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Y tras dos días de cine fantástico a mansalva, llegó el final de la MUESTRA SYFY de este año. Y la verdad es que fue todo un reto. Si en ediciones anteriores SYFY nos ha ofrecido pinceladas del cine de género menos ortodoxo con resultados dispares (nos vienen a la memoria la excelente COHERENCE, la terrible AMER o la legendaria CANINO), este año se han lanzado al vacío y, como fin de fiesta, pudimos disfrutar de cuatro películas que bordean los límites de la ciencia ficción y el terror para meterse en terrenos digamos… poco explorados. Esto fue lo que dió de sí el domingo de la Muestra:

 

  • L.F.O: el cine sueco y el danés han dado a dos de los más legendarios directores de la Historia del Cine, INGMAR BERGMANCARL THEODOR DREYER, pero no se prodigan demasiado en el género fantástico. Ahora bien, cuando lo hacen lo hacen sin concesiones al espectador medio. L.F.O. (Low Frequency Oscillations) es una coproducción sueco-danesa dirigida por ANTONIO TUBLÉN, y que cuenta la historia de Robert Nord, un hombre de existencia gris que descubre el poder hipnótico de ciertas frecuencias sonoras. La tentación es irresistible, y Robert usará su descubrimiento para mejorar su vida, y la de todo el mundo. L.F.O. es fría, deprimente, con un humor seco típicamente nórdico, e interesante sobre todo en su segunda mitad de metraje. Una curiosidad.

 

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  • JAMIE MARKS IS DEAD: la bautizada por LETICIA DOLERA como representante del subgénero de ciencia ficción intensa se revela como una producción americana pequeña, intimista y sensible, pero excesivamente solemne a ratos y decididamente aburrida en su tramo final. Otra buena premisa desperdiciada por una dirección plana (a cargo de CARTER SMITH), un cast poco afortunado (la pareja masculina protagonista no demuestran demasiada química y para colmo aparece la hija de Brody, el de HOMELAND, de nuevo en su papel de adolescente atormentada) y una falta de tensión evidente a la hora de contar la historia de una muerte trágica y un romance de ultratumba.

 

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  • A GIRL WALKS HOME ALONE AT NIGHT: heredera no tanto del parsimonioso cine iraní (la trama se desarrolla en ese país), sino del cine sobrio y socarrón de un JIM JARMUSCH, ha sido para nosotros una de las pequeñas joyitas de la Muestra. Su ritmo pausado y su historia simple y directa (el encuentro entre un joven aspirante a delincuente y una despiadada vampira) envuelve al espectador hasta conseguir momentos mágicos, no exentos de humor. La directora, ANA LILY AMIRPOUR, consigue una opera prima sorprendente, a ratos poética y tierna, a otros ratos gamberra e iconoclasta (hay mucho del mismísimo TARANTINO en su puesta en escena), y desde luego logra que esperemos con mucho interés su próximo trabajo.

 

 

  • UNDER THE SKIN: y como la Maestra de Ceremonias se encargó de recordar durante toda la jornada, llegó el esperado cierre de la MUESTRA SYFY, con esa pièce de résistance llamada UNDER THE SKIN. El film de JONATHAN GLAZER provoca bostezos o admiración, según sea el grado de implicación del espectador en la historia y (sobre todo) en las sensaciones que el londinense busca transmitir. Es una película dura de asimilar, extrema en su planteamiento, pero si se logra conectar con ella nos encontraremos con una experiencia que pocos directores logran hacernos llegar. Y si SCARLETT JOHANSSON es el centro de una narrativa visual poderosa, magnética, la banda sonora de MICA LEVI establece el tono perfecto para contar este extraño viaje en busca de lo que nos hace humanos a los ojos de otra especie. Una película difícil,  enigmática, pero que recompensa al espectador que quiere ir un poco más allá.

 

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DESPEDIDA Y CIERRE: CONCLUSIONES

Y así cerramos otra edición, la duodécima, de la MUESTRA SYFY de Madrid. Y quizá no haya sido la de más nivel, o la que más películas premiadas o de renombre ha traído. De hecho, la queja más extendida estos días fue que las dos películas asignadas a la sesión nocturna no proporcionaron la suficiente diversión al público de la sala. Ése sí nos parece un punto a mejorar.

Pero creemos firmemente que el valor de esta Muestra va más allá de la calidad de todos los filmes exhibidos: la Muestra se ha mantenido durante 12 años gracias al cariño y la pasión de la gente de SYFY España, y al cariño y la pasión de cientos de fans del género que acuden a una celebración del cine entrañable y carismática. Entre todos (nosotros) se crea un ambiente festivo, algo gamberro  y alejado de la solemnidad de los festivales o muestras convencionales. Y una cosa es muy cierta: quien prueba a venir a la Muestra, repite. Desde aquí nuestro aplauso a la dedicación de los organizadores, con DANIEL PÉREZ al frente.

Y en definitiva: sí, lo ideal sería ver 16 obras maestras del cine fantastico cada año. Pero sabiendo que la producción anual es la que es, uno se pregunta: ¿alguien prefiere ver 16 películas de arte y ensayo ya vistas en otros festivales a ver 16 películas insensatas, casi desconocidas y que provocan un aluvión de carcajadas en una sala abarrotada? Nosotros, desde luego, estamos con SYFY. Gracias por todo, enhorabuena por el éxito de público y ¡hasta el año que viene!

Paco Fernández

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