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Una madre imperfecta

¿Cómo estás? ¿Ya has comido? ¿El qué? ¿Llegaste a casa? Avísame cuando llegues para saber que estás bien… ¿Os suenan estas preguntas, verdad? Las madres pueden llegar a ser muy pesadas, y ahora con el WhatssApp subimos un grado, todo el día mandando mensajitos. Y es que con estos ejemplos seguramente muchos os sintáis identificados, ya que parece que todas las madres, en cuanto a hijos se refiere, siguen un mismo patrón. Esta es la base de la que parte Una madre imperfecta, el último trabajo de Lorene Scafaria, directora especializada en películas disfrutables y ligeritas de ver (Buscando un amigo para el fin del mundo). Una historia que narra la vida de Marnie, una viuda que recién se acaba de mudar a Hollywood para estar más cerca de su hija, a la que adora. Esto supondrá un cambio para ambas en cuanto a vida social y personal se refiere.

Una madre imperfecta

Susan Sarandon (Zoolander 2) es la estrella, la que da vida y pone el listón más alto de toda la película (estamos seguros que, de no ser por ella, este largometraje bajaría bastante de categoría). A la actriz le pones un drama (Quédate a mi lado) y te lo borda; una comedia (Thelma y Louise) y te lo borda… Una actriz con un recorrido tremendo que, básicamente, nunca falla. Susan Sarandon interpreta a Marnie, una mujer que, tras la muerte de su marido , se siente sola, necesita compañía. Y qué mejor opción que la de su hija. Pero en ocasiones esta puede sobrepasar los límites, llegándose a meter en asuntos donde no la llaman, y no solamente de su hija, también de amigas de su hija, del exnovio de su hija, del asesor de la tienda de Apple que acaba de conocer… Y así una larga lista de personas. Pero a pesar de esto, no lo hace con mala intención, sino porque se siente sola, quizá culpable y con ganas de ayudar a los que la rodean. Sarandon coge al personaje y lo dota de personalidad y de alegría. Ella da los mejores momentos (canción de Beyoncé puesta en bucle en el coche, escena con la psicóloga de su hija, momento ataque contra hombres, tienda de Apple, rodaje inesperado, secuencia huevo…).

Una madre imperfecta

Un sinfín de secuencias marcadas por ella, pero que cuando J. K. Simmons (Whiplash) la acompaña no sabemos por cuál decantarnos: qué buena pareja hacen y qué bien quedan en el paseo en moto. Además de estos, se encuentra el personaje que encarna Rose Byrne (Espías) como su hija. Esta no aguanta que su madre sea tan pesada y se encuentra en un momento complicado e inestable en su vida: el reciente fallecimiento de su padre y el fin de la relación con su pareja, de la cual sigue enamorada hasta el fondo. Rose se introduce en el papel de hija borde y solitaria (a veces con razón) y ambas, madre e hija, dan momentos dignos de ver (escena restaurante, discusión…).

Una madre imperfecta

Una serie de temas manifestados en el largometraje, que posiblemente Sacafaria haya puesto (también como guionista) para darnos pistas, desahogarse, expresarse… en cuanto a la relación que ella tiene con su madre. O quizá no, no lo sabemos al cien por cien. Lo que sí está claro es que aborda el tema de forma inocente y ligera, nada de forma dura, pero eso no quita que el filme no nos emocione, ya que hay momentos que conmocionan, como el rodaje del piloto de su hija o la escena final entre Simmons y Sarandon, entre otras. Todos estos temas que llegarán al espectador si se introduce en la película, e incluso te podrías llegar a sentir de cierta manera identificado. Un ejemplo de esto sucede cuando la psicóloga le plantea a Marnie que puede que no pare de dar su dinero y dar lo máximo de sí misma a la gente para recibir algo a cambio y así olvidarse también de su luto, ya que esta puede llegar a sentirse culpable en gastarse el dinero de su marido ya muerto.

Aunque sea un filme para ver con palomitas, para todos los públicos y junto a una buena compañía, puede llegar a dejar poso en ti, y demuestra, ante todo, lo que puede llegar a hacer una actriz bien escogida en una película aparentemente ligera y simple, además de salir con la moraleja y el dicho, que reafirmamos una vez más, de que madre solo hay una.

LO MEJOR:

  • El reparto en el que brillan Susan Sarandon y J. K. Simmons.
  • Complicidad entre Sarandon y Simmons.

LO PEOR:

  • No ver más allá de la comedia y el filme entretenido.

 

María Páez

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