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¡A ganar! El Palomitron

LOS ANTECEDENTES

El prolífico productor y director de televisión Sean McNamara regresa al cine tres años después de su último éxito (Hoovey) con un nuevo drama familiar (llamémosle dramily). Sin duda, este género es la especialidad del autor, que ha centrado la totalidad de su obra en retratar la vida de jóvenes norteamericanos en ambientes tan variopintos como la Montana rural (Bienvenidos al paraíso), la Guerra de secesión (Field of Lost Shoes) o el típico high school del Midwest en ¡A ganar!

En este caso, el dramily está matizado con una historia deportiva inspiradora basada en hechos reales. Esta misma fórmula ya pudimos verla en la citada Hoovey y en Soul surfer: Alma surfera, la mejor película del director hasta la fecha y su primera colaboración con Helen Hunt. Buscando su público una vez más, ¡A ganar! ha sido diseñada desde el conocimiento que da la experiencia, sin tomar riesgos y siguiendo el tono altamente emocional de sus predecesoras.

Teniendo en cuanta el triste y desafortunado parecido con la historia de la película, queremos honrar la memoria de Aida Cela, Iris Arias y Patricia Xavier, las jovencísimas jugadoras del equipo de voleibol Emevé de Lugo que trágicamente fallecieron en el accidente de autobús del equipo en 2009.

LA PELÍCULA

Después de ganar el campeonato estatal en 2010, el equipo de voleibol femenino del West High School sufre la pérdida de su capitana Caroline (Danika Yarosh), una chica muy querida por todos. Cuando el equipo comienza a preguntarse si podrán seguir adelante, la fuerza y la fe de Ernie (William Hurt), padre de Caroline, serán el estímulo que necesitan para no rendirse. La mejor amiga de Caroline, Kelley (Erin Moriarty), se pone al frente del equipo y, liderados por la entrenadora Kathy Brez (Helen Hunt), tendrán que darlo todo para intentar conseguir otra victoria aun cuando el reto parece imposible.

La película trata de seguir la fórmula de éxitos anteriores. Comienza con la típica introducción acelerada, en la que la presentación del ambiente high school rural y del elenco se hace de una manera superficial y breve para alcanzar el detonante dramático rápidamente. Este perseguido dinamismo hace que la primera parte de la cinta funcione correctamente, pero resta riqueza a los personajes principales y condena al ostracismo a los secundarios, que no pintan nada aquí.

Si algo ha enseñado la experiencia al director es a encontrar el equilibrio narrativo incluso en las historias más trágicas. El buen uso de la música (en parte gracias a la correctísima BSO del compositor Roque Baños) y la estudiada contención de los veteranos Hurt y Hunt consiguen evitar el exceso emocional en todo momento. Será en la segunda parte de la cinta, la que se centra más en la historia deportiva, donde la película pierda interés. El motivo es sencillo: la realización de los partidos de voleibol es de bajo nivel (tono TV-movie) y está muy lejos del dominio dramático de McNamara. 

En definitiva, estamos ante un dramily resultón que nos hará derramar alguna lagrimilla, pero que no alcanza el nivel de las producciones cinematográficas actuales. Al igual que la mayor parte de las obras del mismo autor, no tenemos dudas de que será una película muy exitosa en su trayectoria televisiva.

¡A ganar! El Palomitron

ELLOS Y ELLAS

La joven Danika Yarosh cumple con su cometido al ser capaz de transmitirnos la vivacidad y liderazgo de la malograda capitana Caroline en los escasos 20 minutos que participa. En este sentido, su actuación es más destacable que la de Erin Moriarty, que podríamos calificar como neutra (siendo benevolentes).

Dado que la presencia de los secundarios es anecdótica, merece la pena centrar la atención en los otrora oscarizados Helen Hunt y William Hurt. A pesar de que la trama no permite profundizar en sus personajes, ambos son capaces de hacerlos crecer gradualmente sin caer en la sobreactuación, convirtiéndose en las verdaderas brújulas dramáticas de la película. Nos preguntamos qué podrían haber hecho estos excelentes actores con un guion más potente.

LA SORPRESA

Que, por fortuna, dos actores de la talla de Hurt y Hunt se hayan involucrado en este tipo de película. El arte de desentonar (para bien) que solo los verdaderos artistas se pueden permitir.

¡A ganar! El Palomitron

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Los créditos finales, donde podemos ver vídeos e imágenes de la historia real. De alguna manera, enfatiza el tono emocional de la película.

TE GUSTARÁ SI…

Disfrutas con los dramas deportivos basados en hechos reales o si, simplemente, te gusta el voleibol.

LO MEJOR

  • La buena mano de Sean McNamara para los dramas familiares.
  • William Hurt y Helen Hunt o el arte de la madurez.
  • La selección musical, tanto la BSO de Roque Baños como los temas pop escogidos.

LO PEOR

  • El absurdo tratamiento de los secundarios.
  • Las escenas de voleibol no están bien logradas, no desprenden emoción.
  • El olorcillo a TV-movie de sábado por la tarde.

 

Pedro Figueiras

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