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Marie Curie en El PalomitrónMarie Noëlle (La mujer del anarquista) dirige Marie Curie, la cual tiene lo necesario para ser una gran película: es el biopic de un personaje remarcable de nuestra historia y además nos cuenta una parte de su vida poco conocida. Tiene amor, tiene dolor, tiene lucha, tiene esperanza… Pese a todo, quizá porque el orden de los factores alteró el producto, quizá porque la mezcolanza no innova en su género, la película no conseguirá provocar en nosotros la reacción química que busca.

Como da a entender el título, el filme trata sobre la química y física Marie Curie, primera persona en ganar dos premios Nobel. Lo que debemos saber es que lo hace sobre su vida íntima, especialmente sobre su vida amorosa, pero también sobre las dificultades que suponía (y supone) obtener el reconocimiento merecido en el campo de la ciencia cuando se es mujer. Ejemplo claro lo encontramos al comienzo del largometraje, cuando Pierre Curie se niega a aceptar el Nobel a menos que se reconozca el trabajo de Marie.

Marie Curie en El Palomitrón Es cierto que en su comienzo la película se presentaba argumentalmente poderosa, pero hacia la mitad de esta el ritmo comienza a decaer y el tono se decolora desde la lucha feminista a la novela rosa. Puede que no todo el mundo lo aprecie de la misma manera, pero es palpable cómo el mensaje pierde fuerza progresivamente, aunque, quizá, puede que al final consiga recuperar algo de color. Eso sí, el agujero rítmico y argumental de gran parte de la segunda mitad del filme hace que el vacío sea insalvable, pese al acierto de los últimos minutos de metraje.

Pero analicemos otros aspectos externos, paralelos a la trama. Por una parte, la ambientación está muy lograda, ya que consigue que los escenarios, el vestuario y los demás elementos nos hagan sentir en el comienzo del siglo XX. Por otra parte, la banda sonora no destaca, ni positiva ni negativamente. Sí lo hacen las actuaciones, que son del todo convincentes, sobre todo Karolina Gruszka (Inland Empire), que interpreta a una Marie Curie de mirada fría y gran fortaleza, pero que a la vez oculta a una persona con espacio para ser sensible. Ella (actriz y personaje) es, sin lugar a dudas, lo mejor de la película. Logra que nos pongamos en su lugar, pero, como ya hemos comentado, la película vive una gran decaída hacia la parte central y nuestra empatía se despeña con ella. Si se hubiese planteado de otra manera la misma historia, el resultado podría haber sido muy distinto, también debido a algunos momentos de guion que, o bien no quedan claros, o bien carecen de sentido.

Pero, como ya hemos dicho, lo que más nos duele de Marie Curie es lo que podría haber sido y no es. La película cuenta dos historias: una de pasión amorosa y otra de lucha por la igualdad de género. Lamentablemente, la primera le roba protagonismo a la segunda, que si bien parece intentar ser sutil, acaba por pasar poco apercibida, lo cual puede llegar a causar el efecto contrario. Tampoco la carrera de Curie tiene el peso en la historia que debería: la historia de su vida, la mujer con dos Nobel, uno en física, otro en química, ha sido relegado a un capítulo pobre de Física o química. Una película que se deja ver en ocasiones, pero que no aporta prácticamente nada y que, durante largo rato, ni siquiera consigue entretener.

LO MEJOR:

  • Karolina Gruszka: la película es suya.
  • Su diseño de producción.

LO PEOR:

  • Que la historia de amor tenga más protagonismo que otros aspectos más interesantes.
  • Lo que pudo haber sido y no fue.

Eloy Rojano

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