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Vcitoria

 

Una cámara persigue a una joven durante 140 minutos, literalmente, sin cortes. Toda una sorpresa cinematográfica con un especial trabajo técnico es VICTORIA, el ingenioso último trabajo del alemán SEBASTIAN SCHIPPER (SOMETIME IN AUGUST). Esta viene respaldada con las críticas positivas de Festival de Sitges, de Berlín (Oso de Plata a la Contribución Artística) y premios del Festival de Cine Alemán Lola a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (FREDERIK LAU), Mejor Actriz (LAIA COSTA), Mejor Fotografía (STURLA BRANDTH GROVLEN) y Mejor Música Original (NILS FRAHM).

Pantalla a negro. Comienza la película con un primer plano en el que aparece Victoria. Una enérgica chica que se encuentra en una discoteca berlinesa bailando entre la iluminación azulada y parpadeante del lugar. Aspecto que ya desde el primer minuto sumerge al espectador en la acción. La protagonista es interpretada por LAIA COSTA (FORT ROSS), quien mantiene un pulso con la cámara, en el que la joven es la vencedora, puesto que resistir la mayor parte del filme con sus primeros planos, sin abandonar ni un minuto el objetivo, no resulta nada fácil y COSTA lo consigue, como si se tratase de una vuelta en bicicleta por las calles de Berlín durante un poco más de dos horas.

 

Victoria

 

Junto a ella, están un grupo de amigos alemanes que conoce y se cruzan en su camino: Sonne, un duro pero a la vez tierno FREDERIK LAU (LA OLA), cuya interpretación también es digna de resaltar. LAU muestra con un juego de miradas sublimes los diferentes vértices de la personalidad de su personaje. El resto de sus acompañantes en la ficción están interpretados por FRANZ ROGOWSKI (LOVE STEAKS), BURAK YIGIT (MUSTANG) y MAX MAUFF (LA OLA). Un reparto tan completo como sobresaliente aunque desconocido, lo que resulta un soplo de aire fresco dada la costumbre de abusar de las caras conocidas con el fin de dar una notoriedad que, un muchas ocasiones, consiguen los rostros nuevos.

Una noche berlinesa de fiesta con alcohol y drogas en una azotea es lo que plantea en un principio SEBASTIAN SCHIPPER como director y, además, guionista junto a OLIVIA NEERGAARD-HOLM (I AM HERE). La genialidad puede encontrarse en el giro completo que se da en la historia. Así, con guion original en el que parece que nada puede suceder en un principio, asoma un punto débil para aquel público exigente, pero que a la vez deja en vilo al espectador  con algo de angustia al pensar que algo malo probablemente pasará en cualquier momento. Una situación que provoca intriga y expectativas que se cumplen cuando se transforma una narración ligera en un thriller donde las armas y el drama estarán presentes. El trasfondo es, quizá, el lugar donde poder interpretar su final en el panorama actual que existe entre Alemania y sus relaciones con España.

 

Victoria

 

Una noche ya no sólo a nivel narrativo digno de ver, sino que también ha contado con un excelente equipo técnico eficaz y muy bien organizado. Ya se hizo un intento con BIRDMAN (ALEJANDRO GONZÁLEZ IÑÁRRITU), con el falso único plano secuencia. Sin embargo, en VICTORIA se ha logrado este efecto pero de forma totalmente real, sin truco alguno, al rodar de un golpe y sin ningún tipo de corte todo el largometraje con una única cámara que persigue a sus personajes en la historia. SEBASTIAN SCHIPPER arriesgó y el resultado ha no podría ser mejor. Un trabajo en equipo con el que rendirnos a los pies de la fotografía de STURLA BRANDTH GROVLEN, quien logra que las calles principales de la ciudad estén casi desiertas, lo que conlleva que sea un trabajo de brillante preproducción para lograr que nadie se interpusiese en el rodaje.

Un agradable y único paseo por un barrio de Berlín que rompe los esquema del tradicional cine. Y es que siempre es un placer descubrir algo nuevo, dado que en lo distinto y la variedad (y de eso tiene mucho VICTORIA) está el buen gusto.

 

 

LO MEJOR:

  • Un trabajo técnico espectacular.
  • La actuación de LAIA COSTA.

LO PEOR:

  • No valorarla como es debido.

 

 

María Páez 

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