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Crítica de Gravity en El PalomitrónEn el espacio no hay oxígeno. Tampoco hay atmósfera. En el espacio la vida es imposible. Recordándonos estas pautas básicas ALFONSO CUARÓN (Y TU MAMÁ TAMBIÉN, HIJOS DE LOS HOMBRES) levanta el telón para presentarnos el inhóspito paisaje en el que se va a desarrollar la mejor película de supervivencia jamás filmada. Con un plano secuencia de casi veinte minutos el director nos presenta, sin prisa, el punto de partida del filme. La destrucción por parte de los rusos de un satélite espía  provoca accidentalmente una lluvia de fragmentos y restos espaciales que van arrasando, encadenadamente, todo lo que encuentran a su paso. Nuestros protagonistas, que se encuentran realizando rutinarias labores de mantenimiento del Hubble, van a tener la mala suerte de encontrarse en la trayectoria de esta basura espacial que ha comenzado a orbitar el planeta incontroladamente. Así arranca GRAVITY,

No me convence del todo clasificar el filme de CUARÓN como cinta de Ciencia Ficción. No encuentro ningún elemento que me anime a ello, excepto que se desarrolla en la estratosfera (600 Km de altitud). Sí al elemento científico porque la recreación de las condiciones es perfecta, es literal, es exacta. ¿Pero ficción? de eso me temo que no hay mucho. Sí me convence, en cambio, calificarla como cinta de supervivencia. Y es que GRAVITY es una cinta de supervivencia, como las que hemos visto ya ambientadas en los paisajes más salvajes y menos civilizados de nuestro planeta, (desiertos, montañas, gélidas planicies, o incluso inmensos océanos), que se desarrolla en el espacio, el medio más inhóspito de todos.

Sólo este carácter de survivor film bastaría para atraer en masa a los cines a hordas de espectadores ávidos de ver algo nuevo y diferente. En otras manos GRAVITY podría haberse limitado a eso, a contextualizar en el espacio esta lucha por sobrevivir ante la simple y letal ausencia de cualquier elemento que pueda facilitar la vida, pero lo que eleva la cinta de CUARÓN varios peldaños por encima del cine visto hasta ahora no son  sólo sus efectos especiales, los más impecables, perfectos, y sobrecogedores que servidor ha visto hasta ahora (y va a ser que algo de cine ya hemos visto…), sino el mensaje, que flota como un personaje más en esta obra maestra, que no es otro que la lucha por sobrevivir como aspecto fundamental e inherente del ser humano, y en este trayecto no pueden faltar ni la rendición ni la necesaria redención, pasaportes definitivos para ese viaje tan humano y tan hermoso que es la vida.

Casi cinco años ha invertido el director mexicano en esta joya, llevando al límite los recursos más vanguardistas de la cinematografía actual e incorporando nuevas soluciones tecnológicas a los procesos de rodaje y post-producción. Todo este esfuerzo luce maravillosamente en pantalla ante el espectador que sin darse cuenta deja de disfrutar, descubrir, y admirar cada uno de los planos para empezar a flotar junto a SANDRA BULLOCK compartiendo su odisea en una experiencia sensorial sin precedentes.

La minuciosa y magistral planificación de cada secuencia, el virtusismo en los detalles, una B.S.O. excelente, y un trabajo interpretativo de SANDRA BULLOCK realmente conmovedor (se deben estar tirando de los pelos ANGELINA JOLIE y NATALIE PORTMAN, que rechazaron el papel) son las claves para que el mensaje de CUARÓN nos deje pegados al asiento asimilando lo que acabamos de ver, pero también de sentir, mientras los créditos finales se desplazan por la pantalla.

Y es que GRAVITY no es un filme que hable de la supervivencia como necesidad de un individuo, su mensaje final es universal y así la lucha de la doctora Ryan Stone por sobrevivir como individuo superando sus traumáticas experiencias vitales es también la lucha, constante lucha, de la naturaleza para que la vida se abra paso en las condiciones más adversas. Un mensaje maravillosamente plasmado en uno de los  finales más sugestivos, simbólicos y liberadores de la historia del cine.

Esto, damas y caballeros, ES CINE.

 

LO MEJOR:

  • TODO. La película es ejemplar en todos sus apartados. No sólo en sus efectos especiales y su bellísima fotografía, sino en la cuidada B.S.O., en el montaje, en el uso de las imponentes cámaras 3D, en su climax…No se me ocurre cómo se podría mejorar.

LO PEOR:

  • Es difícil que una película de esta envergadura suponga una nueva manera de hacer cine. El talento de CUARÓN no lo tienen muchos de sus colegas, que no acertarán en varios años a acercarse a esta obra maestra.
  • Sabe a poco. Sólo dura 90 minutos.

 

 

Alfonso Caro

Reseña Panorama
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Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

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