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Absentia en El PalomitrónLa secuencia inicial de Absentia es un aviso para el espectador de que la nueva serie de producción propia del canal AXN no se va a andar con muchos remilgos a la hora de mostrar los efectos (físicos y psicológicos) que la violencia puede desencadenar en las personas. Un prólogo que funciona de maravilla para sumergirnos en una historia de asesinos en serie, desapariciones, investigaciones frustradas y muchas cartas oscuras, que con probabilidad nos regalarán más de una sorpresa a lo largo de los diez capítulos que conforman esta primera temporada, pues está aún por ver si la serie renueva por más temporadas.

Absentia es una historia incompleta desde sus inicios, un puzzle al que le faltan demasiadas fichas, y probablemente una propuesta muy atractiva si el espectador decide aceptar su juego. Un juego que arranca con la aparición de Emily Byrne, una agente del FBI desaparecida en extrañas circunstancias seis años atrás, y a la que se presuponía asesinada a manos de uno de los asesinos en serie más despiadados que ha conocido la ciudad de Boston. Su regreso no solo pondrá en duda la culpabilidad del hombre que la justicia encerró adjudicándole su asesinato, sino que también pondrá contra las cuerdas a Nick Durand, su marido y compañero en el FBI, que en los últimos años ha terminado construyendo (casi mejor vamos a usar “intentado construir”) su vida junto a una nueva esposa.

Absentia en El Palomitrón

Buscando su propia identidad

Lo que distancia a Absentia del resto de títulos análogos es que su trama de thriller puro y duro incorpora una mirada a las relaciones humanas poco habitual en el género, y es capaz de construir una narración que se apoya en dos vertientes, solapándolas continuamente: el misterio del relato policial y la radiografía sentimental de sus protagonistas. Quizá aquí radique lo más interesante de Absentia, y a la vez su mayor complicación, porque la serie está emplazada a cuidar con mucho esmero la confluencia de ambos géneros, el thriller y el sentimental, sin perder el equilibrio.

Así, junto a una investigación que está muy lejos de resolverse con facilidad, se intercalan momentos más propios del drama de personajes para atender a las dimensiones del plano humano de sus protagonistas, especialmente abordadas en el caso de la pareja protagonista, Emily y Nick. Porque aunque Absentia no olvida el papel de la nueva mujer de Nick, o del hijo de ambos, que sin apenas recordar a su madre se ha criado con una nueva madre, lo cierto es que los grandes picos de intensidad dramática se focalizan en la pareja fracturada.

La serie se atreve de esta manera a convocar a dos públicos diferentes, y se arriesga a no saber gestionar la fórmula, un resultado que aún es pronto de predecir, y un terreno donde Absentia se juega los honores o el rechazo de la audiencia. Desde luego, visto lo visto hasta ahora, la cosa tiene pinta de poder funcionar bastante bien, porque su dosificación está muy estudiada y es predecible que la serie tire de verdaderos cliffhangers para mantener bien atado al espectador.

Absentia en El Palomitrón

Sus virtudes

La elección de Oded Ruskin (que debuta como productor) no solo parece acertada, sino que se destapa como una de las grandes fortalezas de la serie. Apoyándose en su director de fotografía habitual, Nadav Hekselman, el director israelí consigue dotar a Absentia de un empaque visual de primera división, moviéndose como pez en el agua en los tramos más turbios del relato, en los que la serie saca pecho y nos regala cotas más cinematográficas que televisivas.

Y como no, la presencia de Stana Katic (nuestra inolvidable Kate de Castle) y Patrick Heusinger (que la semana pasada presentaba la serie a la prensa en España) debe suponer también un fuerte aliciente, porque en ellos está el reto de trabajar las aristas de sus personajes (que las tienen), el duelo interpretativo (lo sentimos, pero por ahora gana con holgura Stana Kanic) y, a fin de cuentas, (adivinamos) muchas de las claves para ir componiendo este puzzle que supone Absentia.

Nuestra recomendación es firme, y la cita es este lunes 25 de septiembre a las 22:05. Un estreno mundial de AXN con doble capítulo para que no os sepa a poco.

Alfonso Caro

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Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

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