MIREIA ORIOL: «ÁGATA Y LOLA ABRE LA MENTE A LO DIFERENTE»
El próximo 12 de julio, Atresplayer Premium regresa con una nueva ficción a su catálogo con el estreno en exclusiva de Ágata y Lola. Producida por Atresmedia en colaboración con Portocabo , en este thriller procedimental ambientado en los paisajes de Vigo, dos mujeres unirán sus fuerzas para resolver en cada capítulo un crimen de lo más complejo y enigmático. Con toda la ilusión por el estreno y con una sensibilidad desbordante, la actriz Mireia Oriol nos desvela los retos que le ha supuesto interpretar a su personaje en una serie que promete servir de espejo para muchas personas.
Han pasado tan solo unos meses desde que dejó atrás el rodaje y para Mireia, su Ágata todavía sigue presente en ella. Un personaje que la actriz define como «un caramelo». Acostumbrada a proyectos con una alta carga dramática, Oriol encontró en este guion la oportunidad perfecta para adentrarse en un género más amable, como es el de las feel good movies, esas películas que te dejan siempre con un buen sabor de boca. Y eso es lo que ocurre con Ágata y Lola, una serie en la que las muertes son solo una excusa para mostrarnos la divertida y desafiante relación entre sus dos protagonistas y para dar visibilidad a una realidad tan poco conocida para el gran público: el espectro autista.
El verdadero motor de la serie reside en la inusual y magnética alianza entre dos mujeres de realidades y edades muy distintas. Por un lado, Lola Castro (interpretada por Eva Martín), una inspectora de policía impulsiva, caótica y profundamente empática. Por el otro, Ágata Díaz, una mente brillante, analítica y metódica relegada al archivo policial por su condición de persona autista.

Pero, lejos de caer en la rivalidad o en la instrumentalización profesional, la relación entre ambas se convierte en el corazón de la historia. Aunque al principio Lola busca a Ágata por su innegable talento para resolver encrucijadas, su acercamiento es genuino. «Lola tiene una voluntad muy grande de entender cómo funciona Ágata, qué necesita y cómo puede darle su lugar para que brille con sus mejores cualidades», detalla Mireia Oriol. Para Ágata, marcada por el estigma del rechazo social, encontrarse con Lola supone un bálsamo: «Tiene la necesidad de ser validada y aceptada por alguien a quien ella también admira». Al final, la serie demuestra que lo distinto no divide, sino que aporta una visión común mucho más rica.
Interpretar a un personaje dentro del espectro autista supuso para la actriz un viaje de deconstrucción personal y una enorme responsabilidad social, que la sumergió en un profundo proceso de documentación. El primer paso fue literario, devorando el libro «Pues no se te nota: Camuflaje en autismo, altas capacidades y TDAH». A través de sus páginas, Oriol comprendió el fenómeno del masking o camuflaje social: «Hay mucho de estigma. Porque el autismo es muy complejo. Hay esa cosa como de enmascarar mucho, de intentar ser neurotípico, como de intentar ser lo más normal, entre comillas, posible».
A raíz de este libro, contactó también con varias asociaciones, como la Aprenem Autisme de Barcelona, o la Fundación Menela, de Vigo, donde tuvo la suerte de estar con terapeutas y hablar con chicos y chicas que están dentro del espectro: «Fue increíble, porque de repente te desmitifican imágenes que tenemos muchos en la cabeza, de ficciones en las que la persona autista es simplemente un genio, frío, cero empático, robótico… Y la verdad es que yo quería desvincularme un poco de eso, porque Ágata es un personaje muy tierno y quería que la gente que viera la serie tuviera la misma tensión que tiene Lola, que es un poco la de «Por favor, entra en el equipo». Quería mucho que la gente quisiera que Ágata entrara en el equipo. Y fue un poco eso, entender al máximo esa forma de pensar».

Mireia no dudó a la hora de aceptar este proyecto, y es que para ella es muy importante vincularse a historias que dejen una huella favorable en la sociedad. Y Ágata y Lola cumple con creces ese fin vital.
«Tendemos a sentir mucho rechazo hacia lo diferente, mucho miedo al que no es como nosotros, y esta serie abre la mente en ese sentido. No sé hasta qué punto, alguien, al conectar con Ágata puede incluso como leer señales de la gente de su entorno o puede hacerles como más amables o más empáticos a la hora de por ejemplo, trabajar con gente que es distinta a ellos. A mí me encantaría», reflexiona. El viaje de interpretar a Ágata no solo ha sido un reto interpretativo, sino también humano. «Haciendo la serie me he convertido en mejor persona en ese aspecto, realmente me he adentrado a intentar entender ese mundo. Me he dado cuenta de que es una cuestión de voluntad: de querer entender, de querer indagar y de abrir un poco la mirada. Ojalá alguien entre el público reciba eso también».
Ágata y Lola tiene los ingredientes necesarios para convertirse en el plan ideal para este verano. Con personajes complejos, pero con buen corazón, es una serie entrañable, perfecta para ver y aprender en familia, y con la que se puede sentir identificada mucha gente. Al final, cada capítulo es un caso distinto, un puzzle nuevo que va a tener en vilo a más de uno. «También hay algo muy estimulante en ello. Y luego, que la relación de estas dos mujeres es increíble, es lo que a mí más me atrajo. Esa empatía y esa unión que tuvimos en la vida real también con Eva creo que se traspasa en pantalla. Y es muy agradable de ver dos mujeres ayudándose y dándole el sitio a la otra. Yo creo que eso es lo mejor de la serie«.
¿Dónde y cuándo?
- Fecha de estreno: 12 de julio de 2026
- Plataforma de emisión: Atresplayer Premium
- Número de episodios: 8
- Duración aproximada: 50 minutos
- Te gustará si te gusta: Las series de policías en los que cada capítulo es un caso a resolver
Lucía Ruiz













