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LOS ANTECEDENTES

El próximo viernes, 16 de noviembre, llega a las salas españolas Cuando yo no esté, un film británico dirigido por Niall Johnson, basado en el bestseller Mum’s List. El libro narra la historia real de Kate Green, que murió de cáncer de mama a los 37 años. Una vez conocida la gravedad de su enfermedad, y mientras luchaba por superarla, la joven se dedicó a dejar por toda la casa cientos de mensajes para su marido. Con ello quería que sus hijos no la olvidaran y vivieran como a ella le hubiera gustado que lo hicieran. La película llega a las salas pocos días después de que se haya celebrado el mes internacional para la prevención del cáncer de mama, el otro protagonista de la película.

Esta enfermedad, que se ha convertido en una verdadera plaga, ha sido utilizado como base argumental para numerosas películas. Desde la oscarizada Love Story, que en 1971 obtuvo un Oscar por su banda sonora, aunque tuvo 7 nominaciones; hasta Agosto (2013) protagonizada por Meryl Streep y con Julia Roberts como secundaria de lujo, pasando por la española Planta 4ª (2003) sobre cáncer infantil.

A diferencia de estos ejemplos, Cuando ya no esté pivota su hilo argumental no tanto sobre la enfermedad en sí misma, sino sobre el deseo de seguir viviendo en la memoria de los que nos importan y de cómo podemos estar presentes en sus vidas para que no nos olviden.    

LA PELÍCULA

Kate Greene (Emilia Fox), esposa y madre de dos hijos, se descubre una mañana un bulto en un pecho. Tras comentarlo con Singe, su marido (Rafe Spell), ambos acuden al médico que, tras las pruebas correspondientes, les informa de que es cáncer. Aunque en un principio el diagnóstico es esperanzador, los tratamientos no consiguen el efecto deseado. A partir de ese momento, Kate busca la manera de hacerse presente en la vida de sus hijos Reef y Finn una vez que se haya ido. Su marido, sobrepasado por los acontecimientos, será la clave para que Kate consiga su objetivo.

La película está estructurada en modo de doble flashback. Así, saltamos del presente en el que Kate ya ha fallecido, al momento de la enfermedad; y todavía más atrás en el tiempo, cuando Kate y Singe eran adolescentes. Con estos continuos saltos temporales vamos conociendo la historia de amor de Kate y Singe y las esperanzas e ilusiones que la joven Kate quería haber transmitido a sus hijos. En paralelo, somos testigos de cómo la enfermedad cambia para siempre la vida de la familia de Kate.

La puesta en escena, aunque contenida, genera una atmósfera muy realista de los efectos que produce el cáncer no solo en la persona que lo padece, sino también en todos los que la rodean. Así, Kate y Singe quieren proteger a sus hijos; los amigos íntimos de la pareja quieren transmitir ánimos y esperanza; los familiares quieren ser apoyo incondicional; y el enfermo, no acaba de creerse que va a morir. Una cinta dura no solo por estar basada en hechos reales, sino porque refleja una dinámica que, por desgracia, nos es familiar de u otra manera a todos. Sin duda, una producción ideal para emitir por televisión en una lluviosa tarde de sábado.

ELLOS Y ELLAS

La veterana Emilia Fox juega muy bien la dicotomía entre la Kate madre divertida y la Kate enferma. Un papel de estas características podría tender a la sobreactuación, pero lo cierto es que Fox consigue conmover sin mostrar un excesivo dramatismo. Fox es una de las actrices más reconocidas del Reino Unido y una habitual en las series de TV producidas por la BBC desde los años 90. Por su parte, Rafe Spell (El ritual) se desenvuelve bien como marido y como padre una vez que su mujer ha muerto y convence en el papel de hombre desorientado que no sabe cómo va a ser capaz de enfrentarse a la paternidad en solitario.

Ayuda, quizá, al ritmo de la cinta, mezclar escenas de la pareja cuando era adolescente, interpretada por Ross McCormack y Sophie Simnett.

LA SORPRESA

Todo el ambiente de esperanza y amor que transmite la familia protagonista se encuentra con el telón de acero de los médicos que atienden a Kate en consulta. El director les marca a ambos doctores que interpreten con una pátina de aparente neutralidad que los convierte en seres crueles. La forma en que comunican las malas noticias, incluso la sentencia de muerte de Kate, te hiela la sangre por su frialdad.

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Puesto que se trata de un drama, hay muchas secuencias emocionalmente duras. Pero quizá, la más dura, sea el momento en que Singe le cuenta a sus hijos que su madre ha fallecido. En un intento por quitarle dramatismo, se lo narra como un hecho natural que significa que no volverán a verla, pero que ella siempre estará con ellos en sus recuerdos. Dentro del coche, con una lluvia fina y mirando la playa favorita de su madre, la secuencia se hace pesada para los ojos y te crea un nudo en la garganta.

TE GUSTARÁ SI…

Te interesan las TV movies dramáticas que puedes ver cualquier tarde de sábado desde el sofá de tu casa. Un consejo: ten pañuelos cerca

LO MEJOR

  • El realismo con que se plantean los efectos colaterales del cáncer
  • Un mensaje de esperanza mezclado con el hecho real de que nadie es imprescindible. La vida sigue para los que sobreviven
  • La banda sonora

LO PEOR

  • Falta información básica en la construcción de los personajes

Marisa Cruzado

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