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74 SSIFF: CRÍTICA: RUEGA POR NOSOTRAS

ANTECEDENTES

Daniel Monzón se encontraba ultimando Las leyes de la frontera cuando supo por primera vez del extinto Patronato de Protección a la Mujer. Auspiciada por Carmen Polo y gestionada mayormente por congregaciones de monjas, esta institución tuvo durante la dictadura la misión de contener y enderezar a “chicas caídas o en riesgo de caer”. El número de esta suerte de reformatorios llegó a rondar los 538 repartidos por toda España. El Patronato estuvo activo desde 1941 hasta 1985, cuando se disolvió definitivamente. Es decir, diez años después de la muerte de Franco aún había chicas encerradas en estos lugares, y fue el suicidio de la niña de 14 años Inmaculada Valderrama lo que finalmente hizo que se tomaran cartas en el asunto. Hasta el año pasado no se reconoció a todas esas jóvenes como víctimas del franquismo.

La documentación al respecto es abundante, así como los testimonios de mujeres que estuvieron internas en el Patronato en aquellos años. Consuelo García del Cid fue una de ellas, y es una de las grandes impulsoras en sacar esta verdad a la luz. Desgraciadamente, sigue siendo una realidad muy oculta a nivel popular. Con Ruega por nosotras (título tomado del libro homónimo de Consuelo), Daniel Monzón y el guionista Jorge Guerricaechevarría pretenden ser un altavoz para que esto cambie.

LA PELÍCULA

Ruega por nosotras tiene un arranque potente e inmersivo de la mano de Ana, una joven de 19 años que se la juega a sus padres igual que lo harían tantas otras chicas de su edad. Escaparse a bailar a la verbena, verse clandestinamente con algún chico, ni qué decir de estar embarazada o andar vagando sola: eran riesgos que en 1974 podían llevarte a ser recogida de las calles por las autoridades y puesta (con el beneplácito de tus padres) en manos de un centro de internamiento para reprender y reprimir esas conductas moralmente reprochables para el régimen. Una vez allí, las condiciones infrahumanas (en mayor o menor medida dependiendo de si eras niña de pago o no) se desplegaban vestidas de hábito. Uniformes, misas obligatorias, castigos ejemplares, trabajos forzosos, aislamiento indefinido por transgredir las normas. 

Toda esta serie de catastróficas desdichas se relatan sin posibilidad de levantar cabeza, cualquier intento de rebelión es sofocado, una y otra vez. Cabe prevenirlo (absténgase quién no esté dispuesto a pasarlo mal) y al mismo tiempo alentar, pues en medio de toda esa oscuridad, la amistad entre compañeras internas es capaz de insuflar algo bonito, esperanzas y sueños. Pasea por la cinta un buen número de secundarias y figuración, ejemplos de más vidas difíciles que poblaban esos muros. Pero no se ahonda, manteniendo el foco en las dos protagonistas y sus planes de supervivencia. Daniel Monzón ha reconocido haber dejado fuera casos más graves para no caer en el morbo. Sin embargo, al abandonar la sala uno no puede dejar de tener la sensación de haber pasado por la historia de puntillas, sin llegar a conectar emocionalmente como deberíamos. Queda la sensación de que la dramatización de la historia, en aras de hacerla más digerible, ha terminado por restarle la profundidad que este tema demandaba. 

 ̶E̶L̶L̶O̶S̶ ̶Y̶  ELLAS

Ruega por nosotras es una película sobre mujeres en dos polos opuestos. En el de las chicas llevan la voz cantante Zoe Bonafonte (todo un descubrimiento en El 47) y la debutante Manuela Calle como Ana y Sole. Niña de familia bien la una, sola en el mundo la otra. Dos jóvenes que probablemente no se hubieran cruzado de no ser por el Patronato, e iluminan con su frescura y la construcción de unos lazos de hermandad muy fuertes. Comparten una química natural que es el alma de la cinta. 

La antagonista por derecho propio es la Hermana Socorro, la terrible Madre Superiora, a la que da vida una estupenda Adelfa Calvo. Es exactamente lo que te puedes imaginar (y más) de una monja que hará la vida imposible a las chicas, y que tiene especial inquina contra una en particular. 

LA SECUENCIA

La película no da un momento de respiro, pero sí cierta tregua para al menos levantar alguna que otra risa esporádica. Uno de esos pequeños instantes luminosos tiene que ver con una llave. 

TE GUSTARÁ SI…

Si te gustan las películas basadas en hechos reales pasadas por un filtro de ficción muy asequible al público generalista, Ruega por nosotras puede ser un buen acercamiento a la realidad del Patronato. 

LO MEJOR

  • La película cumplirá con su fin de difundir los horrores cometidos por el Patronato.
  • Zoe Bonafonte compone una protagonista con mucha garra.

LO PEOR

  • Peca de regirse demasiado por los códigos de la ficción pura y dura, terminando por dejar un regusto de simpleza o superficialidad en el espectador.
  • Más entretenimiento que poso.

 

Aitziber Polo

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Criminóloga con sueños de directora. Pisé el cine por primera vez a los dos años. Con siete vi cómo un cocodrilo gigante se zampaba una vaca entera de un bocado en Mandíbulas, y empecé a leer a Stephen King (y así me he quedado). Mi película perfecta tendría guión de los Coen, banda sonora de Zimmer + Horner y plotwist made in Shyamalan.