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Primeras impresiones Overlord II

La temporada de invierno de 2018 ha llegado pisando con fuerza, trayendo adaptaciones del nivel de Citrus o Koi wa Ameagari no You ni, así como algunas obras originales que se atreven a abrirse paso en el plantel, como es Darling in the FRANXX, el resultado de la combinación entre A-1 PicturesTrigger. Sin embargo, no todo es novedad —ni adaptación— y seguimos contando con Black Clover y la ventana a la nostalgia que representa Card Captor Sakura: Clear Card. Entre ellas se cuenta Overlord II, el regreso de Ainz Ooal Gown, el Señor de la Gran Tumba de Nazarick.

Aunque este regreso no se ve reflejado en la obra, que continúa de forma directa con los eventos que cerraban su primera temporada a finales de 2015. Es una acción cohesiva y toda una declaración de intenciones que anuncia la continuidad de la serie pero puede resultar algo difusa para quien no haya repasado los eventos anteriores. Por suerte, el equipo de Madhouse ha pensado en esa posibilidad y nos ofrecen Fushisha no Ou y Shikkoku no Eiyuu, ambas películas recordatorias que sirven para refrescar la memoria ante su nueva emisión.

A la conquista de Yggdrasil

Tras el combate contra Shalltear y su posterior resurrección Ainz decide seguir su expansión de forma más controlada y para ello envía a sus súbditos a lo largo del territorio conocido para hacerse con toda la información posible acerca de sus posibles enemigos. 

Esto se traduce en un desarrollo lento y pausado que escoge antes los diálogos que la acción para sentar las bases de lo que va a ofrecer esta temporada y que parece, a todas luces, un sinfín de conflictos bélicos entre los protagonistas y los diferentes núcleos humanos.

A costa de ello se permite abrir nuevas betas en su argumento. Con tan solo los primeros minutos de su primer capítulo nos muestra a la que da a suponer que será la nueva villana principal junto al caballero que aparecía en la captura de Shalltear al final de la temporada pasada. Lo mismo que ocurre con la aparición de la anciana y el dragón y su posterior fijación en los hombres lagarto. Con esto esto la historia se puede permitir realizar tantos giros como quiera pero esa variación constante de personajes y situaciones puede acabar agobiando al espectador al moverse de forma tan caótica.

Con todos estos cambios Overlord II se puede permitir explorar escenas y situaciones totalmente ajenas a su protagonista principal. Así no sorprende la situación dual que crea al centrarse en la vida de los hombres lagarto —que en contraposición al carácter general de la serie, se alejan del estándar que impone el RPG— mientras se organizan para combatir la amenaza que supone ele ejercito de Nazarick. Es imposible no posicionarse a favor de uno de los bandos, los ajenos, que luchan por su supervivencia y los protagonistas, que actúan contra todo tipo de moralidad.

Se denota el esfuerzo de sus creadores por mantener unos personajes vivos y característicos, permitiendo incluso el desarrollo de personajes secundarios, además de atreverse a saltarse las reglas generales con la introducción de Crusch Lulu, una mujer-lagarto albina que protagoniza algunas de las mejores escenas de estos primeros capítulos. Pese a ello se echan de menos las situaciones tensas que se generaban a raíz de personajes tan excéntricos como Clementine (aunque Albedo sigue en su línea para insistir el humor “marca Overlord”) y ese sentimiento de frustración que se dibujaba en la cara de sus enemigos cada vez que Ainz salía al combate, como representación de lo que ocurre cuando llevas a un personaje a su máximo nivel en un juego de rol.

Por suerte no se puede decir lo mismo de los detalles técnicos que hicieron destacar su primera temporada. Y es que en Madhouse siguen demostrando su capacidad con las CGI y la kinestesia en las acciones de sus personajes. Tampoco se echan a faltar sus temas sonoros, que se mimetizan sin problema alguno con las escenas en las que aparecen para aderezarlas, especialmente en las batallas. Para animar su inicio y final, contamos con de nuevo con OxT (que intentan competir contra Clattanoia, su éxito personal) y MYTH & ROID, como si sus directores quisieran insistir en la continuidad de la serie.

El regreso del Señor de la Gran Tumba de Nazarick no ha sido tan sonoro como se podría esperar pero Overlord II guarda tantas incógnitas bajo sus tres primeros capítulos que puede sorprendernos de cualquier forma imaginable. Es pronto para juzgar o hacer suposiciones pero, una vez aclare su caos inicial, Ainz tendrá la suficiente fuerza para conquistar tanto Yggdrasil como a todos sus espectadores.

Crítica Overlord II

Óscar Martínez

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2 Comentarios

    • La verdad es que el guión de esta segunda temporada, como ya decía, está bastante flojo. Esperemos que acabe remontando de alguna forma en los próximos episodios.

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