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Ha llegado el fin de una era para los chicos de GLEE. La serie de RYAN MURPHY ha tenido una temporada llena de altibajos que, con esfuerzo, ha conseguido encontrar su camino y sentar las bases para su sexta y última temporada.

Ya el comienzo de temporada tuvo que afrontar un duro golpe: la muerte del actor CORY MONTEITH, lo que obligó a MURPHY a reescribir la dirección de la serie y sus tramas. Pese a esta tragedia, GLEE supo crecerse en la adversidad, regalándonos unos episodios tremendamente emotivos como The Quarterback’, en homenaje al actor, y el episodio ‘100’ de la serie, en el que volvieron personajes muy queridos como Puckerman (MARK SALLING) y Quinn (DIANA AGRON). Imposible no mencionar esa nueva versión del himno de la serie, Don’t Stop Believing, como despedida del Glee Club “para siempre”, una actuación que consiguió captar la esencia original de la serie, su frescura y emoción, de forma más sencilla que los 100 episodios anteriores.

La segunda tanda de episodios de la temporada ha consistido en reubicar a todos los personajes (la primera generación glee, los “chicos nuevos” han desaparecido) en sus nuevos caminos en Nueva York.

 

Con este final de temporada la nueva situación y las tramas terminan de asentarse, y centran el punto de mira en el nuevo camino que se abre ante los protagonistas:

The Untitled Rachel Barry Project

El “nuevo” sueño de Rachel (¿no da la impresión de que cambia de sueño cada cinco minutos?) es ser una actriz de Hollywood y, gracias a una visita de un productor de televisión (el magnífico JIM RASH de Community) está a punto de hacerse realidad. La cadena envía a una excéntrica guionista de televisión (KRISTEN SCHAAL) para desarrollar una serie a su medida.

Atrás quedaron los sueños de estrella de Broadway, y Rachel (LEA MICHELE) está dispuesta a todo por conquistar Hollywood, incluso aunque requiera abandonar su obra Funny Girl.

Al final del episodio la cadena da luz verde al piloto de Rachel, que embarcará rumbo a Los Ángeles para esta nueva oportunidad.

 

'Glitter in the Air' fue la mejor actuación del episodio

 

La puesta de largo de Blaine

 La suerte por fin ha sonreído a Blaine (DARREN CRISS) de la mano de la prestigiosa mecenas June Dolloway (SHIRLEY MACLAINE). Es la noche de su showcase (presentación en sociedad), y no hay nada que Blaine quiera más que compartir los focos y la experiencia con su prometido Kurt (CHRIS COLFER). Pero June lo tiene muy claro: a ella le interesa Blaine y eso es lo que quiere que vea el mundo, y su amor inocente por Kurt no hará más que cortarle las alas.

Pese a las advertencias de su mentora, Blaine acaba invitando por sorpresa a Kurt (y a los demás) a cantar con él en la canción final de su concierto. Pese a su enfado inicial, June termina disfrutando del espectáculo y reconoce que estaba equivocada.

 

Esta vez te lo perdona pero la próxima...

 

De sueños va la cosa: el cartel de Sam

 Sam (CHORD OVERSTREET) ha conseguido una audición para el trabajo que representa todo por lo que él llegó a Nueva York: poder ser un modelo de ropa interior y ver su foto en carteles gigantes por todo Manhattan. Sin embargo, el trabajo acabará convirtiéndose en un grave problema cuando empieza a flaquear su fortaleza entre tanta modelo y aflora su deseo sexual.

Entretanto Mercedes (AMBER RILEY) está a punto de salir de gira para triunfar con su nuevo disco, y tras el colapso de Sam en el que acaba confesando que ha besado a otra chica, ambos se dan cuenta de que están en momentos muy diferentes y que no pueden aferrarse a su relación aunque se quieran.

 

Eso es un sueño cumplido y lo demás es tontería

 

El episodio finaliza con la -nueva- tradición de los chicos de reunir el grupo y dándose cuenta de que, una vez más, se dirigen hacia caminos separados. Mientras cantan Pompeii de ‘Bastille’ como despedida, vemos escenas de despedida de los personajes: Rachel se va a rodar a L.A., Sam vuelve a Lima tras haber cumplido su objetivo y haber ‘perdido’ a Mercedes, que se va de gira acompañada por Brittany como su bailarina. Kurt y Blaine volverán a vivir juntos y estarán solos en Nueva York junto con Artie (un poco ignorado en este final).

 Sin duda la nueva temporada será un soplo de aire fresco que puede traer muchas cosas positivas, así que estaremos atentos a lo que RYAN MURPHY nos tiene preparados para despedir esta emblemática serie.

 

Isabel S. Samaniego

 

 

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