de los policías y también la de mis hermanos. Porque si los policías son héroes que lucharon contra sus enemigos, ¿qué somos nosotros entonces?”.

TE GUSTARÁ SI…

Te interesa la política internacional y te apetece ver claros paralelismos entre el Gobierno de Alan García y el de Mariano Rajoy, salvando las frondosas y selváticas distancias.

LO MEJOR

  • La capacidad de los directores para adaptarse a las circunstancias de unos acontecimientos que trascienden a la idea original del documental.

LO PEOR

  • La historia es tan poderosa que acaba engullendo a la propia película, más pendiente de ser fiel a los hechos que de elaborar un ejercicio más narrativo que puramente periodístico.

Fon López

Reseña Panorama
Nuestra valoración
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He crecido viendo a Pamela Anderson correr a cámara lenta por la arena de California, a una Carmen Maura transexual pidiendo que le rieguen en mitad de la calle, a Raquel Meroño haciendo de adolescente con 30 años, a Divine comiendo excrementos y a las gemelas Olsen como icono de adorabilidad. Mezcla este combo de referencias culturales en una coctelera y te harás una idea de por qué estoy aquí. O todo lo contrario.

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