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Una de cada tres parejas que contrajeron matrimonio en Estados Unidos entre 2005 y 2012 se había conocido a través de Internet. La rápida propagación de las redes sociales para encontrar pareja ha conseguido que el uso de estas deje de asociarse al fracaso sentimental o incluso al frikismo. Internet son los nuevos bares, y Aziz Ansari se propone explicar el fenómeno en Modern Romance, su primer libro que publica en España Seda editorial, un sello de la editorial Libros de seda.

Ansari es un conocido cómico estadounidense que interpretó durante siete temporadas a Tom Haverford en la comedia de NBC Parks and Recreation. Sus propias experiencias personales relacionadas con el flirteo y el amor le hicieron interesarse por el mundo de las cibercitas y profundizar en el tema en algunos de sus monólogos de stand up.

El actor escogía a espectadores al azar entre el público y les pedía que subiesen al escenario para leer los mensajes que se intercambiaban con personas con las que intentaban ligar a través de la red. Con ello improvisaba parte de sus espectáculos, haciendo chistes sobre el absurdo comportamiento humano en las fases previas al amor. Rápidamente, se dio cuenta de que el tema daba mucho más de sí y decidió explorarlo de una forma más empírica.

Para ello, se alió con Eric Klinenberg, profesor de Sociología en la Universidad de Nueva York, y decidió elaborar un estudio sobre el amor en la era digital. Ansari había rechazado varias propuestas previas para publicar un libro. Siendo un cómico de éxito, se esperaba de él una obra sin demasiadas complicaciones que trasladase su humor de los escenarios al papel. Huyendo de lo fácil, formó tándem con Klinenberg y escogieron una muestra lo suficientemente amplia de personas más una sólida base de bibliografía como para que la obra tuviera un mínimo interés científico.

Pese a ello, el cómico mantiene su peculiar estilo humorístico y salpica constantemente el libro de chistes y comentarios jocosos sobre los resultados que va obteniendo. Aunque brilla más en el humor elaborado que en el chascarrillo, el tono empleado consigue que la lectura de Modern Romance no resulte pesada en ningún momento.

Respecto a la muestra, podemos decir que es amplia, aunque Ansari reconoce haberse centrado únicamente en personas heterosexuales y de clase media para que el estudio no se les fuera de las manos. Aun así, explora en uno de sus pasajes las aplicaciones para ligar entre homosexuales, ya que se popularizaron y aceptaron dentro del colectivo antes que el resto.

Lo que sí hace Modern Romance, y le salva del hastío en su segunda mitad, es salir de Estados Unidos para estudiar los comportamientos amorosos y sexuales de la cultura japonesa, argentina y francesa. Esto nos sirve para cerciorarnos de que la sociedad norteamericana es más mojigata de lo que la ficción nos hace creer, la japonesa tiene un serio problema más allá de la relación del individuo con su sexo y la argentina no supera su machismo estructural.

Precisamente este tipo de conclusiones contundentes en lo que más se echa de menos en el libro. Ansari parece dar vueltas sobre algunos conceptos como el neoliberalismo y el machismo sin atreverse a pronunciarlos. Se habla de “hombres orgullosos” en vez de posesivos o machistas, se estudia el cortejo casi en una sola dirección (de hombre a mujer) y se pasa muy por encima de las cuestiones de género que tanto afectan a las relaciones íntimas entre hombres y mujeres. Lo curioso es que el cómico sí que trata estos temas de una forma más directa en su deliciosa comedia para Netflix Master of None.

Master of None El Palomitrón

Modern Romance es un viaje constante de ida y vuelta entre los testimonios de los usuarios de redes sociales para ligar y generaciones anteriores que no dispusieron de estas herramientas para encontrar pareja. Aunque pudiera parecer que la falta de múltiples opciones hubiera hecho sus vidas amorosas más infelices, nos damos cuenta de que a veces es la seguridad de tener un plan B lo que nos hace no profundizar en personas que merecen la pena y que pasan por nuestras vidas sin hacer ruido.

Tras leer el libro tomamos consciencia de que no somos más ridículos por buscar pareja sexual o afectiva a través de Internet, pero tampoco encontraremos allí la varita mágica para alcanzar el amor o el polvo de nuestras vidas. Del mismo modo que todos hemos asumido que se puede comprar un billete de tren tanto en la taquilla de la estación como en una página web, la red es un medio igual de válido para ligar que la barra de un bar, el entorno laboral o el descansillo de la biblioteca. El cómo gestiones tus emociones, conversaciones y habilidades sociales es cosa tuya y ahí Internet no te puede ayudar demasiado.

Modern Romance es lo suficientemente serio y cómico a la vez para que demos validez a lo que estamos leyendo sin dejar de divertirnos. Solo por aprender lo que es un hombre herbívoro ya merece la pena su lectura.

Fon López

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