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Desafío Buñuel«Y solamente en la competición, yo veo la vida»

Enzo Ferrari

El previo al arranque del Rally cinematográfico Desafío Buñuel sirvió ayer como toma de contacto colectiva. Si a primera hora de la tarde los equipos recibían un curso tan acelerado como completo sobre las posibilidades de los equipos de filmación cedidos por WeLab para la competición (la cámara Canon C300 Mark II no es baladí), con la puesta de sol todos los integrantes eran presentados a las autoridades de Teruel y del Gobierno de Aragón, la prensa y el público aficionado que reservó en su agenda un hueco para el cine y la cultura.

Desafío Buñuel

Seis equipos competirán por la gloria en Teruel estos días, y todos los trabajos deberán tener un elemento en común: el amor como eje del discurso narrativo. Y es que en el bautismo de la cita, es complicado encontrar otro leitmotiv que se adapte mejor a la ciudad de los amantes. Lo que resulta especialmente gratificante es leer en la mirada de los jóvenes directores el reto asumido y la seguridad de que la meta está ahí, esperándoles. Todos aspiran a la victoria, y todos rezuman seguridad. Con muchas palabras de alabanza hacia sus equipos, cada director acaricia un escenario ganador en el que lo más importante no son los 5000 € en juego, sino el propio lance personal, la provocación que supone la propuesta, que a buen seguro les llevará al límite, explorando sus capacidades en una carrera contrarreloj.

Todos los cortometrajes fueron presentados en una gala sorprendente por el ritmo y buen humor que imprimió Rafa Maza, que durante cerca de una descacharrante hora presentó uno a uno todos los trabajos a competición, metido en el papel de un joven ultrapijo, y combinando con acierto (y pocos límites) la parodia, las imitaciones, y las bromas y vaciles que sufrieron el público y los protagonistas de la noche, todos ellos entregados y encajando muy bien la mordacidad del conductor, una revelación sin duda muy gratificante.

Rafa Mazo Desafío Buñuel
El conductor de la gala, un pletórico Rafa Maza

Seis historias para amar y ser amadas

Lamentablemente no nos queda otra opción que la de esperar hasta el próximo sábado 2 de septiembre para ver el resultado de cada uno de los proyectos, pero sí podemos adelantaros un esbozo de los mismos, y también las intenciones de cada director. Estos son los seis cortos a competición:

Ámome (madrina Aida Folch)

Ámome Desafío Buñuel
María Pulido y Alba Capilla junto a Aida Folch

Alba Capilla y María Pulido dirigirán a cuatro manos el único trabajo de esta edición que va a combinar imagen real con animación y que involucra a alumnos de la UPV de Valencia. Ámome es la historia de Ana, una joven llena de inseguridades y complejos que decide enfrentarse a ellos para aparcar definitivamente todo aquello que lleva tiempo impidiéndole disfrutar plenamente de la vida.

Ámome explora el necesario amor hacia nosotros mismos como una de las condiciones básicas para empezar a plantearnos el resto de las cosas. La superación personal y la escucha activa son los ejes maestros sobre los que bascula su discurso.

La penúltima (padrino Fernando Tielve)

Nuestros hijos Desafío Buñuel
Guillermo Chapa y Fernando Tielve

El director turolense Guillermo Chapa será el encargado de dirigir a un equipo formado en la ECAM de Madrid, y que se traslada a Teruel para contarnos la historia de dos amigos que mantienen una conversación en los últimos momentos de una boda que busca bucear (y cuestionar) los dogmas sociales que desde nuestra infancia hemos percibido como “el debe ser”.

Una lectura social que busca la empatía del espectador a través del reflejo de sus propias experiencias con lo que plantea La penúltima, un cortometraje que no dudará en buscar abrir el debate en el espectador a través de su lectura social, y que reniega del amor “impuesto” y “obligatorio”, tan presente en muchas educaciones.

Etapa Once (madrina Maite Uzal)

Etapa Once Desafío Buñuel
Pedro Antonio Pérez y Maite Uzal

Pedro Antonio Pérez abandera la representación maña en Desafío Buñuel. Los alumnos de la escuela CPA Salduie rodarán un proyecto que recrea el rodaje de un largometraje homónimo cargado de humor.

Esta vez, la declaración de amor es al cine, porque Etapa Once busca defender la dignidad de la industria, y a través del humor negro recurrirá al metacine para articular un relato salpicado con gotas de fantasía.

Nuestros hijos (madrina Ruth Gabriel)

Nuestros hijos Desafío Buñuel
Ester Llorens y Ruth Gabriel

Nuestros hijos es una historia de amor en la tercera edad en la que dos ancianos deben enfrentarse a los deseos de unos hijos que buscan ante todo la comodidad. Todo ello dirigido bajo la batuta de Ester Llorens, una realizadora turolense que deberá sacar el máximo de su equipo, otra representación valenciana, en este caso de la escuela de cine NUCINE.

Con ecos del cine de maestros como Von Trier o Bergman. Sin duda un drama dosificado y condensado que tendrá el papel de defender la libertad a amar sobre todas las cosas, y el derecho que tenemos todos a decidir seguir viviendo, a seguir sintiendo, a seguir construyendo nuestras vidas hasta el final.

Sempiterno (madrina Helena Miquel)

Sempiterno Desafío buñuel
Íñigo Floristán y Helena Miquel

Íñigo Floristán comanda a la delegación barcelonesa que representa a la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC) en un proyecto cuyo punto de partida es un contrato de enlace matrimonial, cuya firma reconoce la caducidad del amor.

Con un marcado tono dramático, Sempiterno promete una visión a medio camino entre el realismo y el existencialismo del amor y su longevidad. La influencia del cine de Yorgos Lanthimos y Luis Buñuel flota en la génesis de esta propuesta.

Bronce (madrina Raquel Vicente)

Bronce Desafío Buñuel
Jessica Abraham y Raquel Vicente

Jessica Abraham dirige el equipo mexicano, el único extranjero de esta edición, y el responsable de que la edición pueda presumir de alcanzar un carácter internacional. Un cortometraje que supone una nueva lectura de la leyenda de Los amantes de Teruel, bañada en mucha nostalgia.

La soledad y el romanticismo de Bronce son algunas de sus señas de identidad para abordar las dimensiones del amor, y su perdurabilidad ya no solo en el tiempo, sino también en otras vidas. Todo ello regado con un poquito de realismo mágico, la materia prima de una de las corrientes literarias más importantes del siglo XX.

 

Pronto podremos ver todos los trabajos rodados, montados y editados. Pronto podremos disfrutar del talento de una generación de cineastas que han elegido esta primera edición de Desafío Buñuel para demostrar sus capacidades técnicas y sus dotes gestionar equipos, resolver incidencias y alcanzar la meta. Porque esta vez no. Esta vez la suerte aún no está echada.

¿Vuestro favorito?

 

Alfonso Caro

*Fotografías cortesía de Desafío Buñuel

 

 

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