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Un seductor a la francesa - El Palomitron LOS ANTECEDENTES

El cineasta y guionista francés Laurent Tirard regresa al género que mejor se le da, la comedia. Después de dar a luz a dos de los grandes hitos de su carrera (Molière y El pequeño Nicolás), el director galo estrena Un seductor a la francesa, una irresistible comedia romántica que sigue la estela de los clásicos del género de antaño.

LA PELÍCULA

Cuando el (buen) cine francés explota ese charme innato de su industria, ocurren películas como Un seductor a la francesa. En su nuevo trabajo, Laurent Tirard no inventa nada nuevo. Ambientado en la Francia napoleónica de principios del siglo XIX, el filme construye una épica historia tan sencilla como efectiva. Una producción estimulantemente fresca, divertida y auténtica.

Gran parte de la culpa la tiene el personaje protagonista, el seductor capitán Neuville (Jean Dujardin), un caradura con mucho encanto prometido con una joven de familia bien a la que un día tiene que dejar para irse al frente. Viéndola hundida al no tener noticias de su futuro marido, la hermana de la novia se hace pasar por el militar enviándole cartas de sus ficticias hazañas como héroe de guerra. Pero todo se va al garete cuando Neuville regresa por sorpresa.

Lo que sigue es una fila de enredos tras otra, acompasada por un guion que fluye a buen ritmo y llenito de descacharrantes e inteligentísimos diálogos. Un despliegue de ese tipo de humor cándido y afable que nos traslada por arte de magia al recuerdo de maravillosas obras clásicas y al universo de los personajes de Jane Austen.

ELLOS Y ELLAS

Si ya nos encandiló en The Artist con su porte de galán sin decir ni mu, Jean Dujardin vuelve a demostrar dando vida al capitán Neuville que el de seductor es un rol que le viene al pelo. El oscarizado actor clava, con su mirada natural y su porte imponente, el papel de caradura hipnotizador. También encabeza el reparto Mélanie Laurent (Malditos bastardos), quien interpreta a Pauline. La hermana de la prometida del capitán, y culpable de que estallen los enredos, se perfila totalmente como una Elizabeth Bennet a la francesa, una mujer abierta, guerrera y sarcástica que acabará cayendo, a su pesar, en los encantos del seductor.

LA SORPRESA

La realidad de la comedia es que no pasa por su mejor momento en una cartelera en la que, desde hace unos años, sobresalen otros géneros, como el thriller o el drama. Y la que llega a las salas queda muy lejos del humor familiar e inocente de algunos de los clásicos más memorables. Es precisamente lo que destaca de Un seductor a la francesa. Huyendo de cualquier atisbo de gamberrismo, el filme reivindica durante 90 minutos el estilo de comedia entrañable y naíf de antaño. Una obra totalmente irresistible para los amantes del cine clásico.

 LA SECUENCIA/EL MOMENTO

El duelo, o cómo conseguir un plot twist de guion tronchante. Una secuencia que explota al máximo (y acertadísimamente) la comedia y lo absurdo.

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LO MEJOR

  • Su humor cándido y sencillo, al más puro estilo de las comedias clásicas.
  • Un guion que fluye a buen ritmo y que está lleno de descacharrantes e inteligentísimos diálogos.
  • Como ya vimos en The Artist, reafirmamos que Jean Dujardin en papeles de pícaro seductor es un sí rotundo.

 LO PEOR

  • A la trama le falta algún punto de sorpresa. 

 

María Robert

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