Compartir

Cartel Tierra de Dios - El Palomitrón

El tiempo camina a distinta velocidad en la Inglaterra rural. Muy lejos del Soho londinense queda la granja familiar en la que trabaja Johnny, un joven homosexual que pasa sus días cuidando ovejas, emborrachándose de vez en cuando en el pub y follándose cuando y donde puede al otro chico gay de su pueblo del condado de Yorkshire. Ante un futuro que no le depara demasiadas sorpresas, beber es una de las pocas alternativas que encuentra para evadirse de sus rutinas. La llegada de un granjero rumano para ayudarle con la cría de ovejas cambiará su perspectiva vital. Este es el punto de partida de Tierra de Dios, el brillante debut en el largometraje de Francis Lee.

El cineasta ha decidido, con acierto, construir un drama romántico convencional donde el conflicto principal de los protagonistas no gira en torno a su orientación sexual. Sigue habiendo mucha homofobia en cualquier localidad rural y la película no obvia las dificultades añadidas al conflicto amoroso entre dos personas del mismo sexo; simplemente las incorpora al relato de forma natural pero centrándose en la historia de amor.

El carácter de Johnny no puede ser sino hermético. Las largas y silenciosas jornadas de trabajo en el campo ayudando a un padre áspero y poco afectivo, el saberse distinto a los hombres de la zona e incluso el clima han curtido a un personaje al que da vida magistralmente Josh O’Connor. Gheorghe (Alec Secareanu) no es muy distinto a él, con el agravante de ser foráneo en una época especialmente dura para los migrantes. La química entre los actores, muy precisos en la expresión corporal, funciona desde los primeros planos compartidos.

El constante uso de lenguaje no verbal es uno de los aciertos del guion y la dirección de Francis Lee. En Tierra de Dios lo importante es el subtexto: los personajes hablan entre líneas, se cuentan sin contarse, se expresan sutilmente. Nada es obvio ni directo, todo se sobrentiende.

Critica de Tierra de dios

Lee nos presenta un debut valiente en el que no le tiembla el pulso para colocar la cámara frente a la acción, ya sea el parto de una oveja, el trabajo de un mamporrero o la desnudez de los personajes (no solo los protagonistas), que se muestran frágiles y vulnerables los unos a los otros. Ian Hart y Gemma Jones elevan el nivel interpretando al padre y la abuela de Johnny.

El cineasta llena la película de metáforas visuales y narrativas: la relación del hombre y la tierra, la actitud de los personajes a la hora de relacionarse con la naturaleza y cómo esta les devuelve lo sembrado. La fotografía de Joshua James Richards ayuda a mantener el carácter melancólico de la historia de principio a fin.

Tierra de Dios compite en el Festival de Sevilla después de haber arrasado en festivales como Sundance (Mejor dirección de drama) o Edimburgo (Mejor filme británico) y se estrena en España el próximo 24 de noviembre.

LO MEJOR:

  • La dirección de actores.
  • Las interpretaciones de los cuatro personajes principales.

LO PEOR:

  • El inicio se hace un poco cuesta arriba.

Fon López

Reseña Panorama
Nuestra valoración
Compartir
He crecido viendo a Pamela Anderson correr a cámara lenta por la arena de California, a una Carmen Maura transexual pidiendo que le rieguen en mitad de la calle, a Raquel Meroño haciendo de adolescente con 30 años, a Divine comiendo excrementos y a las gemelas Olsen como icono de adorabilidad. Mezcla este combo de referencias culturales en una coctelera y te harás una idea de por qué estoy aquí. O todo lo contrario.

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.