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impresiones de Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai

El instituto puede ser un lugar terrible. No para todos, por supuesto. Pero quizás seas una de “esas personas”. Olvidadas, dejadas de lado por uno u otro motivo con tan poco peso que en unos años nadie recodará. Una etapa de angustia, dolor y opresión —a veces tanto psicológica como física— que puede hacer mella en una persona.

«La vida de instituto es dura». Es una cita de Horimiya que siempre recordare. La forma en la que Miyamura recuerda sus momentos de soledad cala a nivel personal, quizás por un mero reflejo con la realidad, quizás por simple empatia. Pero es una cita dolorosa.

Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai tiene mucho de esa cita. El enfoque es diferente y su trato, más de ciencia ficción, mueve su mundo de una forma que casi me atrevería a decir que se acerca más al planteamiento de La Desaparición de Haruhi Suzumiya. Un pensamiento que se extiende al hecho de ser invisible. De ser olvidado.

El dolor invisible

Esto no iba a ir así. Yo ya había decidido sobre que animes quería hablar y, desde luego, Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai no estaba entre ellos. Había leído sobre él pero su imagen promocional me hizo pensar que era “otro de tantos”. Nada más lejos de la realidad.

No sé hasta que punto Hajime Kamoshida, el autor de las novelas originales, se ha basado en el planteamiento de Bakemonogatari. Pero si habéis pasado por el trabajo de NisiOisiN quizás reconozcáis ciertos factores que podríamos asociar fácilmente a sus líneas.

El más esencial de ellos es que la obra se centra en el “síndrome de la pubertad”. Una dolencia, si podemos etiquetarla como tal, tan abstracta como irreal. Algo muy similar a lo que traza la serie Monogatari sobre sus personajes, hablando sobre los problemas que su pasado o su forma de ser generan en su persona. Algo que, a fin de cuentas, no deja de ser una introspección y una perfecta excusa para hablar sobre esas personas y sobre el porqué sufren dolencias invisibles.

El poder de las diferencias

Con todo, la mirada general de la obra parece centrarse más en la visión de autores como HERO o Nagaru Tanigawa. Una visión totalmente natural del adolescente que encaja a su protagonista, Sakuta, en el papel de un chico corriente. No se corta en reconocer que se siente atraído por Mai y esa fluidez da pie a todo un abanico de situaciones cómicas que sirven de contrapeso a un argumento mucho más profundo de lo que su apariencia da a entender.

impresiones de Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai

Porque el hecho de que Mai aparezca vestida como conejita —una toma que dura escasos segundos en un solo episodio— se debe a la afección que siente por el mencionado síndrome. Una que la vuelve invisible ante la gente, haciendo no solo que dejen de verla, sino que la olviden por completo.

No deja de ser una metáfora. La obra habla sobre la presión social, sobre las diferencias que se producen en un ambiente de competitividad y esfuerzo por lograr estar a la altura de lo que terceras personas esperan de ti. Que Mai desaparezca no es más que el producto de su propio aislamiento. De una chica que se aleja del resto al no sentirse cómoda y a la que los estudiantes dudan en acercarse por acabar siendo influenciados y abandonados por sus compañeros.

El síndrome de la adolescencia no deja de ser una vaga forma de explicar una situación real, bajo una capa superficial de ficción. Sin ir más lejos, Sakuta también lo llega a sufrir en sus propias carnes y su hermana pequeña, la adorable Kaede se ha convertido en una “neet” que vive alejada del mundo desde que el acoso de sus compañeras a través de redes sociales le provocó decenas de cortes a lo largo de su cuerpo.

El mundo sin ti

Con todo, el hecho de que sea un planteamiento ficticio no deja de ser funcional en su mundo. Igual que Kaede se ve envuelta en una espiral que es incapaz de superar, Mai se convierte en una persona invisible para el mundo, siendo olvidada por cualquier persona que duerma y reinicie sus recuerdos — algo que, además, se relaciona con la mecánica cuántica y el teorema del gato de Schrödinger con cierta gracia.

Así la trama se convierte en metáfora, pero también en producto del esfuerzo de la chica por superar esas convicciones que la aislan y ocultan del mundo, mientras Sakuta hace lo propio por ella, forjando una tensión amorosa que surge de la forma más natural posible y que no se convierte nunca en el centro de atención.

Porque ese papel es el que ostenta el síndrome de la pubertad en si mismo. Ese juego moral con el que la obra quiere referirse al dolor invisible que muchas personas sufren a manos de otros.

Siento que me dejo mucho en el tintero. Pero Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai es una obra de descubrimiento. Una que invita a entrar en su juego y observar como las piezas se mueven poco a poco. Y no soy quien para destripar sus jugadas.

Incluso así, fuera de ello, la serie cuenta con un formato episódico que parece pretender imitar a Bakemonogatari para no caer en una rutina cíclica y eso es algo que dice mucho sobre si misma. Por no hablar de un plantel de personajes con gran personalidad y un apartado técnico que brilla en los pequeños detalles y en las expresiones faciales en el que participan nombres como Souichi Masui (Fullmetal Alchemist, Soul Eater) o Masahiro Yokotani (Free!, Toradora).

Es pronto para juzgar pero Rascal Does Not Dream of Bunny Girl Senpai se ha convertido en una de las grandes sorpresas a nivel personal y mentiría si digo que no tengo muchas esperanzas puestas en ella. En sus metáforas y en como ilustra la vida estudiantil desde ese punto crítico.

«Puede que nuestro mundo sea tan simple como para cambiar con una declaración de amor…»

Primeras impresiones anime otoño 2018 (inferior) - El Palomitrón

Óscar Martínez

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4 Comentarios

  1. Confieso que me he estado resistiendo a darle una oportunidad a esta serie porque, en efecto, la imagen promocional no me produce nada, al menos no la deja al nivel de que podría interesarme. Sin embargo tras leerte me he decidido a darle una oportunidad, después de todo me he vuelto fanática de tus recomendaciones. Cuando acabe de ver los capítulos que lleva, seguro me tendrás de vuelta para compartir mi opinión contigo. En tanto, solo puedo decir que no dejas de impresionarme con tu gran prosa, muchas series que decidí no ver tuve que darles una oportunidad después de leerte y hasta la fecha no me arrepiento de ninguna, muchas gracias por tan gran trabajo y tan excelentes críticas y recomendaciones.

    • No sabes lo bonito que es encontrarse comentarios como éste, de verdad. Ayuda mucho a seguir haciendo lo que hacemos y siempre es un incentivo para ello. Espero que hayas podido disfrutar de esos capítulos iniciales, a mi personalmente me han llegado a un nivel muy persona. ¡Muchas gracias de nuevo!

  2. Debo reconocer que me siento identificado con la sensación de volverse invisible, así que cuando ví lo que realmente trataba este anime obviando imagen y título (claramente hecho para despistar) me hizo encontrar uno de esos animes que sigues pero que a primera instancia no sabes porque, pero que te han enganchado. Espero con ganas los nuevos episodios y la película que saldrá el año que viene. Sigue así con tus textos, que son increibles.

    • Después de darle mucha vuelta creo que más que para despistar surge de la idea de ser invisible, precisamente. Mai se viste así como una reiteración de esa condición social en la que se ve anclada. Aún así, está claro que llama al engaño y que la sorpresa es fascinante. ¡Muchas gracias por comentar! De esta seguro que salen nuevos textos porque me tiene enamorado :3

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