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Carreras que se alargan años como quien sale a pasear, prostitutas convertidas en protagonistas de cuentos de hadas, llamadas telefónicas a las que nunca se debería haber atendido, niños que se quedan solos en casa en las vacaciones de Navidad porque tienen familiares con una preocupante memoria… y barcos. Barcos que se hunden a causa de un iceberg y que rompen para siempre una historia de amor inolvidable haciendo que nosotros derramemos más lágrimas que gotas de agua tiene el mar donde yace el trasatlántico. Así fue el cine con el que hemos crecido los de la generación de los 90 (la generación más preparada de la historia, dicen) y así lo plasma de excepcional manera Juan Sanguino en Generación Titanic: El libro del cine de los 90, editado recientemente por Dolmen Editorial.

Desde El silencio de los corderos hasta El sexto sentido, pasando por Algunos hombres buenos, Pulp Fiction o, por supuesto, Titanic: el libro, que todo sea dicho se nos antoja un must para toda la estantería del buen millennial cinéfilo, recoge un total de 32 cintas de la década de los 90 y las utiliza como “excusa” para desarrollar no solo un muy interesante análisis de la cinta, sino para también dejarnos ciertos apuntes sobre temas que, de una manera u otra, están relacionados con las icónicas cintas que nombra.

Así, por ejemplo, cuando habla de la Señora Doubtfire, Sanguino aprovecha para hacer un repaso a esos argumentos muy pasados de vueltas que solo el Hollywood de los 90 se atrevería a hacer: La máscara, Cara a cara, Hechizo de un beso o Spiceworld son algunas de las cintas a cuya demencial creación el escritor dedica unas líneas. Y sí, hemos tenido que destacar Spiceworld porque, si hay alguien que todavía pudiera avivar más la nostalgia noventera que despierta Generación Titanic en cada página, era sin duda las Spice Girls. Recordar los aliens que aparecían en su cinta, y la cinta en sí, todavía nos da escalofríos… placenteros, claro, pero escalofríos a fin de cuentas.

Historias espeluznantes aparte, en el libro de Sanguino encontramos también listas tan suculentas como la de personajes que solo necesitaron una escena para ser recordados para siempre (a propósito de El fugitivo), la de películas que son mejores de lo que se cree (tras hablar de la denostada Showgirls, que ya dejamos claro en El Palomitrón que a nosotros nos encanta), monólogos que nos sabemos tan de memoria como el de Julia Stiles en Diez razones para odiarte (gracias a Pulp Fiction) u otras listas tan necesarias como la que elabora a raíz de Philadelpia y que habla de los personajes que normalizaron la imagen de los gays en el cine o la que surge a raíz de Thelma y Louise sobre los personajes femeninos en el cine de los 90.

Poco más queda por decir sobre Generación Titanic si no queremos empezar a desvelaros todas las genialidades que Juan Sanguino se ha encargado de recopilar y de transmitir a lo largo de las más de 300 páginas de (acertado) papel estucado, repletas de fotografías y comentarios jocosos con un tono desenfadado (sin renunciar, a su vez, a demostrar un dominio total sobre todo lo que está exponiendo) que todavía hacen más rápido y deseable el entero devorado de la obra.

Un libro repleto de películas perfectamente seleccionadas, anécdotas y curiosidades bien documentadas, frases bien traídas y bromas que siempre saben dónde hacerse. En definitiva, como ya habíamos dicho y probablemente no nos cansemos de repetir en un tiempo, un libro que ninguno de los nacidos en los 90 os vais a arrepentir de comprar. Y, ojo, que decimos más: ¡el resto tampoco! Porque, ¿acaso los de otras generaciones no consideran Cadena perpetua, Seven o El show de Truman como pequeñas joyas del séptimo arte?

Silvia Martínez

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