Compartir

11111111

 

Que BENICIO DEL TORO interpretara a Pablo Escobar, el narcotraficante con mayúsculas, capo mafioso por excelencia en Latinoamérica, también conocido como el “padrino latino”, era algo que tenía muy claro ANDREA DI STEFANO, aparcando su faceta de actor ( LA VIDA DE PI, NINE) para firmar su opera prima y el guión de ESCOBAR: PARAÍSO PERDIDO, biópic de este fascinante personaje al que directores de la talla de OLIVER STONE o JOE CARNAHAN han intentado perpetuar de manera fallida. Así, en ESCOBAR: PARAÍSO PERDIDO, ANDREA DI STEFANO nos presenta cuatro años en la vida de Pablo Escobar mediante una interesante y original perspectiva que se aleja del clásico biópic narrado en 1ª persona, para hacerlo a través de los ojos de un tercero. Una historia real pero con una trama ficticia, aspecto que deja margen a actores y director para la improvisación, carta difícil de gestionar en una película plagada de tensión, que viaja a toda velocidad por la historia más reciente.

Nick (JOSH HUTCHERSON), un joven surfista canadiense que disfruta de la vida en las playas paradisíacas de Colombia visitando a su hermano, conoce en un ambiente idílico a María (CLAUDIA TRAISAC), una bella colombiana de la que se enamora perdidamente. Todo parece tan perfecto como el paisaje que los rodea hasta que Nick conoce al tío de María, un desconocido para él, Pablo Escobar.

13
BENICIO DEL TORO (TRAFFIC, EL COLECCIONISTA), de nuevo en la piel de un personaje histórico como ya hizo en CHE, EL ARGENTINO a las ordenes de STEVEN SODERBERGH, interpreta a Pablo Escobar, el narcotraficante más mediático de las últimas décadas, pero centrándose en un personaje con dos caras contradictorias, por un lado el frio asesino y por el otro el padre de familia, marido afectuoso, carismático ciudadano que cuida de su pueblo y temeroso de Dios, venerado por su ciudad y patriarca intocable, sólo comparable al mejor “padrino” italiano donde son los otros los que se ensucian las manos. B.DEL TORO, en una transformación verdaderamente camaleónica, con una voz insinuante como la mayoría de los capos mafiosos, que con un simple susurro es capaz de amenazar, plasma a la perfección a ese barrigón desaliñado que podía ser encantador a la vez que peligroso con una impresionante actuación, dominando la película con su mera presencia. Una interpretación tan sumamente perfecta que aunque el personaje no sea el centro de la trama, no puede ser relegado a un segundo plano.

Pero a diferencia de otros biopics, llegamos al personaje a través de Nick, JOSH HUTCHERSON (LOS JUEGOS DEL HAMBRE, EL PUENTE HACIA TERABITHIA), que lleva el peso de la trama, una estructura similar a la encontrada en la película EL ULTIMO REY DE ESCOCIA de KEVIN MACDONALD, que descifraba la figura del personaje a través de los ojos de un tercero. Un mero espectador Nick, ajeno a todo , que aún conociendo la ocupación de Escobar cree que puede mantenerse al margen, cayendo irremediablemente en un mundo donde la corrupción y el derramamiento de sangre están a la orden del día. Un trabajo de interpretación del propio J.HUTCHERSON que sorprende positivamente, quizás porque no había tenido la oportunidad de plasmar sus capacidades en un personaje que le pudiera hacer destacar sus maduras dotes interpretativas.

 

12
En la galería de personajes, también destacan la española CLAUDIA TRAISAC, vista en series como LUNA EL MISTERIO DE CALENDA o CUENTAME, interpretando a la sobrina de Escobar cuya historia de amor perfecta, al igual que una tragedia griega, se ve truncada por una situación que se les escapa de las manos. CARLOS BARDEM (ALACRÁN ENAMORADO, CELDA 211) encarna al ejecutor asesino a sueldo de Escobar, personificando el fresco sobre el auténtico narcotráfico colombiano, con más que una buena interpretación.

Así, encontramos en ESCOBAR: PARAÍSO PERDIDO una película que mezcla lo mejor de varios géneros, el cine negro, el melodrama romántico o el mejor cine de gangsters, convirtiéndose como si de un clásico se tratara en un cuento con moraleja perfectamente trazado al servicio del público. Una narración perfectamente hilada sobre la figura de un empresario visionario que simplemente exporta el producto nacional y cómo un chico normal llega a estar entre los más allegados de Escobar. Esa pasión por la violencia que incluso le hace comprar el coche de BONNIE & CLYDE o esa templanza que le hace estar ordenando una masacre mientras juega con su hijos, es lo más fascinante de esta película. Una película que funciona con un peculiar punto de vista y una influencia clara de EL PADRINO que es imposible no reconocer, hace de ESCOBAR, PARAISO PERDIDO una película digna de ver y disfrutar. Y como bien nos recuerdan: …Nadie escapa de Pablo Escobar…..

LO MEJOR:

  • Magníficas interpretaciones totalmente solventes.
  • La batalla del protagonista entre el instinto de supervivencia, la moral y la dignidad.
  • La presión extrema que se siente al ver la película.

LO PEOR:

  • La falta de veracidad para que sea más comercial.

 

Silvia Estivill

No hay comentarios

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.