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warrNo hay duda de que, en un Hollywood a menudo falto de ideas originales, las secuelas se han convertido en un valor seguro a la hora de barrer beneficios, en especial en el género del terror. Si bien es cierto que la mayoría acaban por resultar una decepción crítica y su recaudación se resiente con respecto a la primera entrega, un ajustado presupuesto les permite resultar rentables. Otros productores encuentran en el mercado doméstico un público fiel y, olvidándose de los costosos gastos de marketing y distribución, deciden rodar películas con cuatro duros, una calidad artística paupérrima y el único gancho de pertenecer a una saga popular. Ahí encontramos ejemplos tales como Sé lo que hicisteis el último verano 3 o Hellraiser: Revelations.

Aunque pocas veces las secuelas en el cine de terror tienen algo que contar y la mayoría se limita a repetir la fórmula que ha tenido éxito con la primera (véase la saga Destino final), hay veces que se opta por derroteros bastante discutibles (pensemos en Saw, la saga más exitosa de este nuevo siglo, pero que se fue convirtiendo poco a poco en una telenovela gore carente de interés) y otras en las que aparece un realizador adecuado que se preocupa por la calidad artística y no solo por cobrar.

A continuación, os presentamos una lista con las secuelas más rescatables de lo que llevamos de siglo XXI, que, evidentemente, cambiará a lo largo de los próximos años:

 

  1. CAMINO SANGRIENTO (Joe Lynch, 2007)

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Aunque Km 666 no fue un taquillazo mundial (tampoco tenía madera para serlo), su enorme éxito en videoclubes (descansen en paz) dio pistas a los productores sobre cómo conseguir crear otra exitosa franquicia caníbal: el formato doméstico. Esta primera secuela (la séptima llegará este verano) se desvinculaba del título de la original en nuestro país por el de Camino sangriento. Si Km 666 era una serie B disfrazada del cine de terror convencional de toda la vida, esta primera secuela, dirigida por el debutante Joe Lynch, no escondía sus nulas pretensiones y se tomaba a cachondeo a sí misma. Con un presupuesto todavía menor, las vergonzosas caracterizaciones de esos monstruos deformes no desentonan con el tono autoparódico y lo irrisorio de su argumento (otro ridículo reality show). Momentos chanantes como el prólogo o los ataques de celos de la deforme caníbal hacen de Camino sangriento una buena mala película que reivindicar. ¡Y con pareja interracial! Para que luego digan que La casa de cera no sentó precedentes.

Las cifras: directa al mercado doméstico en todo el mundo frente a los 30 millones que recaudaba Km 666.

 

  1. ANARCHY: LA NOCHE DE LAS BESTIAS (James DeMonaco, 2014)

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La muy reivindicable The purge: La noche de las bestias trataba sobre un cercanísimo futuro distópico donde, una vez al año, todos los crímenes son legales. Mientras que aquella primera entrega obedecía a los cánones del subgénero home invasion, Anarchy ampliaba mucho más sus horizontes a través de un grupo de personajes que debían apañárselas para sobrevivir en plena calle. Liderados por un engominadísimo Frank Grillo, en una nueva variante del justiciero al que Liam Neeson lleva una década interpretando, Anarchy contextualiza mejor la situación socioeconómica del país que su antecesora: si allí creíamos que la purga estaba hecha únicamente para sádicos vengativos o niñatos que se aburren y quieren matar gente, aquí entendemos los verdaderos fines que pretende lograr el Gobierno a través de la nueva ley. En clave de survival, la segunda película de esta nueva trilogía (Election Year llegará este verano a los cines) se acerca más al thriller que al terror, pero aun con sus múltiples defectos (¡ay, esa media hora final!) consigue convertirse en una secuela interesante. ¿Podría haber dado más de sí? Por supuesto, ya que tiene una de las sinopsis más interesantes de los últimos años y, a pesar de no saber sacar provecho a todas sus ideas, es un entretenimiento que deja ganas de más.

Las cifras: 112 millones de dólares frente a los 90 que conseguía la primera entrega.

 

  1. INSIDIOUS: CAPÍTULO 2 (James Wan, 2013)

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, aquella película hoy de culto que acabó convertida en una de las sagas de terror más exitosas de la historia, supuso un trampolín para su director James Wan; sin embargo, sus siguientes proyectos no tuvieron demasiada repercusión. Hasta que llegó Insidious. La terrorífica historia (y esta vez, de verdad) de aquella familia y los demonios que los perseguían se convirtió en el sleeper de 2011 y la secuela era inevitable. Con Wan de nuevo llevando la voz cantante, Insidious: Capítulo 2 no estaba al nivel de la primera entrega, pero no era un simple repetición de la fórmula. Algo más trillada (viajes espacio-temporales que la relacionan directamente con los acontecimientos de Insidious), con reminiscencias de todo tipo de cine de terror (desde el actual found footage hasta El resplandor), no cabe la menor duda de que esta segunda entrega envejecerá con dignidad. Otro motivo para rendir pleitesía: Patrick Wilson y Rose Byrne son una de las parejas más talentosas que hemos visto en el género.

Las cifras: los 162 millones que amasaba en cines superaban ampliamente los 97 que lograba Insidious.

 

  1. WOLF CREEK 2 (Greg McLean, 2013)

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Al australiano Greg McLean no le gustan los turistas. En Wolf Creek, inspirada en hechos reales, nos contaba la odisea de tres norteamericanos que visitaban Australia y caían bajo las garras de un sádico garrulo que torturaba y asesinaba a cualquier visitante que se encontrase. En El territorio de la bestia veíamos cómo un grupo de turistas norteamericanos sufría el ataque de un cocodrilo en aguas australianas. Tras el éxito cosechado con ambas cintas (en especial, la primera), decidió no arriesgar y se embarcó en la secuela de su debut. En Wolf Creek 2 hay mucho más presupuesto, todo es más rocambolesco (atención al momento El diablo sobre ruedas) y tampoco se escatima en sangre. McLean corrigió algunos defectos de su ópera prima y aquí la acción trepidante comienza en el minuto 1 (recordemos que los primeros 40 minutos de Wolf Creek se basaban en ver paisajes). Si bien es cierto que el momento ¿Quién quiere ser millonario? está alargado en exceso y supone un bajón de ritmo en la recta final, las múltiples virtudes de Wolf Creek 2 la convierten en una refrescante secuela que, pretensiones a un lado, se pasa en un suspiro. Y para los que nos quedamos con ganas de más, este año se estrena una miniserie de 6 capítulos donde podremos seguir disfrutando de nuestro paleto australiano favorito.

Las cifras: con una distribución muchísimo más pobre que la primera entrega, los 5 millones amasados en Australia se quedan lejos de los 27 que recaudaba la primera entrega en todo el mundo.

 

  1. SCRE4M (Wes Craven, 2011)

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Wes Craven y Kevin Williamson unían fuerzas de nuevo en Scre4m, la última secuela del megaéxito noventero que revitalizó el género pero que fue perdiendo fuelle en cada nueva entrega. Habían pasado ya once largos años desde Scream 3 y el público no se mostró entusiasmado ante una nueva entrega en la que ya quedaba poca tela que cortar. Tampoco ayudó a vender entradas lo de promocionar la cinta como un Scream para nuevas generaciones, con protagonistas más jóvenes que parecían los relevos naturales del trío original. Pero nada de eso: la publicidad engañosa ayudó y el giro final de Scre4m es uno de los mayores aciertos de la saga, sumado al prólogo más meta que hemos visto en cines. ¿Cuenta algo nuevo Scre4am? Claramente no, pero es indiscutiblemente superior a la decepcionante Scream 2 y a la nada afortunada tercera entrega. Y Emma Roberts apalizándose a sí misma valió el precio de la entrada.

Las cifras: 97 millones de dólares frente a los 266 que recaudaba Scream 3, y todavía más lejos de los casi 340 millones de la primera entrega.

 

  1. HOSTEL 2 (Eli Roth, 2007)

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Eli Roth, apadrinado por el mismísimo Quentin Tarantino, lograba un inusitado éxito con Hostel, una de las películas fundadoras del gore porn del siglo XXI y que no mejoró la percepción que tienen los norteamericanos de los europeos: aquí (y siempre) somos gente que vive en guetos y no se ducha. Tras el excelente recorrido comercial de la cinta, no se tardó en dar luz verde a la secuela. Hostel II comenzaba segundos después del final de la primera entrega para, diez minutos más tarde, convertirse en un reboot mejorado. Un trío protagonista (esta vez femenino, aunque con los mismos rasgos psicológicos que aquellos tres que iban a pillar cacho en la primera entrega) es el hilo conductor de una historia que nos da muchos más detalles sobre esa mafia elitista donde las víctimas se cobran al mejor postor (y los norteamericanos son los más valiosos). Cameos locos, castraciones, torturas (Heather Matarazzo ya forma parte de la historia del género) y una protagonista badass hacen de Hostel II una secuela imprescindible para los fans de la casquería y no empaña el recuerdo de una estimulante primera entrega. Más tarde llegaría directa a los videoclubes Hostel III, que, además de no aportar nada al universo Hostel, es más mala que un dolor de muelas.

Las cifras: 36 millones a nivel mundial frente a los 80 que conseguía Hostel un par de años antes.

 

  1. 28 SEMANAS DESPUÉS (Juan Carlos Fresnadillo, 2007)

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El éxito de crítica y público de 28 días después propició un nuevo auge en el subgénero zombi que dejó de copar estanterías de videoclubes y volvía a las plateas de los cines. Para la secuela Danny Boyle ya se había ido, pero el director español Juan Carlos Fresnadillo supo darle a 28 semanas después una inyección de adrenalina que nos hizo olvidar aquella discutible (y militar) parte final de la primera entrega. Con un prólogo electrizante, varias secuencias memorables y un casting de qualité (Rose Byrne, Jeremy Renner, Idris Elba…), solo podemos reprochar que los protagonistas sean dos hermanos sin el interés ni carisma suficiente para que nos importe si viven o no. Seguimos esperando una hipotética tercera entrega, 28 meses después, que todavía está en tierra de nadie.

Las cifras: 64 millones alrededor del mundo frente a los 83 que recaudó 28 días después.

 

  1. THE WOMAN (Lucky McKee, 2011)

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Lucky McKee fue el encargado de seguir las andanzas de la mujer salvaje que sobrevivía al final de Offspring, una pequeñísima película basada en la novela del siempre turbio Jack Ketchum. Infinitamente superior a la original, la cinta de McKee nos presentaba a un retrógrado cabeza de familia norteamericano que capturaba a la mujer y la encerraba en su sótano, con ayuda de su familia, para “civilizarla”. Drama doméstico, suspense, terror… Todo se conjuga en The Woman, una película que habla sobre el patriarcado, la sumisión, el miedo, la familia y hasta la esclavitud. Pollyanna McIntosh, una de las nuevas divas del terror independiente, se vuelve a dejar la piel en un personaje prácticamente mudo que expresa toda su ira a través de un rostro y unos movimientos que de verdad nos hacen creer que se ha curtido en la selva.

Las cifras: el recorrido comercial de la cinta se basó casi exclusivamente en festivales de cine.

 

  1. HALLOWEEN 2 (Rob Zombie, 2009)

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Halloween: El origen
consiguió revitalizar una fructífera saga que había dado sus últimos coletazos con la vergonzosa Halloween: Resurrection. Rob Zombie incluiría los orígenes del personaje durante unos 40 primeros minutos que son Zombie 100 % y “remakearía” el resto de La noche de Halloween durante la hora restante. Los productores quedaron satisfechos ante los resultados artísticos y sobre todo los monetarios, y le encargaron una nueva secuela. El director aceptó con una única condición: esta vez haría lo que le diese la gana, sin las ataduras que le vinieron impuestas en El origen. Y tras visionar Halloween 2 queda claro que así ha sido. Zombie ha llevado la saga por derroteros muchísimo más turbios y esotéricos, con una Laurie Strode como jamás habíamos visto antes y una atmósfera asfixiante que ahoga, hasta un polémico final que tiene varias interpretaciones. A pesar de haber sido denostada por la crítica, Halloween 2 no tardará en convertirse en un clásico incontestable del cine de terror. Y, por descontado, en una de las mejores películas de la saga. La franquicia seguirá viva con una nueva entrega, pero sin Zombie a los mandos.

Las cifras: 40 millones de recaudación, la mitad de lo que amasó Halloween: El origen.

 

  1. LOS RENEGADOS DEL DIABLO (Rob Zombie, 2005)

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Rob Zombie nació para genio y en la secuela de la loquísima La casa de los mil cadáveres volvía a demostrarlo. Visualmente, Los renegados del diablo pertenece a otra galaxia, diferente a la de aquel videoclip psicodélico (y absolutamente maravilloso) que fue la primera entrega. Un tratamiento de la imagen totalmente opuesto, unos personajes moralmente deleznables (pero con más matices y mucho más accesibles), una banda sonora cuidadísima, una estética deudora del cine de los 70 y un reparto que incluía a mil y una viejas glorias del cine de terror de bajo presupuesto hacen de Los renegados del diablo una secuela no solo superior a su predecesora, sino que trascendería al género. Imposible olvidar toda la parte del motel, esa familia Firefly o un final totalmente icónico. Y atención al papel del crítico de cine. Que Zombie es el salvador del cine de género nunca fue un secreto, pero en Los renegados del diablo alcanzó una cima que le será difícil superar.

Las cifras: 19 millones de dólares frente a los 17 que recaudó La casa de los mil cadáveres en todo el mundo.

 

Otras secuelas disfrutables: REC 3: Génesis, Paranormal Activity 3, Jeepers Creepers 2, Destino Final 2 y La matanza de Texas: El origen.

Otras secuelas de las que huir: The Human Centipede 3, Contracted: Phase II, Camino sangriento 35 y 6 y Silent Hill 2.

Este mes llegará a las carteleras españolas Expediente Warren: El caso Enfield, la continuación del megaéxito de James Wan, y más adelante lo harán Election: La noche de las bestias (The Purge 3),  Ouija 2 y Blair Witch. Únicamente podemos disfrutar en cines el terror mainstream, pero, en unos años de preocupante sequía de género en los patios de butacas, cualquiera de ellas será más que bienvenida.

 

Jose Cruz

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