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Crítica de Fairy Tail Dragon Cry natsu - el palomitron

Desde el comienzo de la serialización de la obra original escrita e ilustrada por Hiro Mashima en 2006, Fairy Tail se ha convertido por méritos propios en una franquicia de innegable éxito. Los 63 volúmenes que componen la totalidad del manga original ya superan la cifra de los 60 millones de copias vendidas, triunfo muy meritorio para una serie que irrumpió y coexistió bajo el yugo de la “trifuerza” del shonen (One Piece, Naruto, Bleach) de la Weekly Shonen Jump. Con dos adaptaciones anime —una última en camino—, varios spin-off y novelas, Fairy Tail ha ocupado también la gran pantalla en un par de ocasiones, siendo Fairy Tail: Dragon Cry su último vestigio. Alrededor de 10 meses después de su proyección en territorio nipón, Selecta Visión hace posible el estreno de este filme en cines españoles y su posterior lanzamiento en formato doméstico.

Fairy Tail: Dragon Cry es un producto cinematográfico totalmente independiente. No es necesario ser seguidor de la serie para disfrutar y entender plenamente su desarrollo argumental. Sin embargo, es cierto que algunos aspectos como las relaciones interpersonales entre los protagonistas o algún que otro guiño están destinados a este tipo de público. Pero, insistimos, en ningún momento supone una gran barrera de entrada a los más neófitos. La premisa principal de la producción gira en torno al bastón mágico conocido como ‘Dragon Cry’, una reliquia que guarda en su interior la ira de los dragones y que tiene el poder suficiente para aniquilar un imperio. Dicho bastón ha sido robado del reino de Fiore por orden del Rey de Stella, acontecimiento que llevará a Natsu y compañía a este lejano y vistoso reino para impedir que el cetro sea objeto de algún tipo de malévolo plan.

Crítica de Fairy Tail Dragon Cry personajes - el palomitron

El leitmotiv de Fairy Tail: Dragon Cry es simple, pero efectivo. En sus 85 minutos de metraje encontramos un gran ritmo en lo narrativo y una intensidad que va in crescendo. Una primera parte más distendida, con mayor espacio para el humor y para el fan service tan característico de la serie original supone una antítesis respecto su otra parte, una que enfatiza en la seriedad y que busca ese toque de epicidad para impregnar la recta final del filme. Sin embargo, es en este punto donde más flojea la producción. La previsibilidad de ciertos acontecimientos, la falta de un villano principal a la altura y el escaso o nulo papel de los nuevos personajes son algunos de los factores que dificultan la implicación pasiva por parte del espectador.

A pesar de que la producción cuenta con numerosos momentos de acción, da la sensación de que guarda todos los recursos para el despliegue final, restándole así importancia y dinamismo al resto de enfrentamientos. Personalmente, he echado en falta presenciar escenas de acción algo más elaboradas e intensas protagonizadas por Gray, Erza o Lucy. Aspecto, quizás, directamente relacionado con el poco peso que tienen los personajes originales creados para la película. Personajes que, a excepción de uno, no ofrecen apenas trasfondo y cuentan con un tipo de perfil bastante cliché.

A pesar de este tipo de carencias, Fairy Tail: Dragon Cry es un largometraje muy fácil de digerir y disfrutar. Su premisa argumental es convencional pero guarda algún que otro giro de guion que gustará y sorprenderá a muchos. La gran mayoría de puntos flacos que hemos mencionado guardan relación con la narrativa y desarrollo de personajes, ya que en el aspecto técnico es complicado reprocharle algo. A-1 Pictures ha realizado una gran inversión en este proyecto y es algo que el espectador nota desde los primeros compases. La iluminación, el modelado de los personajes, el grado de detallismo o los efectos en pantalla están sumamente conseguidos. Sin embargo, es en la recreación de los fondos donde más gratamente sorprende la animación. Fairy Tail: Dragon Cry ofrece unos fondos cuidados al máximo detalle; desde la dirección han sabido jugar muy bien con el aspecto exótico del reino de Stella para brindar algunos planos memorables que hablan sin necesidad de mediar palabra.

Crítica de Fairy Tail Dragon Cry gray juvia - el palomitron

Este segundo largometraje es una producción que, a pesar de no poner ningún tipo de traba a los nóveles para su visionado, está claramente dirigida a los seguidores de la franquicia. A pesar de ser muy mejorable en determinados aspectos ofrece una elevada dosis de entretenimiento endulzado por una animación y un despliegue técnico sobresaliente, sin olvidar el importante papel de su banda sonora —a pesar del uso de muchas de las pistas ya conocidas en el anime—. Fairy Tail: Dragon Cry es una oportunidad que ningún fan va a dejar pasar y que, como sorpresa final, tras sus créditos guarda una escena que sirve como nexo para la tercera y última temporada del anime.

LO MEJOR

  • A pesar del elevado contenido de fan service, toda la parte de la ejecución del robo.
  • Técnicamente soberbia, especial hincapié en los efectos y en la recreación y detallismo de los fondos.
  • Su desarrollo facilita un entretenimiento asegurado.
  • “Red Happy”.

LO PEOR

  • El protagonismo recae demasiado sobre Natsu.
  • Escasa profundidad y elaboración en muchos de los enfrentamientos.
  • Convencional en su premisa y desarrollo argumental.
  • Personajes originales muy pobres.

Edu Allepuz

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