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Pocas veces ocurre que el mundo seriéfilo se vea sacudido por una serie de éxito inesperado. Habitualmente, los grandes hits se ven venir desde lejos, ya sea porque se promocionan o porque su proceso de producción ha sido sonado y seguido por los medios. Pero The End of the F***ing World ha aparecido de la nada en Netflix y ha conseguido convencer tanto a crítica como a público en general. Esta comedia negra de tan solo 8 episodios, con una duración aproximada de 20 minutos cada uno, es directa, sencilla, profunda, y conecta tan bien con el espectador que os vamos a dejar con los cinco momentos más emotivos e impactantes de la serie. Eso sí, ojo, porque los momentos contienen SPOILERS de la serie.

Atención: Contiene spoilers de la serie

1. Introducción de los personajes

Esta serie arranca como un cohete. El primer episodio nos presenta con maestría y dinamismo a James (Alex Lawther) y a Alyssa (Jessica Barden) mediante un repaso superficial a su estado actual y el de sus familias. En un episodio que no llega a 20 minutos, la ficción es capaz de describirnos con asombrosa precisión a los protagonistas de la historia, hacer que se conozcan y que decidan fugarse juntos. Esto lo consigue gracias a planos rápidos, una música que acelera el ritmo, flashbacks y pensamientos que son narrados por la voz en off de los protagonistas. La forma perfecta de comenzar una historia de este tipo.

2. El baile de Alyssa y James

James y Alyssa no son los mismo cuando llegan a la casa del asesino y cuando se marchan. Es cierto que el momento en el que James clava el cuchillo en el cuello de aquel hombre, justo cuando estaba a punto de abusar y matar a Alyssa, es un momento con mucha fuerza. Pero con respecto al desarrollo de los personajes, nos gustaría hacer más hincapié en el momento en el que bailan juntos. En ese instante, Alyssa consigue que James desconecte de la nube negra que está acarreando desde que era un niño. El chico baila, salta, canta y acaba besando a Alyssa con ganas por primera vez. Sin desprestigiar el brutal instante del acuchillamiento, nos quedamos con ese instante de conexión.

3. Reencuentro en la cafetería

El suceso ocurrido con el asesino acaba separando a los dos protagonistas. Alyssa no confía lo suficiente en James (ya que no sabe de dónde ha sacado su cuchillo), y decide distanciarse. En este periodo de distanciamiento, ambos reflexionan acerca de cómo es estar junto a la otra persona. Por un lado, James acaba dándose cuenta de que era Alyssa la que cuidaba de él, y por otro, Alyssa concluye que es más feliz cuando está con James. Ambos entienden que, a pesar de todo, quieren seguir estando juntos, y por eso acaban coincidiendo en la misma cafetería, dispuestos a proseguir con su aventura.

4. James y el perro

Tal y como se nos muestra en los primeros episodios, James tenía claras tendencias psicópatas. Pero desde el punto en el que conoce a Alyssa, hasta el momento en el que se encuentra frente al perro, cambia drásticamente. Pasa de matar animales de forma fría o de estar planeando matar a un ser humano a llorar ante la idea de acabar con un perro moribundo. Un cambio sin duda propiciado por su relación con Alyssa. Como curiosidad, este cambio se aprecia perfectamente en la ropa de James. El joven viste con colores más claros a medida que el arco de su personaje se desarrolla.

5. La mano rara no, la otra

Esa es la frase que Alyssa le dice a James al principio de la temporada cuando va a cogerle por su mano quemada. Pero cerca del final de la historia, es la propia Alyssa quien por iniciativa propia agarra esta mano de James. Esta escena es una bonita metáfora sobre aceptar a las personas tal y como son. Una manera de decirnos que las personas que de verdad nos aman terminarán abrazando nuestros defectos. Este hecho resume uno de los mensajes más poderosos de The End of The F***ing World, y por eso lo hemos incluido como uno de nuestros favoritos.

BONUS: El final

Esta serie se hace corta. En un suspiro hemos acompañado a los Bonnie y Clyde del 2018 hasta el final de sus historias. Pero su final queda totalmente abierto. ¿Muere James? Ni lo sabemos ni podemos saberlo. Y es justo esta incertidumbre la que funciona a la perfección después de la historia rocambolesca que nos han contado. La que la hace funcionar aún mejor. Si es necesaria una segunda temporada o no deberán decidirlo quienes mueven el dinero, pero lo que tenemos ya vale mucho por sí mismo. Eso sí, si finalmente se deciden a producirla, seguro que la disfrutamos igual que la primera.

Esos han sido todos los momentos que hemos destacado de los ocho episodios que dura esta temporada. Aunque la serie es corta, tiene mucha fuerza, y hay otros momentos que se han quedado fuera, a nuestro pesar. Como el encuentro con el pederasta del baño, el amago inocente de escaparse de Frodo, o Alyssa dándose cuenta de que su padre no era como pensaba. Y para vosotros, ¿cuáles han sido los mejores momentos de The End of the F***ing World?

Mikel Iturbe

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