10BCN FILM FEST: HERMANOS
ANTECEDENTES
En 2021 sorprendió el trabajo de una joven directora con una película que arrastró a cuatro actrices emergentes de aquel momento. La historia de una chica que regresa al barrio donde la vio crecer y donde todavía viven las otras tres amigas de la infancia la incluimos incluso en nuestro especial de directoras españolas. La directora era Carol Rodríguez y firmaba el guion su propia hermana Marina Rodríguez. Este año, ambas hermanas originarias de Esplugues de Llobregat, esa periferia barcelonesa que tanto conocen, firman a cuatro manos guion y dirección con su nueva cinta. En este tercer día de festival y tras traer la película internacional Magallanes, entramos con una película de trabajo muy local con Hermanos.
LA PELÍCULA
Ayman (Badr Oubahassou) ayuda a su madre a limpiar una casa de una familia de bien en la montaña de Barcelona. En su barrio bastante diferente al sitio donde va con su madre pasa su tiempo con sus amigos Eric (Omar Mills) y Rober (Pau Márquez). Así se suceden los días entre en los bancos con canciones en el móvil, redes sociales y patinetes eléctricos mientras rapiñan una tele donde ver el fútbol o unos kebabs que se han enfriado. Un día la hija de la familia adinerada, joven como él, decide invitarle a su fiesta de cumpleaños y él, a su vez, invitará a sus amigos. La noche se presenta bien, pero antes tendrán que comprarle el regalo y decidir cómo ir a una fiesta que no será como las de su barrio.
Lo primero que sorprende tras pocos minutos de película es ver el salto a todos los niveles que han experimentado las hermanas Rodríguez Colás desde aquella inicial Chavalas. La fotografía, el uso de la cámara volando por la pantalla, la espontaneidad de unos diálogos que se despliegan solos, el día y la noche en la película, un guion que se cuenta solo o el uso de la música son sólo algunos de los pocos ejemplos que demuestran cómo estas hermanas directoras de su primera película a la segunda han desarrollado una experiencia que algunos directores tardarían demasiados años y demasiadas películas en lograr. Hermanos es una segunda película que supera con creces la inicial Chavalas, pues rebosa de creatividad, experiencia y sabor a buen cine.
Si el barrio era el lugar de encuentro de cuatro amigas en su primera película, esta vez no sólo el barrio, sino que toda una ciudad de Barcelona que enseña sus luces en la noche, sus miserias preñadas de racismo y violencia y sus barrios obreros y los habitantes que en ellos viven se despliega a ojos del espectador de una forma totalmente acompasada y orgánica. Hermanos es una oda a los barrios obreros y sus habitantes, pero también a la compleja y constante relación de dichos barrios obreros periféricos con su centro y sus clases altas. Las lenguas y la piel son apropiadas y reapropiadas constantemente como signo de identidad, pero también como herramienta para acoger y como arma arrojadiza.
Hay muchas cosas que aplaudir de las hermanas directoras, pero si hay algo que agradecerle y que levemente pudimos atisbar en su primera película, pero lo despliegan con toda su majestuosidad en esta segunda cinta, es la dignidad de los barrios barceloneses lejos del exotismo con el que algunos directores suelen aterrizar. Las periferias, caldo de cultivo de la diversidad y la vida en todo su esplendor, sea esta vivida a ritmo de Morad o con la risa cómplice de Brigitte Vasallo; son un lugar de espacio obrero. Todo es posible en el guion de ambas hermanas, pues todo cabe en una película que va sobre ruedas donde todo es bienvenido de una forma ágil a ritmos latinos, rap de la periferia y una Cataluña que ya no sólo habla catalán y castellano, sino que mezcla y remezcla constantemente culturas, lenguas, identidades y orígenes. Hermanos va de esto, pero debemos aprender a leer mucho más hasta que las luces de la sala se enciendan.
ELLOS Y ELLAS
El trío principal de amigos protagonistas, esos hermanos que dan nombre a la película, son Badr Oubahassou en el papel de Ayman, Omar Mills en el papel de Eric y Pau Márquez (El campeón, Llenos de gracia) en el papel de Rober. Son tres actores jóvenes desconocidos que levantan ellos solos con la ayuda de algunos secundarios una película entera que nada sería sin sus interpretaciones. De hecho, para los dos primeros esta es su primera película. Mar Blanch (Patates rosses) interpreta el papel de la pija, como los tres dicen, la hija de la familia adinerada que cumple años y a cuya fiesta se dirigen.
LA SORPRESA
El gran equipo que han formado las dos hermanas Carol y Marina Rodríguez Colás como directoras y guionistas. Si su maestría se supera a cada película y sus próximos trabajos escalan semejante nivel estamos ante dos grandes promesas del cine español.
LA SECUENCIA/EL MOMENTO
La película acumula momento tras momento y es difícil escoger uno. Podríamos hablar del momento en que los tres amigos son abandonados lejos del barrio en mitad de la noche, del encuentro con la policía o del reto del alcohol, entre otros muchos más.
TE GUSTARÁ SI…
- Aprecias las historias de amistad entre jóvenes que narran un particular coming of age.
- Te gusta el cine obrero de periferia y barrio.
LO MEJOR
- Tres actores protagonistas en estado de gracia.
- Un guion que se basta a sí mismo para contarse solo.
LO PEOR
- Que hay un momento de la película en que esta parece detener su narración y acompasarse tras toda una hora de sucesos en la pantalla.
Javier Alpáñez













