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El NiñoChucky, el muñeco diabólico (1988) provocó que Andy y el resto de los mortales dejaran de ver a los muñecos como algo adorable para llegar a ser temidos en las estanterías de nuestras habitaciones cada noche. A partir de esta saga compuesta por seis películas (a espera de la séptima), vinieron, por obra del gran James Wan, Billy, el siniestro muñeco en bicicleta que Jigsaw utilizaba para anunciar sus macabros juegos en Saw (2004); la marioneta “fantasma” de Silencio desde el mal, o Annabelle, quien se dejó ver en un par de escenas en Expediente Warren (2013) y que, más tarde, en 2014, tuvo una película para ella sola. Los muñecos, como ven, son un recurso muy utilizado en los largometrajes de terror: y es que, junto a los niños y los escalofriantes payasos, siempre funcionan como protagonistas con el único objetivo de generarte miedo en todo el cuerpo. Ahora llega William Brent Bell (Con el diablo adentro, Inhumano) con El niño (The Boy), otro muñeco algo particular con respecto a los demás citados, que hará a más de uno pensarse lo de tener un juguete de estas características en casa.El Niño¿Cómo se les quedaría la cara si les citasen para una entrevista de trabajo como niñera y, al presentarles al niño al que deben cuidar, vieran que ese niño no es un niño de carne y hueso, sino que es un muñeco de porcelana a tamaño real llamado Brahms, que se debe atender (con unas reglas que cumplir) como si de un niño real se tratase? Estupefactos, ¿verdad? Pues así es como nos quedamos al ver de la base de la que parte El niño. No solo fuimos nosotros quienes alucinamos: también lo hizo su protagonista, Greta, interpretada por Lauren Cohan (Batman v. Superman: El amanecer de la justicia), cara conocida por su papel como Maggie en The Walking Dead, quien nos transporta a través de su interpretación a diferentes sentimientos (miedo, risa, ternura, amor, valentía…) y con quien verdaderamente empatizas y acabas aceptando que quiera romper las reglas de cuidado del muñeco. Lauren resuelve de manera sobresaliente delante de la cámara su actuación, llevando el peso de El niño con el muñeco Brahms (quien, con su mirada penetrante y cara pálida, dará miedo). Ambos, cuando se queden solos en casa, provocarán momentos de tensión. Junto a ellos está Rupert Evans (El canal) como Malcolm, que será el hombre que ponga a esta historia su toque romántico. Trabaja como repartidor para el matrimonio Heelshire, encarnado por Jim Norton (Agua para elefantes) y Diana Hardcastle (El nuevo exótico Hotel Marigold).El NiñoStacey Menear escribe esta historia, que al partir de la temática basada en un muñeco maldito, tiene sus desventajas: el público ya espera aspectos previsibles (ruidos extraños, desaparición de objetos…) del filme. Puntos que siempre ocurren en las cintas de muñecos malignos pero, que en esta, ofrecerán algo diferente. A pesar de su narración imaginable, el espectador se introducirá en un ambiente de tensión (su ambientación en plena mansión británica abandonada, ayudará) y quedará encantado con su giro en la segunda parte del filme, donde lo irreal del asunto pasará a no serlo tanto. Este aspecto, de todos, es el que más por sorpresa nos cogió y con el que salimos de la sala más que satisfechos, pero, por otro lado, nos hace preguntarnos cómo hubiera sido el tema si se hubiese seguido con su idea principal: ¿más terrorífico o más monótono?El NiñoInfluencias de Viernes 13 y su psicópata Jason Voorhees (que se desvelarán a todos aquellos que vean la película), algún susto impredecible (que agradecemos y que hará agarrarse a su acompañante) y confusión entre las emociones de pánico, risa y ternura en diferentes partes del filme. Se abordan, además, diferentes temas relacionados con la psicología: cómo unos padres que sufren una tragedia llegan a sustituir a un hijo que echan en falta por un muñeco; el debate acerca de si la “vida” del muñeco es una cuestión médica o del matrimonio (y más tarde de Greta), o cómo alguien puede querer cambiar el rumbo de su vida por su duro pasado (como ocurre con su protagonista). Son diferentes planteamientos que presenta El niño y que siempre son interesantes de reflexionar, ya que en una cinta de terror, también se puede ahondar en materia realmente interesante.El NiñoUnos ingredientes, todos ellos, que, a grandes rasgos, hacen que el largometraje funcione. Por ello, todavía no entendemos por qué El niño no pasará por las grandes pantallas, sino que directamente llegará a las plataformas digitales (Yomvi, Filmin, iTunes, Google Play, Vodafone One, Atresplayer) y videoclubes (si aún sobrevive alguno físico…) el 20 de mayo, y el 24 de junio estará a la venta en tiendas físicas. ¿Cómo es posible que haya películas que duela verlas y están en todos los cines y otras, como por ejemplo esta, no lleguen a las salas? No lo entendemos, señoras distribuidoras.

Sea como sea, y de la forma que sea, si se cruzan con Brahms no olviden que nunca deben dejarlo solo, ni cubrirle la cara: deben ponerle la música alta, darle de comer, leerle libros, darle un beso de buenas noches… Y, pase lo que pase, no rompan estas reglas si no quieren que Brahms se enfade. ¿Les apetece jugar con él?

LO MEJOR:

  • Los encuentros entre Brahms y Greta.
  • La mirada de Brahms.
  • La interpretación de Lauren Cohan.
  • El giro final de su guion.

LO PEOR:

  • No saber cómo hubiera sido la película sin ese giro final.
  • Su guion tiene aspectos previsibles.

 

María Páez

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