Compartir

 

OPERACION U.N.C.L.E poster

 

GUY RITCHIE hace un homenaje a las películas de espionaje. El tablero donde juega esta vez es grande y suculento: Europa, y en otro contexto no menos agitado, la Guerra Fría. Qué mejor que enfrentar dos mundos (mejor dicho, naciones) personificados en dos agentes: Napoleón Solo (HENRY CAVILL), trabajador de la CIA y IIIya Kuryakin (ARMIE HAMMER), miembro de la KGB, han de colaborar juntos y dejar a un lado sus diferencias para acabar con una misteriosa banda criminal. El indicio del que parten es la hija de un científico alemán desaparecido, Gaby (ALICIA VIKANDER), crucial para inmiscuirse en la organización y así pararles las intenciones.

Parece que los actores parecen enfrentarse no sólo en la actuación, sino también en el atractivo. CAVILL ya demostró ser un superhombre en EL HOMBRE DE ACERO. Pero no es el único galán, porque ARMIE HAMMER (LA RED SOCIAL) le va a saber hacer frente muy bien. El primero pone el punto engreído a su personaje mientras que el segundo sabe convertir al suyo en un ser irascible y circunspecto. A los guapos actores les escolta el candor de ALICIA VIKANDER (EX MACHINA, EL SÉPTIMO HIJO), que pone el punto de dulzura mientras que ELIZABETH DEBICKI (EL GRAN GATSBY) se encarga de incorporar su elegante frialdad. También aparecerá por aquí JARED HARRIS, quien también ha colaborado con RITCHIE en SHERLOCK HOLMES, o HUGH GRANT, últimamente muy desaparecido de la gran pantalla.

 

D3S_5573.dng

 

El cineasta readapta, junto a LIONEL WIGRAM, la serie EL AGENTE DE C.I.P.O.L.. Ahora deja las aventuras de las anteriores películas de SHERLOCK HOLMES y los aires victorianos para ofrecer una cinta de espías de hace unas décadas. Se adentran en una trama histórica pero sin perder la intrepidez, con esa chispa tan del director de LOCK AND STOCK. Personajes que hablan con ironía, con algún momento grotesco entre tanta delicadeza. Sin duda, RITCHIE cuida los detalles.

Pero si en algo dista la presente producción es en el tempo. Con un ritmo mucho más pausado, la historia se excede y no por sus casi dos horas, sino por tomarse demasiada parsimonia en ciertos momentos (como optar por enfocar al personaje de CAVILL observando una lucha, en vez de centrarse en la misma). Se ha extendido en el metraje y en él ha incluido demasiado detalle. Esto va en la contra por el resultado que queda tan abigarrado finalmente. No obstante, aunque puede despistar a más de uno, todo quedará hilado.

 

D3S_1223.DNG

 

La estética es otro de los puntos fuertes: marcada con el garbo y gracia de los sesenta, la película rebosa el glamour de esos años y cuenta con un aura distinguida. Además, los puntos de comedia conjugan bien con la de puro espionaje. El montaje con pantallas divididas, al más puro halo sesentero, el vestuario, unas formas de hacer cine muy a lo RITCHIE, etc. Y la música, bien insertada, como ese “Cry to me” de SOLOMON BURKE bailado por una sensual VIKANDER.

Humor negro, puntos de acción y dirección artística al servicio de esta “buddy film”. No será la pieza más memorable de su autor, pero se disfruta.

 

 

LO MEJOR:

  • Personajes con estilo y química.
  • La maravillosa y cuidada estética.

LO PEOR:

  • Como ocurre a veces en las tramas de espionaje, el argumento a veces es lioso de seguir.
  • No es SNATCH o LOCK AND STOCK, lo que puede confundir a los fans acérrimos del realizador.

 

 

María Aller

 

No hay comentarios