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El silencio de otros - El Palomitrón

LOS ANTECEDENTES

El 15 de octubre de 1977 se aprobaba en el Congreso de los Diputados la Ley de Amnistía, que supuso la puesta en libertad de los presos políticos del franquismo. Bajo el pretexto de que la reconciliación entre españoles era imposible de otro modo, la misma ley protegía a los verdugos del régimen, que no solo quedaron impunes, sino que mantuvieron cargos de poder y responsabilidad ya en el período democrático.

Desde entonces, muchas víctimas de la dictadura y sus familiares, así como asociaciones por los Derechos Humanos y tribunales internacionales, han peleado por la derogación de esta ley para así poder reclamar justicia.

LA PELÍCULA

Almudena Carracedo y Robert Bahar se interesaron por la lucha de estas víctimas cuando supieron, hace seis años, de su intención de denunciar a algunos torturadores del franquismo. Como la Ley de Amnistía les impedía hacerlo en España y los intentos del juez Baltasar Garzón de iniciar un proceso desde la Audiencia Nacional acabó con su carrera judicial, se inició lo que se conoce como “Querella Argentina”. 

Los directores acompañan a las víctimas durante todo este tiempo en un camino lleno de trabas y obstáculos, con la oposición del Gobierno de Mariano Rajoy, que torpedea constantemente el proceso y lo desprestigia en constantes ocasiones. Sonadas fueron las declaraciones del hoy nuevo Presidente su partido, Pablo Casado: “(…) ¡Son unos carcas! Están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no se quién, con la memoria histórica…”. Tras estos contratiempos nace la oportunidad de viajar hasta Argentina, donde la jueza María Servini recibe a los querellantes y comienza a escuchar sus testimonios a la vez que el espectador.

La película decide no centrarse tanto en los datos, a los que recurre más para subrayar realidades puntuales, y sitúa a varias de las víctimas en el centro de la historia. Los testimonios se van sumando al mismo ritmo que la emoción se apodera del relato. De un modo paralelo al proceso, la frialdad del principio va desapareciendo a medida que el número de personas adheridas a la querella aumenta y, una vez aparece el nudo en la garganta, se mantiene hasta finalizar los créditos.

De todas las cosas que se pueden decir de El silencio de otros, la que mejor la definiría es su profunda emotividad. Resulta imposible no acabar emocionándose conforme avanza la historia y conocemos el desenlace de algunos de sus protagonistas. Pero, al ser un proceso judicial y político aún abierto, nos quedamos con la sensación de asistir a un relato inacabado.

Se echa en falta un enfoque más contundente, consecuencia directa de cómo del propio proceso ha ido ramificándose para abarcar las distintas realidades de las víctimas del franquismo. Los familiares de las más de 100.000 personas que siguen enterradas en fosas comunes, las víctimas de torturas que reclaman justicia o las madres de bebés robados que siguen buscando la verdad. Para suplirlo, Carracedo y Bahar acuden a unos relatos individuales tan potentes que nos hacen olvidar todo lo demás.

Almudena Carracedo y Robert Bahar - El Palomitrón
Almudena Carracedo y Robert Bahar, directores de la película

ELLOS Y ELLAS

A muchos los conoceremos si hemos seguido el proceso en los informativos y en la prensa. Asunción Mendieta, María Martín o Chato Galante se dejan acompañar por el equipo de la película, mostrando en algunos casos dónde habían sido torturados o llevándonos hasta las fosas donde se encuentran enterrados sus familiares. Resulta imposible no dejarse llevar por la rabia y la emoción al escucharles.

LA SORPRESA

Aunque se trate de un acontecimiento histórico que nos toca muy de cerca, ver determinadas declaraciones y decisiones que teníamos olvidadas nos ayuda a entender por qué el proceso judicial se ha dilatado tanto en el tiempo y volver a llenarnos de rabia ante el desprestigio de cierto sector de la población y las instituciones.

Chato Galante - El Palomitrón
Chato Galante, víctima de torturas durante el franquismo

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Particularmente dos: el fallecimiento de una persona antes de conseguir aquello por lo que llevaba muchos años luchando y la última secuencia en la que aparece Ascensión Mendieta.

TE GUSTARÁ SI…

Te interesa la historia reciente de España, te gustan los documentales de corte social y político y estás dispuesto/a a llorar durante un buen rato en el cine.

LO MEJOR

  • Consigue ser muy emotiva sin recurrir a la pornografía sentimental

LO PEOR

  • Al ser un proceso inacabado y con distintas ramificaciones, nos quedamos con la sensación de asistir a un relato inconcluso

Fon López

 

Reseña Panorama
Nuestra valoración
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He crecido viendo a Pamela Anderson correr a cámara lenta por la arena de California, a una Carmen Maura transexual pidiendo que le rieguen en mitad de la calle, a Raquel Meroño haciendo de adolescente con 30 años, a Divine comiendo excrementos y a las gemelas Olsen como icono de adorabilidad. Mezcla este combo de referencias culturales en una coctelera y te harás una idea de por qué estoy aquí. O todo lo contrario.

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