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Este artículo contiene spoilers. Si lo lees antes de visualizar el 3×03 de Mr. Robot, hazlo por tu propia cuenta y riesgo. Quien avisa no es traidor

La semana anterior, el capítulo 3×02 de Mr. Robot nos adentraba en la mente de Elliot (Rami Malek), a punto de sufrir una nueva recaída; el FBI estaba tras la pista de Tyrell Wellick (Martin Wallström) y su conexión con Elliot; las negociaciones entre E(vil) Corp y Dark Army, encabezadas por Phillip Price (Michael Cristofer) y Whiterose (BD Wong) se ponían más tensas que nunca; Darlene (Carly Chaikin) estaba en una encrucijada y nosotros no podíamos esperar una semana para ver qué nos depararía el capítulo. Pero nos tocó hacerlo, y la espera ha merecido la pena, ya que lo revelado en este capítulo nos ha dejado flipados.

¿Qué clase de broma es esta?

Así nos sentimos los primeros minutos del episodio, viendo a Tyrell y Elliot en la sede de fsociety debatiendo el stage 2 del plan, viendo desde fuera a nuestro nuevo e intrigante personaje Irving (Bobby Cannavale) con dos secuaces enmascarados. Tras irrumpir en la sede, Irving les cuenta que un tal James informó a Gideon (Michel Gill) de la existencia del honeypot y este dio el chivatazo al FBI. Quizá eso explique mejor por qué ambos están muertos. ¿Qué está pasando? Fácil, nos encontramos ante un episodio flashback que nos cuenta todo lo que nos faltaba por saber sobre la historia de la desaparición de Tyrell por fin desde su punto de vista. Básicamente este episodio es paralelo al último episodio de la segunda temporada.

En primer lugar, nos explica por qué Elliot no recuerda nada de la desaparición de Tyrell: era Mr. Robot. Irving y sus dos secuaces enmascarados se llevan a Wellick a una casa perdida en medio de ninguna parte para protegerlo, avisándole de que en cualquier momento va a ser el hombre más buscando del planeta. De forma simultánea, Whiterose confirma que van a implicar a Tyrell como cabeza de turco del ataque nine/five a través de Frank Cody (Erik Jensen), el presentador conspiratorio del programa Let’s be Frank with Frank Cody. Por si fuera poco shock saber que ambos personajes están relacionados, antes de concluir su diálogo Whiterose mira al televisor y dice que necesitan alguien que dirija Estados Unidos. Frank mira a la pantalla y se ríe; en efecto, el señor Trump está apareciendo en ella.

Volviendo a Tyrell y su reclusión en la casa, aparece un personaje anónimo que comienza a hacerle preguntas. En un tira y afloja donde la tensión la marcan el ritmo de los planos y una tetera en ebullición, Tyrell se derrumba y confiesa, entre otras cosas, que él mató a Sharon Knowles (Michele Hicks). A pesar de la presión que sufre, sus únicos pensamientos siguen siendo Elliot y el stage 2. Evidentemente, un punto al que todavía está lejos de llegar. Y por fin consigue contactar con Elliot, explicando de dónde salió la llamada telefónica que este recibió mientras estaba en la cárcel.

El flashback también nos devuelve al difunto Cisco (Michael Drayer) en la conversación con Darlene previa a la instalación del femtocell en las instalaciones de E-Corp. Lo que no sabíamos es que Cisco, además de involucrado con Dark Army, está colaborando con Irving y su equipo, a los que les da el propio femtocell. Pensábamos que la historia de Cisco había terminado con su muerte, pero no habíamos caído en que un flashback nos podía dar más información.

La otra cara de la moneda: la pérdida de cordura de Tyrell

Igual que vimos en la segunda temporada a un Elliot centrado en la rutina para no perder la cordura, ahora vemos a un Tyrell Wellick en busca de esa misma estabilidad mental. El propio Irving le avisa de que necesita alguna distracción si no quiere volverse loco, y así crea una balanza entre implementar sus dotes de hacker, ver a su hijo a través de una webcam instalada sobre su cuna, investigar sobre Joanna y desear iniciar el stage 2 con Elliot.

Tras realizar esto monótona y rítmicamente, colapsa y decide escaparse de la casa. Ataviado con un chándal, unas gafas, una gorra y una barba que le hace prácticamente irreconocible, parte a través del bosque en busca de quién sabe qué. El problema es que encuentra a un policía que, tras una breve pero intensa persecución, lo arrestra. Al borde del colapso, y tras partirse el dedo pulgar de la mano izquierda para sacarse las esposas, el policía queda en un punto con su superior para entregar a Tyrell. Lo que pasa no nos pilla por sorpresa (esta vez no, Sam Esmail), ya que el policía recibe un disparo en la cabeza y Tyrell vuelve a la casa en la que estaba. Un compañero de Irving le salva, literalmente, el culo.

En este punto comienza una conexión entre personajes que ya se desarrolló en la temporada anterior con Dom (Grace Gummer) y Darlene, el intento de una implicación emocional de dos seres contrarios pero con similitudes. En este caso se produce con Tyrell y con Irving, conectando a través de la soledad que supone perder a una familia por estar casado con tu trabajo. Esta apertura de Irving hacia Tyrell genera una confianza que solo pretende tener a Tyrell donde quiere e interesa. Aun así, la implicación emocional que consigue (igual que hiciera Darlene) es menor de la esperada, ya que Tyrell insiste constantemente en lo mismo: ver a Elliot.

Final de la incógnita: qué hubo detrás del reencuentro entre Elliot y Tyrell

Y por fin llega el día en el que todo está listo para que Tyrell vuelva a la ciudad y pueda encontrarse con Elliot. Una escena grandiosa para comprender la personalidad de Tyrell y la coraza que tiene creada es el momento en el que vuelve a vestir su traje. Ahí nada importa, es como si Wellick nunca hubiera desaparecido. Es un reencuentro romántico entre dos amantes, compuesto por una banda sonora propia de una película de los 50 en la que el amor triunfa sobre todo.

Tras este momento de éxtasis, Irving le devuelve el arma a Tyrell para que se sienta protegido. Y esto es determinante, ya que al principio del episodio, Elliot (siendo Mr. Robot) le dice: “Solo tú estás lo suficientemente loco para protegerme a mí de mí mismo”. Vemos la escena en la que Elliot espera en un taxi, Tyrell se monta y van dirección a los almacenes. Lo demás ya lo conocemos.

No volvemos a ver nada del disparo, no volvemos a ver el intenso monólogo de Mr. Robot hacia Tyrell; pasamos directamente a un plano en el que están operando de urgencia a Elliot para sacarle la bala, en el mismo almacén. Aquí descubrimos por qué Tyrell llamó a Irving cuando disparó. La que todavía parece tener demasiadas cosas que esconder es Angela (Portia Doubleday), que hace acto de presencia al final del episodio, justo cuando Tyrell y Elliot mantienen un intenso cruce de miradas en el que, en el último momento, Elliot se funde con Mr. Robot.

Por fin tenemos respuestas a incógnitas que nos tenían en vilo, pero todavía son más las preguntas que las respuestas y no podríamos estar más entusiasmados. Mr. Robot va por su tercera temporada y, si sigue en esta línea, irá directamente a consolidarse como una de las mejores series de los últimos años (aunque para nosotros ya lo sea).

Cristina Domínguez

2 Comentarios

  1. Bravo!!Por fin una reseña a la altura de la serie!!
    Fantástico trabajo, creo que esta temporada tiene que ser la de su consagración como gran serie (aunque para nosotros ya lo sea)
    Me pasaré más por aquí.
    Un saludo!

    • ¡Hola Carlos! Muchísimas gracias por tus palabras. Aquí seguiremos todas las semanas desenmascarando a Mr. Robot, ¡te esperamos encantados!

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