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LA-EMBAJADA

La embajada es la nueva apuesta de Antena 3 para esta primavera. Avalada por el sello de la productora Bambú, con un reparto de rostros reconocidos en la televisión española, La embajada es un thriller político con toques de drama romántico.

¿De qué trata?

Luis Salinas (Abel Folk), embajador español en Tailandia, es detenido, acusado de corrupción. Y aunque las causas nos son desconocidas, a través de la declaración ante el juez de Claudia (Belén Rueda), su mujer, conoceremos todos los detalles de esta historia de corrupción y celos.

Un año antes de destapar sus turbios asuntos, Luis acaba de llegar a la Embajada de Tailandia, y comienza a tomar posesión de su cargo, al mismo tiempo que se reúne con su mujer, Claudia, periodista corresponsal en Washington. Lo que no sospecha el embajador es que no puede fiarse ni de su propia sombra y que, a sus espaldas, prácticamente todo el mundo se confabula para que su carrera como diplomático sea lo más breve posible.

LA EMBAJADA

¿Qué puede ofrecernos La embajada que no hayamos visto ya?

Hay que darle el beneficio de la duda, ya que apenas hemos empezado a ver pequeñas pinceladas de lo que parece ser un culebrón político-romántico. Sin embargo, a pesar de estar faltos de thrillers políticos en la televisión española, es peligroso ver hasta qué punto van a abusar del lado más pasional y dramático de la serie.

La trama tiene dos claros protagonistas: por una parte, la moral (o “amoral”) y la actitud de todos los que que rodean al nuevo embajador, salpicada de corrupción y llena de traiciones y artimañas (el lado más oscuro de la política, el thriller propiamente dicho), y, por otra parte, en demasiadas cantidades, los innumerables romances y affaires que hemos visto solo en el primer capítulo.

Si bien la trama política está muy bien definida, incluso diferenciando a los “buenos” de los “malos” (Luis, como el honrado y moderno embajador, liberal y nada corrupto, frente al resto de trabajadores de su embajada, empezando por Eduardo (Raúl Arévalo), claramente el villano de la serie y pasando por todos los empleados orientales que dudan del nuevo jefe), lo cierto es que la otra gran protagonista de la serie, la trama que más nos recuerda al culebrón y cuya protagonista indudable es Claudia, acapara demasiados minutos en pantalla.

LA EMBAJADA 2

Para ser solo el primer capítulo, conocemos ya todos los romances de los distintos personajes, desde la relación de Claudia con Carlos (Chino Darín), el novio de su hija Ester (Úrsula Corberó), personaje todavía indefinido, cuyas intenciones nos son ocultas y difíciles de detectar, hasta el romance de Eduardo y Sara (Megan Montaner), pasando por los líos de Fátima (Amaia Salamanca), mujer de Eduardo, cuyo personaje podría haber sido eliminado y habríamos seguido igual de tranquilos… Incluso Roberto (Maxi Iglesias), hermano de Eduardo, cae en los affaires y nos regala el momento “remember Física o química” cuando comienza un acercamiento con Ester.

¿El resultado de condensar tanta información en el capítulo piloto? Tenemos buenas sensaciones, aunque demasiada información, mucha de la cual se podrían haber ahorrado (e incluso haber eliminado ciertas tramas sin sentido) o habérnosla dado poco a poco durante el resto de la temporada.

La valoración no habría sido tan positiva si el capítulo no hubiese acabado con un cliffhanger muy interesante, aunque un poco forzado, pero que si saben mantenerlo, conseguirá dar mucho juego a personajes que, en un primer momento, parecían simple atrezzo.

Irene Alva

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