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De nuevo el tándem formado por el director PAUL FEIG y la actriz MELISSA McCARTHY se unen para una disparatada comedia de acción que trata de recrear el espíritu de la saga Bond pasado aderezándolo con la irreverente vis cómica de la actriz. En esta ocasión, el director pone todo el peso del film bajo el aura desternillante del buen hacer de McCARTHY pese a contar a su lado con dos iconos del cine como son JUDE LAW y JASON STATHAM. Aunque a priori la propuesta pueda parecer un vehículo para el lucimiento de estas dos estrellas masculinas, cada una en su vertiente (drama y acción respectivamente) en ESPÍAS nada es lo que se presupone. Tras un divertido arranque del film al más puro estilo Bond de la etapa SEAN CONNERY enseguida éste se transforma y toma un giro que alimenta poco a poco el Mcguffin de la trama: la obtención de un arma nuclear. PAUL FEIG ha dotado a esta nueva comedia de esa dosis mordaz que a buen seguro incorpora su estilo tras su paso en la serie THE OFFICCE, y trastoca todos los prejuicios que podamos llevar al cine.

 

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MELISSA McCARTHY se desata como una heroína inusitada que se esconde tras la figura lacónica de una agente de la CIA que da apoyo logístico a su agente de campo en las misiones, en este caso JUDE LAW, del cual está irremediablemente enamorada pese a la indiferencia y crueldad emocional que éste muestra por ella. Una declaración de feminidad que saca a relucir que tras la figura de una admiradora de las andanzas literarias de Christian Grey hay una mujer de armas tomar. La actriz ha demostrado sus tablas en la comedia desde hace años, tanto en cine (TAMMY), como en series de TV (LAS CHICAS GILMORE) y no por ello hay que olvidar su paso por los personajes dramáticos como el brillante trabajo que realizó en ST.VINCENT. JASON STATHAM se merece una mención aparte por saber reírse de su propia imagen de macho alfa que ha ido depurando con los años y ofrecernos en ESPÍAS un recital de geniales monólogos victimistas y golpes de efectos al más genuino estilo de la comedia splapstick. Un verdadero tour de force es disfrutar de las escenas y combates dialécticos que McCARTHY y STATHAM ofrecen a lo largo de la película. En cambio, JUDE LAW tal vez el más flojo. Su actuación no acaba de encajar del todo en el resultado final, no parece disfrutar del conjunto y su personaje no rezuma la hilaridad que requería. Sea que en el espectador pueda quedar el recuerdo y el anhelo de cómo hubiera sido un James Bond interpretado por LAW o sea por que el actor no está en un buen momento, es sin duda el eslabón más débil en esta troupé de comediantes que realizan unos 90 minutos llenos de pequeños gags visuales (muchos fuera de primer plano a semejanza de lo que hacían los A.Z.A. con sus sagas ATERRIZA COMO PUEDAS o AGÁRRALO COMO PUEDAS).

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La historia no sorprende por su presunto intento de forzar la trama, las situaciones o lo rocambolesco de los personajes, sino que donde más disfrutamos es el cambio de roles que el director imprime en sus personajes. Así el espíritu de comedia disparatada no decae en ningún momento y supera de manera amplia lo mostrado por PAUL FEIG en sus anteriores comedias con la actriz MELISSA McCARTHY (CUERPOS ESPECIALES o LA BODA DE MI MEJOR AMIGA, bautismo ésta última de McCARTHY en la comedia cinematográfica con Oscar de regalo) y deja abierta la puerta a una consabida (que no por ello necesaria) secuela.

ESPÍAS no es una comedia más, que trate de parodiar sin mesura a sus referentes más lógicos del cine de espías, pues atesora una ácida vertiente que puede satisfacer a los paladares más selectos del humor absurdo. Veremos el resultado de esta próspera relación director/actriz que aún nos tiene que dar buenos momentos de humor, en espera de la ansiada CAZAFANTASMAS III.

 

 

LO MEJOR

  • MELISSA McCARTHY y su vis natural para la comedia.
  • El cambio de rol de JASON STATHAM. Debe prodigarse más en la comedia.

LO PEOR

  • Que se prejuzgue a la película como una mera parodia.
  • JUDE LAW no entra en el juego en ningún momento del film.

 

Óscar Segura

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