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Cardcaptor Sakura: Clear Card se ha tomado un largo descanso. Pese a haber planteado un listado de misterios e incógnitas desde su primer capítulo parece que la serie se niegue a revelar información sobre ellos. Si bien, en el anterior capítulo volvía a aparecer Akiho, la nueva esudiante que parece ocultar algún que otro secreto. Si embargo, el séptimo episodio vuelve a la monotonía y se estanca en el clásico slice of life que caracteriza a la obra.

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Su desarrollo vuelve a ser tan simple como de costumbre y, por desgracia, sigue la misma estructura habitual. La primera parte del capítulo se enfoca a la vida de Sakura mientras que la segunda introduce una nueva carta y su posterior captura. Esta vez la acción se mueve al hogar de Tomoyo. Todo un acto nostálgico que cuenta con la aparición de su madre, sus clásicas sirvientas y, como no, la aparición de tecnología desarrollada por su empresa en pos de que la Tomoyo pueda grabar las proezas de su amiga.

Es tan fuerte el sentimiento nostálgico que incluso muchos temas de su banda sonora resultan ser los mismos que aparecían en el título original. Algo que, aunque puede parecer poco elaborado, siempre llega al público fan, especialmente a todo el que creció con ella. A esto se suma el lavado de cara que comporta el largo periodo de inactividad del anime, que consigue dotarle de una animación muy superior a la original por mucho que su desarrollo sea similar.

Sakura y la maestría de las cartas

Como no podía ser de otra forma, en medio de la merienda (de igual forma que ocurría dos capítulos atrás) aparece una nueva carta en juego. Sin embargo esta vez Syaoran se encuentra en el lugar y, aunque sus movimientos resultan poco eficaces, nos demuestra lo mucho que ha aprendido en el tiempo que ha pasado fuera. Es un momento que remarca el recorrido de su estudio y la evolución de su animación, apostando por cambios de planos, movimientos rápidos y cierta kinestesia que dan valor al breve enfrentamiento.

Volviendo a demostrar que la chica se ha hecho con el control de las nuevas cartas, Sakura se lanza a por la nueva aparición utilizando sus poderes para atravesar el inmenso jardín. Una forma de demostrar que el tiempo ha pasado para todos y que ella no se ha quedado atrás. Sin embargo sus poderes no son suficientes para atrapar a la carta.

Con esto se desarrolla un nuevo punto en la obra que casi atenta contra su propio título. Y es que Sakura, al igual que hizo con su última carta, se percata de que puede obtener las cartas siendo amigable con ellas, en vez de “cazarlas”. Es algo cohesivo con su propio argumento, desde luego, pero que limita de nuevo las posibilidades de la obra. Quizás sea esta la nueva forma de hacerse valer, centrarse en la ternura y la importancia de los valores éticos.

Incluso así no puede dormirse en los laureles, aún tiene muchas cosas que revelar, las extrañas caras de Syaoran, el que ni el chico ni los guardianes puedan detectar ninguna clase de poder en las cartas o la identidad del misterioso encapuchado. Todo eso sin olvidar la conexión de Syaoran con Eriol, algo que parece que se conectará con Akiho en el próximo episodio. Su guión nos tiene atrapados, para bien o para mal, y no le faltan números para sorprendernos.

Crítica de Cardcaptor Sakura: Clear Card 03

Óscar Martínez

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