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Crítica de Boku no Hero Academia 3x12 Deku - el palomitron

El duodécimo episodio de Boku no Hero Academia marca el ecuador de la temporada. Pero, también supone un punto y aparte a todo lo que, como espectadores, hemos vivido a lo largo de medio centenar de capítulos. El Símbolo de la Paz que ha derribado las diversas figuras del mal en tantas ocasiones se ha desvanecido, se ha evaporado ante la atónita mirada de la población mundial. Su papel ha terminado, y ese «Ahora es tu turno» marca un punto de inflexión en la producción tan previsible como necesario. Desde los primeros compases de My Hero Academia el rol de All Might tenía fecha de extinción, una inconcreta pero que tarde o temprano su llegada se antojaba inevitable. Ahora, ese momento ha llegado, y el joven Izuku Midoriya debe recoger el testigo y afrontar su nuevo papel. Comienzan a atisbarse aires de cambio y revolución.

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Aires de revolución

El enfrentamiento entre All Might y All for One no tuvo solamente consecuencias físicas o resultados tangibles; el germen de la incertidumbre y el desconcierto poco a poco comenzó a sobrevolar el cielo nipón. El deplorable estado físico del héroe más poderoso salió a la luz y, a pesar de que su actitud y su firme puño alzado denotaran optimismo por la victoria, dejaba entrever un adiós, una marcha que sembraba dudas y asunción de errores por doquier.

Crítica de Boku no Hero Academia 3x12 U.A - el palomitron

Puede que el definitivo derribo del Símbolo de la Paz haya sido fruto de las acciones de los villanos, de la otra cara de la moneda. Pero, la llegada hasta tal escenario es consecuencia directa de la propia sociedad, de los altos cargos con poder decisorio y los diferentes organismos de la misma. Recaer todo el peso sobre un hombre es un arma de doble filo que puede terminar hiriendo y sentenciando a su portador. Y, esto es lo que ha terminado ocurriendo. Las instituciones que velan por la ley y la seguridad de los ciudadanos comienzan a asumir errores como la falta de flexibilidad y el deje de responsabilidades. La renovación del sistema es necesaria tras lo acontecido, esta tarea no debe corresponder únicamente a la U.A.

Nostalgia

El título de héroe número uno ya no tiene portador, y espera ser correspondido por otro magnífico héroe profesional. Un relevo que el propio Izuku Midoriya está todavía demasiado lejos de poder alcanzar. Todas las señales apuntan a Endeavor, padre de Shoto Todoroki y segundo héroe más poderoso. Sin embargo, el poderío ígneo de la llama de su orgullo es superior al de su don. No quiere ser el mejor de todos así, sin luchar. Pese a su cuestionable manera de actuar, el héroe profesa una profunda admiración hacia su —hasta ahora— rival.

Crítica de Boku no Hero Academia 3x12 Deku All Might - el palomitron

Todo parece girar en torno a All Might, su condición y los resultados de su última batalla. Pero el carismático héroe no queda relegado a un segundo plano. Sus palabras son el eje central sobre el que orbita un episodio de carácter transitorio pero con una magnífica dirección. El reencuentro con Deku en la playa, en ese escenario donde todo dio comienzo, impregna de nostalgia varios minutos del metraje. Resulta inevitable no echar la vista atrás en el tiempo y recordar las conversaciones entre ambos y las horas de duro entrenamiento para fortalecer el frágil cuerpo de un Midoriya más lozano. El escenario donde tomó el hercúleo poder de ‘One for All’, la antorcha cuya llama no puede extinguirse. Algo más que un poder y una responsabilidad, un símbolo.

El amor de una madre

No es ningún secreto que los constantes ataques de la Liga de los Villanos han deteriorado la imagen de la U.A, así como la merma en la confianza de los ciudadanos en dicha institución. Pero aquellos más afectados son los familiares de los alumnos, los padres de unos jóvenes llenos de ilusión por llegar a convertirse en héroes profesionales algún día. Un noble fin que constantemente se ve salpicado por las actuaciones del enemigo. Ante tal tesitura, los propios Aizawa y All Might asumen su responsabilidad como tutores y visitan uno a uno los hogares de sus alumnos. La continuidad de la institución educativa parece pender de un hilo, y la confianza de los padres en ellos es un factor clave para revertir la situación.

Crítica de Boku no Hero Academia 3x12 Bakugo - el palomitron

El amor y la protección son dos conceptos que suelen emparejarse. Resulta curioso cómo en este episodio se nos muestra el amor maternal desde dos perspectivas totalmente diferentes, pero ambas igual de respetables y loables. El amor de la madre de Katsuki Bakugo y el de la madre de Izuku Midoriya. La primera, bien sabedora de la manera de ser de su hijo, deja su formación a manos de la U.A. sin dudar. Deposita toda su confianza en el buen hacer del grupo de héroes profesionales que la conforman y, gracias a las palabras de Aizawa en la rueda de prensa que tuvo lugar en “All for One”, cree que su hijo no podría estar en mejores manos. En contraposición se encuentra la madre del protagonista, una mujer psicológicamente quebrada al vivir en primera instancia los constantes daños físicos de su hijo. Desearía que no hubiera despertado ningún poder y que su vida fuera la de un estudiante normal y corriente, sin la necesidad de poner su vida en riesgo.

Su respuesta es la rotunda negación a que Midoriya siga estudiando en la U.A. Sin embargo, su instinto de protección no llega a asfixiar. Sabe que su hijo desea con todo su ser convertirse en un héroe y salvar vidas, por lo que su amor como madre se torna en comprensión. No quiere convertirse en la jaula que le impida echar el vuelo, pero tampoco quiere que nadie le arrebate lo que más quiere. Así, la decisión de abogar por otras escuelas se convierte en la única opción.

Crítica de Boku no Hero Academia 3x12 All Might Deku - el palomitron

La madurez es un tema que se ha tratado a lo largo de la serie —sobre todo en la segunda temporada— y, una vez más, el espectador se encuentra a un protagonista muy distinto al de los comienzos. La admiración por All Might sigue siendo más que obvia, pero Deku ya no es un simple fan, es alguien que ha comprendido lo que está en juego y el verdadero significado de ser un héroe. La carta de Kota es producto de su acciones, de su labor como “héroe”. Por ello no le importan los medios para alcanzar su purista fin, aunque eso suponga abandonar la U.A. y a su ídolo. Su respuesta insufla de energía a un All Might que recita un discurso con un magnetismo y una fuerza igual o mayor que la del intercambio de golpes con All for One. La promesa de guiar, educar y permanecer al lado de su hijo, de arrepentimiento por no haber estado a la altura y de total convencimiento de que el joven Midoriya será quien le suceda como próximo Símbolo de la Paz. Unas palabras ante las que, ¿qué madre podría decir que no? 

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Edu Allepuz

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