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Este viernes llegaba a la cartelera FUEGO, un largometraje que sumerge al espectador en el dolor del terrorismo de la mano de su director, LUIS MARÍAS, y de sus protagonistas, JOSE CORONADO y AIDA FOLCH. El filme, que regala grandes interpretaciones, especialmente las de los dos actores principales, muestra la vida de unas víctimas del terrorismo de ETA como nunca antes había sucedido en el séptimo arte. Para conocer los detalles de esta producción, El Palomitron ha hablado con sus protagonistas, CORONADO y FOLCH, y con el director de la cinta, MARÍAS, sobre este thriller y sus personajes en un encuentro con compañeros de otros medios.

MARÍAS, que ha asegurado lo especial que es esta película para él, llevaba años dándole vueltas  en la cabeza. “Vivo en el País Vasco, nací el mismo año que ETA, así que era inevitable que esto no me hiciera reflexionar y me aportara ideas y, en algún momento, tienes que soltarlas”,  ha señalado. Sin embargo, ha querido dejar claro que FUEGO no es una cinta sobre ETA, sino sobre “las consecuencias que tiene la violencia, independientemente del lugar en el que ocurra”. Aunque el corazón y la cabeza de este largometraje están, como él ha recordado, con las victimas directas de la banda terrorista, también muestra la visión de los otros afectados: los familiares de los asesinos. “Creo que no hay que olvidar, no al etarra que pone la bomba en el coche del personaje de CORONADO, sino la madre, a la mujer y al hijo, que asumen que su familiar ha matado a 8 personas para nada, porque la violencia etarra no ha valido absolutamente para nada”. Un dolor, el de los familiares de los etarras, que aunque “sea muy diferente”, también existe. “Si la película ayuda a que se acepte que la otra parte también ha sufrido, será un pasito para que la convivencia después de ETA se pueda consolidar”, ha añadido.

FUEGO no solo habla de venganza y de sufrimiento, también pone en la mesa la esperanza y el optimismo gracias, especialmente, a los personajes de Mariusz (JAIME ADALID) y Alba (AIDA FOLCH), dos papeles que se escribieron, como ha asegurado MARÍAS, para hacer contrapeso y aliviar la tensión. “En la vida, incluso en casos de gente que ha sufrido muchísimo, hay momentos en los que la risa y el optimismo tiene cabida”, ha concluido el director vasco, que se ha mostrado muy agradecido con el trabajo interpretativo de todo el elenco, haciendo mención especial a GORKA ZUFIAURRE, del que ha destacado: “la mayor suerte de esta película es haberle encontrado”.

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JOSE CORONADO, que se vuelve a meter de nuevo en la piel de un policía, una profesión que ha asegurado “conocer muy bien y admirar profundamente”, no dudó en aceptar el proyecto gracias a su historia: “Al margen de que pueda tener un trasfondo social y que hablemos de ETA como telón de fondo, me pareció que era un thriller de estos que enganchan y me apetecía mucho interpretarlo. Encima estaba escrita y dirigida por Luis, con un conocimiento muy profundo del tema y tratado de una forma imparcial y objetiva”, ha afirmado. El actor madrileño, que confiesa que tiene ganas de volver al teatro, interpreta a Carlos, un personaje con dos personalidades muy distintas. “Es un muerto viviente, un zombi que lleva años viviendo por vivir con un fuego que va creciendo. Hay un doctor Jekyll y un Mr. Hyde  dentro de él que luchan en una tormenta tremenda”.

El odio y la venganza, sentimientos que no dejan vivir al personaje que interpreta, son dos emociones que el protagonista de NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS o EL CUERPO no concibe en su vida real, algo que le vino muy bien porque, como ha mencionado: “Muchas veces para el actor, cuanto más alejado esté el personaje de su persona, más fácil es la concepción”. Por otro lado, tiene muchas ganas de hacer una comedia porque confiesa que así es como vive su vida, “en clave de comedia”. Algo que de pronto tendrá que esperar ya que, de momento, comienza el rodaje de CIEN AÑOS DE PERDÓN, lo nuevo de DANIEL CALPARSORO en la que interpreta a un militar. Aun así, reconoce sentirse un privilegiado: “Tengo mucha suerte pero creo que lo que me ha hecho estar trabajando de continuo es que me gustan los tres medios (cine, televisión y teatro)”. Sin embargo, aunque la crisis no le haya afectado directamente, apunta con el dedo a las Instituciones. “Esto se arregla con su apoyo. Nos quieren y valoran nuestro trabajo en todo el mundo y aquí lo dudan. Deberíamos seguir el modelo francés, que funciona a la perfección, que bajen un 5% de IVA, que eduquen a las nuevas generaciones a valorar nuestro cine”, ha recalcado.

La energía y las ganas de trabajar de AIDA FOLCH se manifiestan en cuanto comienza a hablar con esa voz dulce que sobresale en Alba, su personaje en FUEGO, a la que ha descrito como “una chica frustrada, que no se acepta a sí misma y que se siente un monstruo”. Sin embargo, son sus ganas de salir adelante y su evolución lo que más le gusta de su papel:  “Yo si tuviese que hablar a Alba le diría que tiene toda la vida por delante. Todas las trabas se las pone ella”, ha afirmado la actriz madrileña que se encuentra grabando INCIDENCIAS, lo nuevo de JOSÉ CORBACHO y JUAN CRUZ, una comedia que nada tiene que ver con la cinta de MARÍAS, que ha reconocido que el personaje de FOLCH es su ojito derecho. Quizás es porque, como ha destacado la actriz catalana: “Todo el mundo se puede sentir identificado con ella porque vive un momento de no aceptación y creo que todo ser humano ha vivido eso en algún momento”.

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Para preparar el papel, la protagonista de EL ARTISTA Y LA MODELO se subió en una silla de ruedas y se recorrió las calles de Bilbao. También se empapó de documentales sobre las victimas de ETA y habló con Irene Villa y su madre, aunque ha aclarado que FUEGO no se inspira en su historia. Lo que más le costó fue la parte física ya que no puede saber “lo que se siente al convivir todos los días en una silla de ruedas o al ponerte prótesis”. Con este largometraje, en el que vuelve a hacer de hija de CORONADO tras EL AMOR NO ES LO QUE ERA, FOLCH ha aprendido muchas cosas: “Me enseña que no se puede juzgar. Todos somos unas victimas y nos ha tocado vivir esto que forma parte de nuestra historia”.  La actriz de 28 años, que este verano ha participado en su primera cinta americana, NAMELESS, opina como su padre en la ficción y pone de ejemplo a la cultura en Francia. “Yo creo que si a lo niños se les enseñase Buñuel en vez de SPIDER-MAN, sería mucho mejor. Es importante para amarnos”, ha concluido.

FUEGO, que desde el viernes permanece en cartelera, trata del terrorismo de ETA con mucho respeto y deja grandes interpretaciones de nuestro cine. Una película muy recomendable sobre la venganza y el odio, que posiblemente no dejará indiferente a nadie.

Ángela Ruiz

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