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LOS ANTECEDENTES

El viernes 23 de noviembre se estrena en España Tres caras (Se Rokh) dirigida por Jafar Panahique además la protagoniza junto a la estrella cinematográfica iraní Behnaz Hafari. Panahi consiguió un Oso de Oro en el Festival de Berlín de 2015 con su película documental Taxi Teherán.

Tres caras llega a las salas españolas después de recibir la Palma de Oro al mejor guion en el Festival de Cannes de este año, y de participar en el de San Sebastián. Una vez más, el director iraní ha rodado en clandestinidad una cinta que, en esta ocasión, es una defensa moderna y desafiante a las actrices en un país donde la mujer sigue siendo ciudadano de segunda. En 2010 el Gobierno prohibió rodar a Panahi y le retiró el pasaporte para que no pudiera abandonar el país. A partir de ese momento, el cineasta se ve obligado a trabajar en al clandestinidad, lo que le da un carácter muy personal a todas sus producciones.

LA PELÍCULA

La actriz Behnaz Jafari recibe un dramático video en el que una joven le pide ayuda porque su familia quiere casarla para impedir que siga estudiando interpretación en el Conservatorio de Teherán. Junto al cineasta Jafar Panahi se desplaza en coche a un pueblo cercano a Armenia y Azerbayán, al lado de Mianeh, donde descubrirán que la tradición es tan poderosa como la hospitalidad.

En esta película los protagonistas se interpretan a sí mismos y la historia de ficción no es más que una suma de retazos de la vida real de los actores. Lo que nos cuentan es la realidad de las actrices en este país a través de la historia de tres mujeres de distintas generaciones: una de la época prerrevolucionaria, que ha sido obligada a abandonar la actuación y que no aparece en imagen; la propia Behnaz Jafari, estrella en su país, y la joven Marziyeh Rezahei, que desea ingresar en el Conservatorio ante la oposición de su familia.

El director nos acerca a una de las zonas más deprimidas de Irán donde la tradición más antigua manda sobre cualquier otra realidad. La película tiene ciertos tintes de documental, aunque se difumina la frontera entre documental y cine de no ficción, tanto por el rodaje con cámara fija que da al conjunto una lentitud consciente, un reflejo de lo despacio que avanza la vida; como por la veracidad de las imágenes.

Rodada en turco y persa, la cinta nos traslada a una realidad tan alejada de la occidental que nos parece estar viendo una puesta en escena de otra época. Y precisamente por eso, y por el atrevimiento de enfrentarse al orden establecido sin hacer escarnio y defender los más básicos derechos humanos, Tres caras merece la pena.

CRÍTICA TRES CARAS - EL PALOMITRÓN

ELLOS Y ELLAS

Jafar Panahi acostumbra a aparecer delante de la cámara en sus producciones. Aquí se nos muestra como un observador que se mantiene al margen de la trama que discurre por la relación de las tres mujeres, las tres caras que ponen nombre a la historia. Ellas son sin dudas las protagonistas, la veterana Behnaz Hafari y la debutante Marziyeh Rezaei, que representan de manera convincente el presente y el futuro de las actrices, en la opresiva sociedad iraní.

LA SORPRESA

Todo el ambiente de esperanza y amor que transmite la familia protagonista se encuentra con el telón de acero de los médicos que atienden a Kate en consulta. El director les marca a ambos doctores que interpreten con una pátina de aparente neutralidad que los convierte en seres crueles. La forma en que comunican las malas noticias, incluso la sentencia de muerte de Kate, te hiela la sangre por su frialdad.

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

En una de las escenas un anciano del pueblo le confía a la actriz protagonista un valioso talismán que debe entregar a un conocido actor que vive en Teherán. Según el anciano, de ese talismán (que no revelamos para evitar spoilers) depende el futuro de su hijo recién nacido. Esa confianza que el anciano tiene con la protagonista a espaldas de su propia esposa, revela cómo por seguir una tradición mucho más antigua que nosotros mismos, somos capaces de saltarnos las normas que nos rigen hoy.

TE GUSTARÁ SI…

  • Prefieres un cine realista, sin efectos especiales ni trepidantes escenas de persecuciones.
  • Si te gusta analizar los planos con detalle, más allá de lo que muestran a simple vista.

LO MEJOR

  • El magistral guion que nos sitúa entre la ficción y la no ficción.
  • La veracidad de la historia.

LO PEOR

  • El desenlace.

Marisa Cruzado

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