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Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones logo - el palomitron

Con motivo del XXIV Salón del Manga de Barcelona, y aprovechando nuestra asistencia en calidad de prensa, no queríamos dejar pasar esta oportunidad. Somos muchos de nosotros los que conocemos a las editoriales tan solo por su papel en RRSS y los títulos que van sacando al mercado. Pero es en este tipo de eventos donde puedes poner cara a todos aquellos que están detrás e incluso charlar con ellos. Nosotros queríamos hablar con una de las editoriales más queridas desde hace unos años y que, poco a poco, y con una gran calidad, se ha ganado el beneplácito del público. En esta ocasión aprovechamos para hablar con Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones.

Este es vuestro segundo año en el Salón del Manga de Barcelona, ¿cómo se presenta esta edición? 

La edición anterior fue la primera a la que pudimos venir con stand independiente y, para nuestra sorpresa, rompió todas nuestras expectativas; no solo por la acogida que tuvimos sino por cómo fue —y está siendo— el público con nosotros. Sabíamos que íbamos a volver y este año está siendo incluso mejor que el del año pasado, la verdad. Estamos muy contentos.

Es curioso, y aunque no venga directamente con vosotros, siendo vuestro segundo año como editorial en el Salón del Manga ¿es un orgullo para vosotros tener a una artista internacional como Paru Itagaki? 

Sí, claro. Sobre todo con la cantidad de premios que ganó este año con BEASTARS. La verdad es que nos pilló algo por sorpresa, y aunque no venga con nosotros sí que cuenta con el apoyo de la Japan Media Arts Festival y FICOMIC. Su presencia en el Salón se ha reflejado muy bien en la publicidad que está teniendo la serie y supone una oportunidad genial. Además, es una autora con una personalidad muy abierta y conversadora; da gusto estar con ella.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones beastars 1 - el palomitron

Teniendo en cuenta tus últimas palabras, nos gustaría que nos contases qué es lo que más os llamó la atención de Paru Itagaki y, a su vez, de su obra más mediática hasta la fecha, BEASTARS

Si nos seguís desde el principio sabréis que nos gusta publicar cosas diferentes. Siempre hay algo que es más popular, más mainstream; pero por lo general el 80-85% de nuestra línea editorial se va a lo más alternativo. Justamente antes tenía una mesa redonda en la que otro editor me comentaba: «habéis logrado algo único en esta industria, el título Milky Way Ediciones». Un sello que, en mi opinión, es característico del tipo de obra que publicamos y nos llena de orgullo.

Como editorial, y como editor personalmente, siempre intentamos buscar algo distinto. BEASTARS es una obra única en el manga, no hay otro manga o cómic similar. El único referente que podríamos tener sería Blacksad; aunque si miramos las dos realmente son distintas, empezando por el protagonista. En Blacksad es él mismo el propio actor principal, mientras que BEASTARS es una obra coral. Es distinta, y más oscura. A partir del tercer tomo ya se puede observar este tono, y es brutal.

Como has comentado antes, BEASTARS ha ganado importantes premios como el Manga Taisho, el Osamu Tezuka, el Kodansha Manga Award… pero no es la única galardonada en vuestro catálogo. ¿Por qué crees que Golden Kamuy es otra de vuestras obras más premiadas a nivel internacional?

Golden Kamuy fue una apuesta más competitiva porque no solo la queríamos nosotros, también la querían otras editoriales. Aunque es cierto que Milky Way tenía mucho interés en ella. Lo tiene todo: aventura, acción, rollo gastronómico, una locura de comedia con Shiraishi, Asirpa… Los personajes suelen tener mucha química. El cómic suele ser un medio de expresión visual, aunque para muchos artistas contar una historia como si fuera una película es algo complicado. Pero Satoru Noda, el autor de Golden Kamuy, tiene esa capacidad. Estoy seguro de que si fuera director de cine haría unos blockbusters impresionantes. El ritmo narrativo de la obra es increíble. Tiene un manejo del timing brutal, es como una muy buena película. Obviamente, Golden Kamuy había que sacarlo sí o sí. Lo luchamos mucho y, al final, nos lo quedamos.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones golden kamuy - el palomitron

BEASTARS y Golden Kamuy parecen haber sido licencias estrella en vuestro catálogo. A la hora de escoger una obra, ¿son los premios un aliciente para incluirlas entre vuestras líneas?

La verdad es que no, ha sido casualidad. Por ejemplo, BEASTARS ya la teníamos antes de que empezara a ganar premios. Este mismo sábado nos toca anunciar una licencia que la tenemos desde hace más de un año. Vamos acumulando, guardando y esperando el momento para anunciar y empezar a sacar títulos. A veces da la casualidad que coges un título y tiene premios. Por ejemplo, tenemos Atelier of Witch Hat desde hace muchísimo tiempo y no fue hasta hace tres meses que la empezamos a publicar. También es una obra que ha ganado premios, que tiene muchísima repercusión en Japón y que se le está dando muchísima publicidad.

Estaría bien saber si una obra está, o no, nominada; pero particularmente Milky Way ha teniendo la suerte de contar con este tipo de sorpresas y la verdad es que son bien recibidas, no solo a nivel de promociones sino a nivel de ventas.

Vuestro último bombazo editorial, Atelier of Witch Hat, es un título que detrás porta una gran promoción. ¿Creéis que esto ha servido de condicionante en el gran éxito que tiene? 

Es complicado de saber. Atelier es una obra especial y muy bonita que puede ser disfrutada por cualquier persona con independencia de su edad. Tiene un universo muy rico en lo visual, casi cualquier viñeta sirve para hacer algo de merchandising, algo de promoción, y queda muy bien porque el dibujo se presta a ello. La primera vez que vi Atelier estaba en Tokyo de viaje y me llamó la atención ver toda la parafernalia que envolvía este título en un lugar como la librería de un Starbucks. Me pareció increíble que se hiciera algo así para una obra que recién estaba comenzando. Creo que Kodansha ya se olía muy bien qué podía ofrecer título y optó por apoyarlo desde el principio. Sin embargo, ese tipo de promoción no funciona con todos los títulos. Atelier tiene la ventaja de que le puede gustar a cualquiera. En cambio, hay otros títulos que cuentan con un público más concreto donde la promoción no tiene el mismo efecto.

Volviendo a un tema que has comentado antes, y que ha salido gracias al comentario de otro editor, vosotros tenéis la ventaja de haber obtenido el sello Milky Way Ediciones de cara al público. ¿Por qué crees que os habéis ganado esa diferenciación respecto otras editoriales en un horizonte temporal tan breve?

Es complicado. Quizá es algo de empatía con el lector. Todos somos lectores de manga, yo soy lector de manga y compro también de las otras editoriales y títulos internacionales. Actualmente, las redes sociales suponen una herramienta que te ayuda a ser más cercano y cuando comenzamos esta aventura quizá las demás editoriales no utilizaban las RRSS para mostrar esa cercanía tan importante hacia su público, las empleaban solo como un medio de publicidad. En cambio, nosotros al ser una editorial pequeña y no disponer del mismo capital para invertir en publicidad, decidimos optar por usar las RRSS para tratar al lector como a nosotros nos gustaría que nos tratasen. Creo que esto ayudó bastante a que la gente nos cogiera cierto cariño. Los tiempos van cambiando y las otras editoriales adoptaron esta perspectiva y es algo que está muy bien. Agradecemos que se haga. Nos sentimos, quizá, un poco responsables de que sea así.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones atelier of with hat - el palomitron

En nuestro caso, y como bien decíais antes, el #mangademedianoche ha tenido —y sigue teniendo— un efecto increíble. El hecho de estar ahí hasta las 12 de la noche y compartir. No solo tus compras, sino tus opiniones, tus gustos. Es una oportunidad para hablar con muchas personas al mismo tiempo, personas que están ahí aguantando el sueño solamente para comprar tu producto. Podrían esperar, pero deciden quedarse ahí. Es algo único. Y aunque a un nivel más modesto, poco a poco esto también va ocurriendo con nuestros martes de #LicenciaMW. Vamos creando una comunidad, una que no sólo queremos que esté detrás de nosotros, sino también nosotros estar a su lado.

Adentrándonos en vuestro catálogo, ¿qué obra identifica más a la editorial? ¿Y a ti personalmente?

Es muy complicado (risas). Hay muchas obras que me han tocado a nivel personal. Por ejemplo, A Silent Voice. Una obra que nos encantó publicar, ya no solo por ser muy exitosa y seguir siéndolo, sino por el tema que trataba. Yo nunca he sufrido acoso escolar pero si fui muy cercano a ello, viví experiencias en las que sí pude haber hecho algo. Vi casos de acoso a un compañero de clase y no fui la persona valiente que fue a defenderlo. Tienes once o doce años y es distinto, no tienes esa conciencia, solo miedo de que te ocurra a ti también. A Silent Voice me dio la oportunidad de explorar esa faceta, es de mis obras favoritas y logró que me sintiera identificado con la situación que se vivía.

A nivel editorial tenemos unas cuantas, pero A Silent Voice podría ser una de ellas. Tendría que revisar si a nivel de números ha sido la más exitosa porque, por suerte, tenemos obras que han vendido muy bien. Con A Silent Voice llevábamos poco más de un año y fue un éxito más global. Publicado en países como Francia, Italia, Estados Unidos… era como tener un título bandera. Hay obras que marcan etapas dentro de una editorial y A Silent Voice marcó una época.

Por lo que comentas, parece que no soléis tener el problema de pelearos con otras editoriales por un título en concreto porque sois más selectivos y arriesgados. ¿Se trata de una cuestión económica o de propuesta editorial?

Cuando entras en esta batalla con otras editoriales obviamente la pelea es económica, pero para los japoneses es muy importante la experiencia que tengas y la calidad de tu trabajo. Shueisha no le va a dar su súper ventas a una editorial nueva, de hecho no trabaja con todas las editoriales. Hay editoriales más grandes que nosotros que actualmente no están trabajando con ella porque son muy cerrados; se podría incluso decir que son muy selectos con quienes trabajan. Si no me falla la memoria, a parte de nosotros solo trabajan con Norma Editorial, Planeta Cómic, Ivrea y Panini, creo.

Obviamente hay títulos por los que peleas mucho ya que cuentas con el beneplácito del público japonés e incluso de otros países; como podría ser el caso de Golden Kamuy o Atelier of Witch Hat, por ejemplo. A día de hoy las editoriales niponas tienen muy en cuenta el rendimiento que podrás sacar de un título, tanto a nivel de ventas como de promoción. Si ven que un editor muestra interés en España, otro en Francia, otro en tal, abren “una competición” para todo el mundo. Pero es cierto que cada título es distinto. No hay un proceso fijo, aunque siempre debes contar con una gran dosis de paciencia.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones a silent voice - el palomitron

Nosotros mezclamos mucho en nuestro catálogo, parte de alternativo y ahora, da la casualidad que algunos de nuestros títulos que quizá hace años nadie habría apostado un duro por ellos, están marcando una tendencia algo más mainstream. A Silent Voice, por ejemplo, es un súper ventas. Es un shonen pero no tiene nada que ver con Dragon Ball, One Piece o Naruto. Atelier of Witch Hat también es un seinen de aventuras mágico pero no tiene nada que ver con el típico shonen o un seinen más maduro. El público cambia, el mercado cambia y lo que antes no era popular ahora sí lo es. Ese factor lo tienen bastante en cuenta en Japón, y podríamos decir que antes se tenía más en cuenta el factor económico y ahora se interesan más en cómo podrías lanzar su obra en nuestro mercado. A veces la balanza se moverá por el dinero, pero otras no tanto y se agradece que te tengan en mente. Creemos totalmente en nuestra apuesta editorial.

Este mes de octubre es el primero en el que sacáis una decena de novedades. Una cifra récord. ¿Esto sienta un precedente?

El tema de sacar una cantidad de tomos en nuestro caso no es por hacer fondo de catálogo o fondo editorial, ni mucho menos. De hecho, si os fijáis son diez tomos pero hay variedad. Tenemos boys love, shojo clásico, shonen, seinen… hay un poco de todo. Lo que pasa es que siempre hay un lector que es coleccionista y lo compra todo. Había gente en este #mangademedianoche que compró todas las novedades y uf, nosotros felices (risas), pero no suele ocurrir normalmente. Lo normal suele ser diversificar. Y cuando lo hacemos, lo hacemos porque creemos que nuestro mercado puede soportarlo. Sí es un tema recurrente el hecho de que actualmente se esté publicando mucho manga y pueda existir cierto temor a una saturación. Sin embargo, la situación actual es muy distinta a la de la crisis económica. Nosotros nacimos y crecimos durante esa época y quizá tengamos una perspectiva distinta. Trabajar recortando todos los costes posibles, pero sin sacrificar calidad en la edición. Desde el primer tomo cumplimos con un stándar de calidad y lo intentamos hacer lo mejor posible para no estirar demasiado los gastos y no sacrificar el bolsillo del lector. Creo que hacemos ediciones que quizá otras editoriales pondrían a la venta un precio superior.

Vamos con un caso en concreto, La balada del viento y los árboles. A la hora de elegirla para vuestro catálogo y apostar por ella, ¿qué es lo que os incitó a hacerlo? ¿Había más editoriales interesadas?

El caso de La balada del viento y los árboles es algo muy especial y personal. Cuando veía solo anime y no sabía ni lo que era el manga con doce o trece años un día al salir del instituto pasé por un kiosko y vi la revista Minami 2000. La portada era de Sailor Moon, me encantaba la serie y me llamó muchísimo la atención. Recuerdo que en su interior hablaban de muchos títulos y uno era un manga clásico con una ilustración preciosa que me gustó muchísimo. Se trataba de La balada del viento y los árboles. Hace un par de años, en un viaje a Tokyo, volví a ver esa ilustración en un artbook de la autora y segundos después me dije a mí mismo: «esto lo tengo que publicar como sea». Así que se podría decir que la elección de esta obra es algo muy personal.

Por otro lado, también fue un logro, además de conseguir los derechos de la obra, ser la primera editorial en publicarla fuera de Japón. Tras largas conversaciones con la autora para convencerla, pudimos hacerlo. Takemiya siente que esta obra está desfasada ya que han pasado más de 30 años desde entonces, pero le hicimos ver que los valores que presenta en ella son muy importantes. Aspectos que, desgraciadamente, se siguen dando a día de hoy. La balada del viento y los árboles tiene de todo. Racismo, homofobia, opresión de la sociedad… está todo perfectamente hilado, teniendo en cuenta además el año de su publicación —1976 si no recuerdo mal—. Creíamos que tenía que publicarse y, tras un periodo de tiempo, convencimos a la autora para ello. Creo que en breves va a salir también en Italia y en Francia.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones la balada del viento y los arboles - el palomitron

En cuanto a la edición, la nuestra es la mejor y la más barata (risas). A nivel de ventas está funcionando muy bien, teniendo en cuenta que salió un mes después de Atelier of Witch Hat. La balada del viento y los árboles es una obra clásica y necesita una promoción y edición distinta, más detallada incluso. Hay lectores de shojo clásico que ya nos preguntan si vamos a traer más y, bueno, vamos a ver qué tal funciona esta obra ya que no todos los clásicos pueden funcionar igual. Además, volviendo al tema de la edición, creemos que hemos sabido compensar el precio de esta con bombazos comerciales como Atelier of Witch Hat. Tratamos de establecer un equilibrio entre todas las series. Al final, lo que también queremos las editoriales es que una obra tenga el mayor alcance posible y si bajas un poco el precio y ajustas el beneficio editorial, se puede lograr mejor. Y justamente eso es lo que lleva haciendo Milky Way desde el día que nació.

Siguiendo con los casos particulares, hablemos de Welcome to the Ballroom y Gangsta. Sus respectivas autores han pasado, tristemente, por períodos de inactividad a causa de enfermedad. ¿Cómo influye esto a la hora de considerar su licencia a pesar de ser títulos de una innegable calidad?

Son dos obras muy distintas entre sí a pesar de tener esto en común. Con Gangsta ya sabíamos que venía respaldado por un gran éxito detrás. Ha sido un súper ventas en Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos, el único país en el que extrañamente no se había publicado era España. Estuvimos muy felices por conseguir la licencia, y en ese momento ya sabíamos que la autora estaba trabajando en otro tomo, que iba a terminar el spin-off Gangsta: Cursed y que, en teoría, ya tenía pensado el final para su obra. Era una apuesta más segura. Con Welcome to the Ballroom fue distinto. Es un título con un dibujo precioso y muy potente, que llega a transmitir incluso más que el propio anime. Pero sí que hubo más riesgo que en Gangsta. De hecho, ahora vuelve a estar parada la publicación del manga. Confiamos en la recuperación de la autora y apoyaremos la obra siempre. No sabemos si tiene pensado un final para Welcome to the Ballroom, pero creo que no se va a alargar mucho más. Ya no solo por la historia, que se resentiría, sino por la propia salud de la autora.

Entrevista a Carlos Subero, editor de Milky Way Ediciones welcome to the ballroom - el palomitron

Para concluir la entrevista nos gustaría hablar de un futuro que no sabemos si está próximo o lejano, el manga digital. ¿Cómo lo veis dentro de vuestro plan editorial? ¿Es algo muy arriesgado en nuestro territorio? ¿Las características de nuestro mercado suponen un obstáculo?

El manga digital en España está muy verde. De hecho, nos fijamos en los experimentos que hacen las demás editoriales como Norma Editorial o Planeta Cómic intentado sacar algún tomo en digital y no han continuado. No sabemos realmente si es porque no se vende o porque no representa nada a nivel editorial, pero lo que está claro es que no han seguido con ello.

El manga digital, a nivel editorial (y más en nuestro país), supone un problema porque la gente piensa que simplemente por ser digital debería costar la mitad ya que te estás ahorrando la producción del tomo. Y, sinceramente, la producción es lo que menos cuesta (risas). De hecho, dentro del coste global de hacer un manga la impresión es un porcentaje casi mínimo en comparación con todo lo demás: licencias, traducción, permisos… hay muchas cosas implicadas. Entonces, si realmente restamos del tomo solo la impresión no podría bajar mucho el precio porque tienes muchas cosas detrás que cubrir y si lo vendes a 3,50€ no es rentable. No es viable ni para nosotros ni para ninguna editorial. Por eso es algo que de momento no contemplamos.

Sí, por supuesto. El mercado español es muy coleccionista, pero es un sentido de propiedad que tiene todo el mundo. Cuando pagas ocho euros por algo, si puedo tenerlo en la estantería mejor que tenerlo en la tablet. De hecho, es la industria a nivel global que pese a toda la era de la informática y del streaming ha crecido. Mientras que la música y el vídeo a día hoy se consumen prácticamente a nivel digital, el libro como tal, y el cómic en particular, siguen luchando y ganando la batalla contra las pantallas. Al comprar un DVD realmente te da la misma experiencia que verlo en streaming, incluso es más coñazo porque tienes que levantarte y darle (risas); y lo mismo ocurre con la música, te va a sonar igual en un CD que en Spotify. En cambio, no es lo mismo leer y palpar un libro donde puedes apreciar todos los detalles que hacerlo a través de una tablet. Es una experiencia distinta.

Para mí ya no es una cuestión generacional, es una sensación. Una vez lo has probado es difícil que lo hagas en una tablet. Cerrar el libro por la última página y saber que acabas, es distinto. Poder volverlo a tocar, fijarte en nuevos detalles, el olor… es un cúmulo de cosas. Te permite hacer más cosas que en una tablet, que es una imagen y poco más. Tienen que pasar muchos años para que cambie el mercado y puedas empezar a plantearte la supresión de la publicación en papel y apostar por el manga digital. Décadas incluso. Por ahora, teniendo en cuenta todo esto y empatizando con nuestro público, dudo mucho que demos ese paso.

Edu Allepuz y Marisol Navarro

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