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Reseña de El chico de los ojos de gato #2 destacada - El Palomitrón
ANIME / MANGA REDACTORES RESEÑAS

BIBLIOTECA: EL CHICO DE LOS OJOS DE GATO #2

Actualmente nos envuelven multitud de géneros. Explotados más o menos, los escritores hacen uso de ellos para marcar su carrera, para orquestar, digamos, cómo será su línea editorial. Pero son pocos los que se atreven a alternar dichas pautas para crear su obra. Y mucho menos a entablar géneros opuestos. Aunque si indagamos un poco, viajamos hasta la propia Japón y retrocedemos en el tiempo unos 80 años podemos encontrar a un genio que ha sabido compaginar todo esto a la perfección. Uniendo géneros como el terror y el humor, Kazuo Umezu ha hecho de su obra una escalera de sensaciones. Desde sus inicios en los 60 hasta sus últimos títulos publicados, Umezz ha sido capaz de combinar en todos sus títulos un terror que se podría catalogar de J-Horror con un humor ácido pero eficaz. Dos vertientes que pocas veces logran encajar pero que para Umezz son un todo para definir tanto a sus historias como a sus personajes.

Han tenido que pasar 10 años para poder volver a disfrutar de su prosa. Una que quedó sellada por aquella Aula a la Deriva publicada por Ponent Mon y que, desde entonces, no ha vuelto a estar vigente en nuestro mercado editorial. En esta ocasión cambiamos de casa y es Satori Ediciones quien decide apostar por el maestro Umezz con el maravilloso y laureado Nekome Kozō. Un título muy demandado que llegará a España a lo largo de este 2020 en dos volúmenes que recogerán la totalidad de la obra. 

Reseña de El chico de los ojos de gato #2 panel 1 - El Palomitrón

Hace unas semanas hablábamos en la redacción del primero de ellos, y ahora lo hacemos de su segundo y último volumen. Un tomo definido por seis de las once historias que conforman la historia globalLa Agrupación Cien Yōkai, El yōkai Nikudama, La Kannon de mil brazos, La escalera, La promesa, La mano y Los amigos—; una conclusión más que suficiente que nos permitirá seguir conociendo a ese enigmático pero atrayente protagonista con mirada felina y cuerpo humano que nos robará la curiosidad, nos causará sensaciones de lo más dispares y nos dejará con muchas, pero que muchas ganas, de continuar su periplo entre el mundo de los humanos y el mundo de los espíritus. Un viaje que finaliza en esta ocasión pero del que, sin duda, nos sentiremos un transeúnte más. Bienvenidos, una vez más, a la «pesadilla» gatuna de Kazuo Umezz.

Mitad humano, mitad monstruo, el chico de los ojos de gato está condenado a la soledad. Demasiado parecido a los humanos para ser aceptado en el mundo de los demonios, demasiado monstruoso para vivir entre humanos. Oculto en las sombras, escondido en los desvanes de las casas, vaga por el mundo ayudando a los inocentes, castigando a los malvados y desatando el horror a su paso. Un personaje de lo más variopinto que ejercerá varios papeles en la obra de Umezz; será el «héroe» protagonista de cada uno de los relatos del autor, pero también ejercerá como narrador en la propia obra. Un recurso de lo más eficaz que le permite al autor situarse en el plano deseado sin necesidad de forzar una situación o emplear métodos más convencionales en una obra para nada usual.

Reseña de El chico de los ojos de gato #2 panel 2 - El Palomitrón

Partiendo de una premisa atractiva aunque de aspecto cuestionable para muchos, es en su protagonista donde encontraremos el mayor tesoro de la obra. Un personaje creado para, a través de una mirada felina pero joven e inocente, recorrer los entresijos del ser humano y descubrir ese lado del que tan poco nos gusta presumir. El chico gato no deja de buscar un lugar al que pertenecer; una búsqueda que en esta ocasión se representa como el viaje de un vagabundo abandonado y perdido pero que, quizá, nos representa a muchos de nosotros explorando ese destino al que tanto anhelamos llegar. De esta forma, Umezz construye en su protagonista un espejo donde mirarnos y cuestionarnos cuál es la forma correcta de actuar. Porque a pesar de que el joven deambule entre hogares, personas y espíritus, también explora el bien y el mal cual justiciero entre unas sombras propias de la mente de Umezz. Sombras que nos permitirán acercarnos al folklore japonés imbuido en el título y a través de las cuales podremos opinar sobre esos conceptos apodados como «el bien» y «el mal». Es cierto que son muchos los títulos los que se narran a través del horror gótico literario para explorar tales condiciones, pero en esta ocasión se hace uso del mismo junto a un personaje de lo más característico para, a través de su inocencia y su peculiar forma de hacer justicia, mostrarnos un folklore japonés sellado por el propio Kazuo Umezz. 

Así, El chico de los ojos de gato se define principalmente por la excentricidad de su protagonista pero también por lo bizarro y tenebroso que puede llegar a ser transitar por sus historias. Unas que estarán construidas ante un esquema de relatos autoconclusivos ligados únicamente por el chico gato y esa aura de perdición infinita. De nuevo, un recurso que convierte a la obra en un título perfectamente estructurado y narrado. Una obra que aunque pueda aparentar ser añeja o no entender nuestro presente, sorprende por cómo explora a las personas, sus capacidades y sus miedos, llevándolos siempre a un extremo que, tal vez, pueda llegar a incomodar a según qué lectores pero que, en lo personal, me parece de lo más encomiable. Kazuo Umezz siempre se ha definido por esa faceta más vacilona ante los seres humanos, pero es en El chico de los ojos de gato donde da rienda suelta a esa vertiente tan personal para convertir al título en un lugar en el que refugiarnos para así descubrirnos a través de una mirada de lo más taimada, e incluso en ocasiones, sarcástica y traviesa. 

Reseña de El chico de los ojos de gato #2 panel 3 - El Palomitrón

En este segundo volumen nos encontraremos con un total de seis historias. Seis relatos en los que exploraremos las inquietudes del chico gato pero también cómo Umezz se postula ante los distintos tipos de personas y sus comportamientos sociales. Es cierto que su primer capítulo nos devolverá al primer tomo y La Agrupación Cien Yōkai, pero serán los cinco restantes los que dotarán a este volumen de una aura todavía más grotesca y surrealista que lo visto hasta el momento. Nuevas historias que, a pesar de ser más breves, nos abrazan con nuevas tramas cargadas de suspense y personajes de lo más rocambolescos, como es el caso de el yōkai Nikudama o la Kannon de mil brazos, por ejemplo. Historias que, en lo particular, me han sorprendido mucho más que las narradas en el primer volumen y se aproximan más al verdadero tono del autor y su afán por el género. De nuevo, Umezz alterna realidad y ficción y se postula ante nosotros como un maestro del género de terror; un maestro que conoce al ser humano, pero sobre todo, un maestro que sabe representar sus realidades a través de su propia fantasía que pulula entre un intenso pavor y una ácida ironía.

Por lo tanto, serán el miedo, el odio, la avaricia, el deseo e incluso la ambición desmedida, los temas que nos encontremos a lo largo de estos seis últimos relatos. Aspectos muy bien definidos no tanto por las palabras sino por los personajes que protagonizan cada una de las historias; personas que, independientemente de su condición, se convierten en los pilares que definen al chico gato y su viaje de búsqueda. Se podría decir que Kazuo Umezz hace de El chico de los ojos de gato su propio puzle personal donde la coexistencia de mundos es posible siempre y cuando la justicia se imponga al final. Una que en ocasiones caerá del lado más humano pero otras se vertirá en aquello más etéreo. 

Reseña de El chico de los ojos de gato #2 panel 4 - El Palomitrón

«En un mundo extraño y sangriento, donde las sombras parecen cobrar vida incluso a plena luz del día, el Chico de los Ojos de Gato es testigo de horrores indescriptibles.»

Para lograr todo esto, el maestro nipón hace uso de su particular arte para expresar aquello que siente, pero también aquello que quiere que veamos y sintamos. Cada página nos desvelará un secreto nuevo, nos contará una nueva historia. En algunos paneles solo nos encontraremos personas, y en otros solo escenarios; pero será la conjunción de ambos los que crearán una epopeya visual propia de la historia en la que nos adentramos. Un viaje sensorial que nos permitirá descubrir uno de los grafismos más increíbles de la época que ha sabido envejecer realmente bien. Umezz hace uso de un trazo grueso, pero cuida cada uno de sus detalles. Y lo hace con pasión, pero también con un juego de contrastes realmente maravilloso. En definitiva, El chico de los ojos de gato no solo luce por la narrativa de sus relatos y la exploración del ser humano a través de una mirada felina, sino que también lo hace por su particular arte repleto de tonos negros y escenarios perfectamente definidos que nos permitirán adentrarnos en una de las mejores historias de los 60. Una historia que pone su punto y final en esta ocasión pero que, sin duda, nos deja con muchas, pero que muchas ganas, de continuar descubriendo la obra de Umezz.

Cómo es la edición de El chico de los ojos de gato #2


Reseña de El chico de los ojos de gato #2 portada - El Palomitrón

Fue en julio de 2019 cuando se desveló qué tenían entre manos desde Satori Ediciones. Una nueva licencia que se anunció finalmente tras dejar, alguna que otra pista bastante visual, a través de sus RRSS. Tras unas rayas blancas y rojas se escondía el maestro del terror Kazuo Umezu y con él una de sus obras más aclamadas. Hablamos de Nekome Kozō. Tras 10 años sin aparecer en nuestro mercado editorial, Umezz retoma su andadura junto a Satori Ediciones para dejarnos ante la recopilación de once historias autoconclusivas protagonizadas por un chico con mirada felina y cuerpo humano editadas de forma exquisita a través del sello gijonense. El chico de los ojos de gato #2 está compuesto por un total de 488 páginas en blanco y negro además de una decena de ellas a color. Estamos ante una edición con formato A5 rústica con sobrecubierta (tapa blanda) y cuya dimensión es de 15 x 21 cms.

La calidad de los materiales que conforman este tomo es indiscutible, en la línea de otras obras de la editorial. Aunque en esta ocasión hay que destacar la labor encomiable de traslación de material y cómo se ha adecuado a las necesidades actuales. Satori Ediciones ha logrado una edición única que llama la atención desde cualquier rincón; y es que no solo está bien trabajado el diseño externo protagonizado por el chico gato, en cuanto abramos el tomo nos encontraremos unas solapas de lo más estilosas, información adicional de la obra y el autor y una ilustración que rescata material de la edición original nipona. Algo que, además, se ve acompañado por un diseño interno centrado en esas rayas blancas y rojas que comentábamos antes tan características del mangaka.

El chico de los ojos de gato #2 salió a la venta el pasado mes de junio a un precio de 22,00€. Este segundo tomo consta de un total de seis de las once historias; una conclusión de lo más impecable que nos permitirá conocer las nuevas aventuras de su protagonista y ver hasta dónde es capaz de llegar. Como sello exclusivo de la editorial, al igual que hacen con el resto de su catálogo, también nos encontraremos dentro de cada tomo un marcapáginas con un diseño basado en la portada. En cuanto a errores de impresión o diseño, no hemos encontrado ninguno. Tanto el entintado, como el sangrado y las viñetas gozan de una perfecta armonía en el tomo; una labor que finaliza con una perfecta localización a nuestro idioma gracias a la labor de Marc Bernabé (DARUMA Serveis Lingüístics, SL).

Marisol Navarro

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Publicista aficionada de las películas, las series y el cómic en general. No tengo un género preferido, pero todo lo gore me apasiona. Adoro viajar, y si algún día consigo ir a Japón, sin duda para el trayecto tendré preparada toda la obra de Sui Ishida.