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¿Cuánto tiempo tienes pensado quedarte en el cuerpo de Regan? ¿Os suenan estas palabras? En la segunda jornada del Festival de Sitges tuvimos la suerte de conocer a William Friedkin, el director que llevó la novela de William Peter Blatty a la gran pantalla. El director de El exorcista, la que se podría considerar una de las mejores películas de terror de la historia, ha sido galardonado este año con el Gran Premio Honorífico del festival. Muy bromista y con mucho sentido del humor, el director se explayó en todas y cada una de sus respuestas, en las que habló de dos de sus mejores películas, El exorcista y The French Connection. Además, tuvo tiempo de contar anécdotas y opinar hasta del propio referéndum catalán.

El director de El exorcista, William Friedkin, en rueda de prensa en Sitges 2017

En cuanto a la polémica censura de su obra maestra, El exorcista, reconoció no tener ni idea de que en algún lugar del mundo se censurara, y que hasta donde su conocimiento llega se proyectó exactamente como la filmó. En cualquier caso, nunca ha estado a favor de que los jóvenes vean esta película porque cree que hay que tener 17 o 18 años, ya que es muy inquietante: “Los padres tienen que tener mucho cuidado a la hora de ver qué muestran a sus hijos”. Abordando The French Connection, el director también habló sobre su relación con Fernando Rey, al cual reconoció que contrató de casualidad, ya que él quería para interpretar el papel del capo de la droga Alain a Paco Rabal, y todo se debió a un error del director de casting. Un acontecimiento con el que se ríe y recuerda con cariño: “Hay un Dios de las películas y él me trajo a Fernando Rey”, al que quiso recordar como un buen hombre, pero no tan buen actor. El propio Fernando Rey más tarde se encargaría de supervisar el doblaje El exorcista al castellano y al catalán.

El director William Friedkin presentando El exorcista en pantalla grande en Sitges 2017

Friedkin reconoció apenado un panorama cinematográfico en Estados Unido que ya no es como el de antes: “El cine tal y como lo conocíamos en Estados Unidos está muerto; ahora es un teléfono o un iPad donde reproduces, y consiste en hombres y mujeres que van volando, llevando máscaras y mallas. Igual estos tendrían que venir a Cataluña y salvar el referéndum”, dijo en tono de broma. Después, añadió: “No he visto violencia por parte del pueblo catalán. Tiene que haber un diálogo pacífico por parte de Madrid. Es la única manera. No sé quién tiene o no la razón, pero lo que sé es que la voz del pueblo se tiene que hacer oír sea lo que sea, y deseo que llegue la paz por medio del diálogo”. Volviendo al tema de los avances tecnológicos, el director reconoció que el presente supone una buena oportunidad para plataformas como Netflix y Amazon, aspecto que a Friedkin no le hace nada de gracia. Con esto quiso recordar a los grandes directores del cine mudo de los años 20, como Charles Chaplin, o de los 40, como John Ford y Orson Wells, y películas de los 50, como Cantando bajo la lluvia o Siete novias para siete hermanos… Todo ello con mucha nostalgia.

Y para nostalgia de la buena la que él nos hizo sentir al tener delante a una figura de su talla, responsable de la inmortal cinta de terror cuya banda sonora siempre nos seguirá poniendo los pelos de punta. Además, algunos de sus momentos son parte de nuestra cultura popular. 

 

María Páez

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