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EL VUELO

 

Después de una década explorando las posibilidades de la animación por ordenador, ZEMECKIS vuelve a contar historias reales, con personajes de carne y hueso, y eso siempre es buena noticia. El director que se lo pasó pipa mandando al futuro, o al pasado, a una generación entera a bordo del Delorean vuelve con ganas y nos regala un filme muy entretenido con picos verdaderamente brillantes, y aquí hay que recordar que ZEMECKIS es uno de los alumnos más aventajados de SPIELBERG, y en esto de contar historias, poquitos le hacen sombra.

 

 

EL VUELO 3

 

Con pulso firme y estilo clásico nos presenta a un piloto de aerolíneas con un problema de alcoholismo y drogadicción bastante preocupante. Frente a otros acercamientos que ha hecho Hollywood a ésta tragedia personal, ésta vez el problema reside en que Whip Whitaker no es consciente, o no quiere reconocer su problema. Su comportamiento es ajeno a su adicción y nunca se plantea hacer frente a su dependencia.

Whip es un piloto al que el alcohol le ha costado un matrimonio, su relación con su único hijo, y ahora está a punto de acabar con su carrera. Tras otra noche de excesos, toca volar, pero esta vez una avería provocará una situación límite que Whip, milagrosamente, resolverá de la mejor manera, evitando una catástrofe segura. Éste accidente y su necesaria, y burocrática, investigación posterior le pondrán contra las cuerdas. Nuestro protagonista, que despierta en un hospital siendo un héroe, comenzará un viaje de redención durante todo el metraje, que culminará con un renacer total a una nueva vida, libre, sin mentiras, y con la recompensa de todo el cariño que el acohol le ha estado quitando durante ya mucho tiempo. Es un viaje de madurez ya visto en el cine muchas veces, pero rodado como dios manda, alternando sabiamente momentos de gran dureza, con toques de comedia perfectamente engranados. No esperéis un filme a la altura de DÍAS DE VINO Y ROSAS (Blake Edwards, 1962), esto es una película mucho más popular y familiar.

 

EL VUELO 2

 

La primera media hora presenta con brillantez a dos personajes totalmente ajenos que acabarán cruzándose, estableciendo una relación de apoyo mutuo que destapará las debilidades de Whip, frente a la madurez del personaje interpretado por KELLY REILLY. Éste primer tramo de la película, de presentación, está coronado por el accidente de avión, realmente logrado en una secuencia de 20 minutos (aunque personalmente me quedo con el accidente aéreo que el propio ZEMECKIS rodó en NAÚFRAGO, o el accidente de VIVEN…)

El papel de DENZEL WASHINGTON, como siempre, de primera línea. Actor con dos OSCAR (TIEMPOS DE GLORIA y DÍA DE ENTRENAMIENTO) es un verdadero lujo para los directores, pero también los es para el público. La película sin él no sería lo mismo, hasta logra que el piloto nos caiga bien!! ; igual que tampoco valdrían nada media docena de películas de los hermanos SCOTT si éste no hubiese estado en nómina. JOHN GOODMAN (visto recientemente en ARGO) está también de lujo y sobre él cae el peso de la comedia, y también especial mención a DON CHEADLE, en su papel de abogado ultrapreparado para sacar a sus clientes de problemas.

 

EL VUELO 4

 

Buen ritmo y mejores actuaciones para una película que sólo pierde puntos al final, cuando la moralina americana nos obliga a asistir a un Whip que hace las paces con todo lo que se mueve, se reconcilia consigo mismo, y todos tan contentos; pese a esta “roquita” en el zapato, muy recomendable, compensa pagar para verla, y con creces.

 

LO MEJOR:

  • La reunión de Whip y su abogado con el presidente de la línea aérea, simplemente genial.
  • La VISITA DE  GOODMAN AL HOTEL, a media hora de la vista del juicio. Todo el cine riéndose. Un poco irreal, pero una secuencia divertidísima.
  • EL ACCIDENTE, espectacular y largo. ZEMECKIS se recrea.

LO PEOR:

  • Toda la parte de la historia que tiene que ver con las relaciones de Whip y su familia. Rodada sin ganas y carente de sentido.
  • CLARAMENTE EL FINAL Disney que nos plantea ZEMECKIS. Se echa de menos un final más atrevido.

 

Alfonso Caro

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