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Mowgli en la selva

LOS ANTECEDENTES

Tras los constantes retrasos que sufrió la nueva adaptación de la historia de Mowgli desde que fue anunciada, el proyecto por fin consigue ser acogido por Netflix. Andy Serkis, uno de los grandes referentes de la industria especializado en realizar captura de movimientos para llevar a la pantalla todo tipo de criaturas fantásticas, es quien nos trae la nueva adaptación de El libro de la selva. Además de ser el director de la cinta, también se adjudica el papel del famoso oso Baloo, que dista bastante de la versión a la que ya nos tenía acostumbrados Disney.

La película cuenta con un reparto de lujo que presta su voz a las distintas bestias que pueblan la selva: Christian Bale (Bagheera), Benedict Cumberbatch (Shere Khan), Cate Blanchett (Kaa), Peter Mullan (Akela) y Tom Hollander (Tabaqui), entre otros. Rohan Chand es el encargado de encarnar al joven Mowgli. En su corta carrera como actor también ha participado en otras películas como Jack y su gemela, Juegos de palabras o El único superviviente. Esta oportunidad le ha servido para alzarse como el líder protagonista en una manada de grandes actores.

LA PELÍCULA

La historia del cachorro humano criado entre lobos salvajes es ya popularmente conocida por todos. Sin embargo, Andy Serkis ha tratado de aportar una versión más oscura y madura de los orígenes de Mowgli. Y en ciertos aspectos lo ha conseguido, pero sin llegar a explotarlo demasiado. Aun así, las ideas con las que juega son, en esencia, las mismas que en anteriores entregas: la búsqueda de la propia identidad en una situación en la que ser distinto te hace también especial (es humano, pero también lobo), la evolución hacia la madurez y la necesidad de aceptación social de un grupo al que se desea pertenecer.

El niño lobo supone un problema común para la selva del que todos los animales serán partícipes, y tratarán de protegerle frente al peligro que supone Shere Khan al romper el equilibrio natural de la vida salvaje. De esta forma, se crea un vínculo de unión grupal de todos los animales con Mowgli a expensas de sacrificar las relaciones más íntimas que establecía el niño con Baloo y Bagheera en sus otras versiones. Y aunque las comparaciones son odiosas, es inevitable valorarla en relación con la adaptación del año 2016 de Disney con la que rivaliza, dirigida por Jon Favreau, y que no logra superar en cuanto a personajes (son más complejos pero tienen menor encanto) y diversión. Aunque sí que es necesario reconocerle el riesgo y la innovación que supone el introducir ciertos cambios en la historia que la distinguen de su anterior versión.

Los efectos especiales están bien logrados en cuanto a la captura de los movimientos faciales de los actores, que se ven sorprendentemente bien plasmados en los rostros de los animales. Sin embargo, hay ciertos momentos en los que se vislumbra demasiado el CGI superpuesto en las escenas.

Baloo

ELLOS Y ELLAS

A pesar de su corta experiencia como actor, el protagonista (Rohan Chand) consigue una versión de Mowgli creíble y humanizada, reflejando fielmente los debates internos a los que se enfrenta a lo largo de la historia. En cuanto al resto de personajes secundarios, logran desprender mucha energía y expresividad tan solo con sus voces y gestos faciales. A pesar de ello, hay ciertos cambios en los personajes que nos han impactado en comparación con la versión de Disney.

Baloo pierde el encanto y protagonismo de su figura clásica para convertirse en un viejo oso malhumorado y poco agraciado que parece cargar con muchas malas experiencias a sus espaldas. Su motivación sigue siendo la misma que la de Bagheera, garantizar la seguridad de Mowgli, aunque ambos persiguen distintas formas de conseguir lo que quieren. Además, en esta versión Mowgli simpatiza más con Bagueera, con quien establece una relación más fuerte pero que acaba siendo relegada a un segundo plano. Algo parecido sucede con el resto de personajes con los que interactúa a un nivel menor, repartiendo el vínculo emocional entre demasiadas relaciones en las que no se profundiza demasiado y que pierden efectividad en su conjunto.

LA SORPRESA

Además de ciertos cambios inesperados en la película, también nos ofrece una nueva perspectiva de Mowgli conviviendo entre humanos. Es en ese momento cuando se aporta el dilema más significativo para el personaje: continuar su nueva vida con los de su especie o volver junto a los amigos con los que siempre creció y que ahora le necesitan.

El libro de la selva

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Mowgli descubriendo que la vida humana puede ser igual de peligrosa y cruel que la salvaje. Y es que los monstruos no tienen por qué contar con colmillos y garras para ser aterradores. Los hay también con apariencia humana que son casi peores que los horrores ocultos por la selva.

TE GUSTARÁ SI…

Te quedaste con las ganas de una versión más adulta, oscura y distinta sobre El libro de la selva.

LO MEJOR

  • Cuenta un punto de vista más maduro y “realista” de la historia.
  • El doblaje y las expresiones faciales humanas de los animales.

LO PEOR

  • La deformación de la versión clásica de Baloo y su escasa relación con Mowgli.
  • Es menos divertida que la adaptación de Disney.

 

Iván Rodríguez

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