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WOODY HARRELSON BRILLA EN EL PRIMER TRAILER DE WILSON

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Wilson-El Palomitron

Wilson es la adaptación al cine de la novela gráfica homónima escrita por Daniel Clowes, quien se ha encargado de adaptar su propia obra a la gran pantalla como ya hizo con Ghost WorldEl arte de estrangular. En la silla de dirección hallamos a Craig Johnson, aclamado por The Skeleton Twins y True Adolescents (su tesis en la universidad neoyorquina Tisch School of the Arts). Hace unos años Alexander Payne (Nebraska) estuvo a punto de sacar adelante este proyecto que por fin ha visto la luz verde de los estudios.

El personaje central de la obra está inspirado en Charles M. Schulz (escritor de las tiras cómicas de Snoopy y Charkie Brown) y en el padre del guionista. Wilson, como tantos otros personajes famosos de ficción, es un hombre blanco de mediana edad, misántropo y en medio de una crisis existencial. Aparentemente no lo asociaríamos con Woody Harrelson pero el trabajo del actor que hemos podido ver en el tráiler parece indicar que fue una acertada decisión de casting. La todoterreno Laura Dern interpreta a la ex-pareja de Wilson. Y es que 2017 será un gran año para la actriz puesto que la veremos en la esperada serie de HBO Big Little Lies, en el aún más esperado episodio VIII de Star Wars, y en el aún aún más esperado retorno de Twin Peaks. Ya era hora que le diesen grandes papeles. Completan el reparto la televisiva Judy Greer (Archer, Arrested Development), la actriz de carácter Margo Martindale (The americans, The good wife, Bojack Horseman) e Isabella Amara quien aparecerá en Spider-Man: Homecoming.

Wilson se estrenará en el festival de Sundance, y viendo su tráiler, la cosa apetece mucho.

LOVING

Cronista de la vida rural estadounidense, analista de la subsistencia en los márgenes del Mississippi (que ha visitado dos veces, una como Shakespeare y otra como Mark Twain) y de las existencias sencillas de los hombres y mujeres trabajadores de Ohio y Texas, Jeff Nichols sitúa su nueva película esta vez en Virginia, y lo hace para fijarse en dos personas a las que se les fue negado el derecho a amarse. Con el habitual tratamiento formal de Nichols (preciosista, impecable y dolorosamente modesto), Loving es un drama histórico social que cuenta cómo el matrimonio interracial de Richard y Mildred Loving llevó al Tribunal Supremo de los Estados Unidos a declarar las actas de integridad racial como inconstitucionales.

Los conflictos raciales en la tierra de las barras y las estrellas suelen ser llevados al cine con cierto maniqueísmo e interés más por el propio hecho que por las personas. Pero a Nichols no le interesa la vida pública de sus personajes, ni relatar la épica historia de una de las batallas legales más importantes de la historia moderna estadounidense (no tanto por tamaño como por significado), sino que sitúa el objetivo en la lucha diaria, en la intimidad cómplice de dos personas normales que se amaban, y quedaron atrapadas en las desalmadas entrañas de un sistema injusto e inhumano. Siguiendo la filosofía del mago argentino manco René Lavand, el director de Arkansas retira la grandilocuencia de la historia, dotando al relato de una extraña quietud luchadora, del ánimo incansable de transgresión de los modestos: la búsqueda de la belleza de lo simple.

Porque a Richard y a Mildred (unos Joel Edgerton y Ruth Negga colosales, rivalizando con Gosling y Stone como mejor pareja del año en pantalla) no solo les prohibieron un amor, sino que les quitaron el hogar, les echaron a patadas de sus tierras durante veinticinco años por el más inaudito de los pecados. Y es que, si con Take shelter el terror provenía de una esquizofrénica mente humana perdida en la bastedad del campo de Ohio, aquí son la ley y sus brazos ejecutores, y la increíble resistencia de aquellos que se aferran al maltrato malsano y al pataleo de las libertades humanas, las amenazas invisibles que afectan las decisiones de los personajes. Nichols rueda su pérdida con planos generales, casi de rendición a los bellos parajes de la Virginia rural de los 50, venerando las raíces y la tierra que cría a sus personajes. Planos que empequeñecen a los Loving, perdidos en la inmensidad de la opresión estatal, rodeados de hogares a medio hacer como metáfora de ese Estados Unidos tolerante en interminable construcción.

No hay caída en el efectismo, no hay lágrimas ni mocos, ni grandes monólogos sobre el amor y la injusticia. Sólo emociones básicas, seres humanos que sufren, padecen y añoran, y con eso ya basta. Eso ya duele, y a la vez conmueve. Como ese plano, definitorio de toda la lucha de los protagonistas en la película, en que la pareja observa el lanzamiento de una de las sondas del proyecto Mercurio (primeras misiones tripuladas al espacio de la historia de Estados Unidos): se puede enviar un hombre al espacio, pero no se puede estar casado con alguien de otro color de piel. Porque cuando hay algo que ya habla por sí solo, no hay necesidad de decirlo a gritos: Loving es la reivindicación muda de los derechos civiles. Loving es la reivindicación muda del amor como fuerza de progreso.

LO MEJOR:

  • La dirección de Jeff Nichols, este autor que Hollywood tanto necesita.
  • Joel Edgerton y Ruth Negga, capaces de dar vida a personajes poco habladores con sutil lenguaje corporal y expresión facial, y brillar.
  • Su sencillez estructural.
  • La fotografía de Adam Stone.

LO PEOR:

  • Su ritmo puede ser algo farragoso.

Pol Llongueras

FIGURAS OCULTAS

Crítica de Figuras ocultas en El PalomitrónDurante la Carrera Espacial, tres mujeres afroamericanas destacaron especialmente en su labor como matemáticas e ingenieras con la NASA. De ellas se nos cuenta su papel fundamental en los primeros compases para que el astronauta John Glenn consiguiera llegar al espacio. Una historia poco conocida que la investigadora y escritora Margot Lee Shetterly publicó y convirtió en el mayor best seller del New York Times del pasado año. Proyecto meticulosamente calculado, pues ya traía una película bajo el brazo, la cual se estrenó pocos meses después en Estados Unidos y hoy llega finalmente a España.

Las tres figuras ocultas son Katherine Johnson (Taraji P. Henson), Mary Jackson (Janelle Monáe) y Dorothy Vaughan (Octavia Spencer). Tres amigas que protagonizan silenciosas luchas individuales de trasfondo global. Al reparto también se suman otros grandes actores, como Kevin Costner, Kirsten Dunst o Jim Parsons. Ciertamente, la actuación de las tres actrices protagonistas es admirable, y son ellas las que nos convencerán (o intentarán convencernos) de estar ante una historia que merece ser escuchada. El resto de actores ejecutan perfectamente su papel y nos dejan con buen sabor de boca.

Televisión. Figuras ocultas. El Palomitrón

El problema radica en que una historia real, que habla del empoderamiento social de la mujer y delata la desigualdad de las minorías étnicas, haya sido llevada al cine con una intención muy clara de conquistar al público, pero enturbiando el mensaje final. Siguiendo patrones muy claros y estudiados, no podemos dejar de sentir en ningún momento la artificialidad de la película. Como si el boceto a lápiz previo al dibujo final no se hubiese borrado, sacando a la luz el esqueleto y toda su intencionalidad. Las protagonistas son mujeres, y son mujeres de color; y Norteamérica todavía lucha por la igualdad (racial y de género) y no ha conseguido superar esas dos barreras. En plena Guerra Fría, Norteamérica no podrá ganar a su enemigo si antes no supera su guerra interna por la igualdad. No puedes enfrentarte al mundo si antes no te enfrentas a tus demonios. El mensaje es claro, pero parecen querer grabarlo a fuego en nuestra frente.

Además, el filme podría aprovechar una historia que data de la segunda mitad del siglo pasado para establecer paralelismos con la actualidad, con la desigualdad de género y racial que todavía se vive en Norteamérica (y mucho más allá de sus fronteras). No sería necesario hacerlo de forma explícita, pero la película parece transmitirnos una mirada a un hecho pasado (y que ya no nos concierne). Y eso nos incomoda, porque difícilmente fue la intención de director y guionistas.

Crítica de Figuras ocultas en El PalomitrónPero la plasticidad de la cinta no se traduce únicamente en factores negativos. Gracias a un estudiado guion, la película funciona estupendamente: despierta nuestro interés (sin dejar cabida al aburrimiento), sus actores saben llevarnos a lo largo del argumento y pasaremos por muy bien estudiados momentos anímicos, pues nos provocará momentos de risa, de tensión, de indignación, de “lagrimilla”, etc. Ingredientes a los que no falta una trama de marcado patriotismo estadounidense que lleva dos semanas en el número uno de la taquilla norteamericana (superando a la aclamada La ciudad de las estrellas). También es destacable la banda sonora, con tres nombres que resuenan: Hans Zimmer (Origen, El rey león), Benjamin Wallfisch (12 años de esclavitud) y el cantante Pharrell Williams, que, una vez más, funcionan bien (y en ocasiones brillantemente bien) con el resto del conjunto.

Algunos teníamos expectativas de encontrarnos ante una película tan bien enfocada y llevada a cabo como Criadas y señoras que, salvando las distancias, tiene muchos puntos en común. En cambio, aquí, el impacto de los hechos, la curiosidad por lo que se nos cuenta y todas las sensaciones que vivimos, duran únicamente durante el visionado. Una vez fuera de la sala solo podremos sentirnos llenos, pero no será más que por las palomitas y no por el mensaje, que se habrá empezado ya a disipar de nuestra conciencia.

Crítica de Figuras ocultas en El Palomitrón

En conclusión, nos encontramos ante una película que nos distraerá con una historia interesante y bien llevada, pero que no dejará huella. Para quien busque entretenimiento, lo cual muchas veces es de agradecer para desconectar de nosotros mismos y lo que nos rodea, está ante su película. Aunque quizá algunos prefieran esperar a un domingo por la tarde para verla en televisión, pues los aspectos técnicos, aunque de nuevo correctos, se disfrutarán igual tanto en la gran pantalla como en la pequeña.

LO MEJOR:

  • Descubrir una historia que la mayoría desconocíamos.
  • Que se hable de la discriminación racial y la desigualdad de género.
  • Las actuaciones.

LO PEOR:

  • Que el mensaje, pese a buscar ser claro, finalmente peque de ligero.
  • La patente artificiosidad del conjunto.
  • Que sea una apuesta poco arriesgada.

 

Eloy Rojano

ANTENA 3 NO ACIERTA CON SUS NUEVAS SERIES

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Series Atresmedia - El Palomitrón

Antena 3 esperaba romper con Pulsaciones la mala racha en ficción que viene sufriendo desde la pasada temporada pero, a falta de ver cómo evoluciona su audiencia, tiene difícil conseguirlo. La serie creada y dirigida por Emilio Aragón obtuvo anoche un 14.7% de cuota de pantalla, 2,4 puntos y medio millón de espectadores menos que en su estreno del pasado martes y viéndose superada por la final de Masterchef Junior en La 1 (19.8%). Pese a que aún es pronto para sacar conclusiones, los datos de la segunda semana de emisión suelen ser un buen termómetro para conocer la reacción de la audiencia ante un estreno.

Mar de plástico, que arrancó en septiembre de 2015, fue el último estreno de la cadena que funcionó lo suficientemente bien como para ganarse la renovación. Ni Buscando el Norte (febrero) ni La embajada (abril) tuvieron el éxito esperado y fueron canceladas tras su primera temporada. Bajo sospecha y Vis a vis también se despidieron en 2016 tras perder audiencia en sus segundas temporadas. Tras el adiós definitivo de Mar de plástico y Velvet el pasado mes de diciembre, la cadena solo cuenta con una serie de éxito en cartera, la comedia Allí abajo, cuya tercera temporada se estrenará próximamente.

Tras 27 meses consecutivos de liderazgo de Telecinco, Antena 3 consiguió el primer puesto en las audiencias de diciembre gracias al buen rendimiento del tramo final de Velvet y Mar de plástico y lo bien que funcionan sus contenedores de cine en fines de semana y festivos. En enero, la cadena de Atresmedia de momento se mantiene siete décimas por delante de su rival con un 12,9%, pero Telecinco aún se guarda bajo la manga el regreso de Got Talent y ha recortado distancias desde que acabó la Navidad. Curiosamente, tras un año sin estrenar series de ficción, la cadena de Mediaset obtuvo buenos resultados con sus dos miniseries de diciembre (Lo que escondían sus ojos y El padre de Caín) y lideró con rotundidad este lunes con el primer episodio de Sé quién eres, sin una competencia fuerte por parte de sus rivales.

La mala racha de Antena 3 podría acabar con algunos de sus muchos y prometedores proyectos a medio plazo, como la adaptación televisiva de la novela La catedral del mar, el drama sobre el narcotráfico en Galicia Fariña, la comedia con Silvia Abril o Tiempos de guerra, heredera natural de Velvet. De Apaches, otra adaptación literaria prevista para otoño de 2015, se sigue sin saber nada. Tras más de un año guardada en un cajón, todo parece indicar que la cadena no está especialmente satisfecha con el resultado final y le dará salida en una época menos competitiva.

Fon López

THE SON, LA NUEVA PRODUCCIÓN DE AMC

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The Son El Palomitrón

La nueva serie protagonizada por Pierce Brosnan (el carismático James Bond de finales de los 90) ya está lista para ser estrenada en abril. The Son es la adaptación del best seller de Philipp Meyer, finalista a los Premios Pulitzer del año 2014. El escritor se encargará de la dirección y producción junto a Lee Shipman, Brian McGreevy y Kevin Murphy. La ficción será distribuida por AMC, casa de series como Breaking Bad y Mad Men. La serie contará en su primera temporada con diez capítulos que narrarán la vida de Eli McCullough, el personaje de Brosnan.

The Son AMC El Palomitrón

La historia se desarrolla a principios del siglo XX y se centra en una de las familias más ricas y poderosas de Texas gracias al negocio del petróleo. Eli McCullough es el cabeza de familia, completada por su hijo Pete (Henry Garrett) y su nieta (Sidney Lucas). El personaje de Brosnan está lleno de matices: pasa de la inocencia más bondadosa a una violencia calculadora. Carlos Bardem, por su parte, interpreta a Pedro García, su vecino español al que se enfrenta por su ansia de poder, lo que deriva en un conflicto generacional. Mediante flashbacks, conoceremos la vida del joven Eli (Jacob Lofland) y la relación con su padre (Zahn McClarnon).

Pierce Brosnam El Palomitrón
Pierce Brosnan en su rol de Eli McCullough

Por lo que sabemos (y podemos intuir), AMC nos tiene preparado un wéstern que bien podría retomar el color y la esencia del drama histórico ambientado en la segunda mitad del siglo XIX Hatfields & McCoys. La miniserie del canal History contaba entre su elenco con Kevin Costner (al que recordamos recientemente como padre adoptivo de El hombre de acero) y Bill Praxton (Al filo del mañana). La historia narraba la letal rivalidad entre las dos familias estadounidenses residentes en la frontera de Kentucky y Virginia Occidental después de la guerra de Secesión, que los llevó a matarse unos a otros hasta casi acabar con todos sus miembros.

Carlos Bardem El Palomitrón
Carlos Bardem como Pedro García

The Son retratará la época histórica con una trama y personajes ficticios pero que bien podrían haber existido. Esperamos que Brosnan y Bardem tengan suerte con el proyecto y que este sea tan prometedor como parece.

Naomi Barki

DIRK GENTLY, EL DETECTIVE DE LO INSÓLITO

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Dirk Gently El Palomitrón

Antes de nada, queremos aclarar que en este artículo se va a realizar un primer apartado SIN SPOILERS. Después se analizarán los entresijos de la primera temporada sin ningún tipo de restricción de información.

Dirk Gently: Agencia de Investigaciones Holísticas es una serie original de la BBC distribuida por Netflix sobre el detective holístico Dirk Gently. Este detective se basa en su certeza de que todos y cada uno de los eventos que ocurren están conectados, y que en esa conexión está la clave para resolver cualquier misterio. La serie cuenta con Samuel Barnett (Penny Dreadful) y Elijah Wood (Frodo en El señor de los anillos) como Dirk y su improvisado ayudante, que serán los encargados de resolver el caso que acaba haciendo que trabajen juntos.

Todo comienza cuando un misterioso personaje contrata a Dirk Gently para que investigue su sorprendente muerte. Este suceso lo llevará a conocer a Todd, el cual se convertirá en su compañero a través de las excepcionales situaciones que deberá recorrer el detective antes de llegar a dar con la verdad. En este periplo se ven involucrados el Ejército, el FBI, la policía y diferentes grupos de gente extraña con motivaciones desconocidas.

De todas formas, no hacen falta muchos minutos de serie para darse cuenta de que es una serie disparatada. Los primeros capítulos son desconcertantes, aunque a medida que avanzan las tramas se va viendo conexión entre todos y cada uno de los eventos. Personajes aberrantes y casi cómicos, tramas complicadas, un toque de ciencia ficción, humor y una dosis de violencia. Esta extraña mezcla consigue funcionar y entretener a todo aquel que ame lo irreverente.

A partir de aquí, os vamos a hablar del destino de los personajes y del final de la serie, con lo que a partir de este punto… ¡cuidado! ¡Spoilers

El ejército

El dúo formado por Hugo Friedkin (Dustin Milligan) y Scott Riggins (Miguel Sandoval) es uno de los más graciosos de la temporada. El primero carece de cerebro, y el segundo parece tener mucha importancia en una antigua operación militar con gente como Dirk, con capacidades holísticas. Al final de la temporada, el ejército concede a Hugo pleno poder para acabar con todas las personas que hayan tenido relación con el caso, lo cual deja entrever que será el villano de la segunda temporada.

Los tres pendencieros y Amanda

Hannah Marks El PalomitrónLos tres pendencieros (que son cuatro) son un curioso grupo de bandoleros al estilo Mad Max que se dedican a ir “comiendo” las emociones de la gente. Por eso cuadran a la perfección con Amanda (Hannah Marks), que vive con miedo constante por su rara enfermedad. Después de discutir con su hermano Todd, y pareciendo que ha encontrado finalmente su lugar, son atacados por miembros de lo que parece ser el ejército. Amanda acaba pidiendo finalmente ayuda a su hermano.

La secta

Parece que al final de la temporada se examina al completo a la gente culpable de haber intercambiado el cuerpo a la hija de Zackaria Webb (quien es también Edgar Spring y Patrick Spring). Ya sea a manos del mencionado hombre o debido a los sucesos finales, se intuye que esta gente no va a volver a aparecer en las próxima temporada.

Bart y Ken

Dirk Gently Netflix El PalomitrónBart (Fiona Dourif) es una asesina holística y Ken (Mpho Koaho) un informático. Durante toda la temporada Bart cree que su objetivo final es acabar con Dirk y finalmente se acaba dando cuenta, gracias a Ken, de que su objetivo era finalmente protegerlo. Esta curiosa pareja acaba desarrollando un afecto mutuo y acaban la temporada juntos y sin un objetivo concreto. Una de las cosas que más llama la atención de esta temporada es cómo Bart va matando a todo el mundo con quien se cruza, pero que siempre resultan ser asesinos, secuestradores o malas personas en general.

Dirk, Todd y Farah

Después de resolver el caso y gracias a la inversión de Farah (Jade Eshete), Dirk y Todd formalizan su relación profesional. Pero antes de terminar la temporada, el ejército secuestra a Dirk, e, irónicamente, Todd sufre la enfermedad que fingió padecer (y que su hermana Amanda padece) y tiene uno de los ataques característicos. La situación para los protagonistas al final de la temporada es bastante precaria.

La segunda temporada

Viendo lo desordenadas que quedan finalmente las piezas en el tablero al final de la temporada, es posible que Todd y Farah tengan que liberar a Dirk y a Amanda, y para ello puede que necesiten la ayuda del agente Scott, de Bart y Ken o incluso de algún otro curioso personaje holístico clasificado por el ejército en aquella antigua operación. Entretenimiento para rato.

Mikel Iturbe

LA LUZ ENTRE LOS OCÉANOS

Alicia Vikander El Palomitrón

Todo lo trágico e intimista de ese análisis de la rotura de la relación entre Ryan Gosling y Michelle Williams en esa excelente y demoledora ópera prima que el director de Colorado Derek Cianfrance estrenó en 2010 (Blue Valentine) se ha convertido en su última película en una orgía de épica y grandilocuencia: el melodrama se siente acartonado, con esos atardeceres eternos, esos primeros planos de las caras de los actores contenidos que escupen sus líneas de diálogo susurrando, con un tono casi confesional, y las sempiternas pistas orquestales de Alexandre Desplat que no dan un descanso a los oídos del espectador y que aumentan su intensidad de forma proporcional al número de lágrimas vertidas en la secuencia. Su intención parecía ser la de emular a Terrence Malick (de él toma prestados varios tics cinematográficos), pero peca de escasa elaboración psicológica de los personajes, más allá de si lloran o se gritan más o menos.

Michael Fassbender El Palomitrón

Porque sí, en este (melo)drama de época se llora, y se llora mucho, casi tanto como en un folletín de los de Nicholas Sparks, aunque esta película no vaya de jóvenes que buscan abandonar su ciudad natal en busca de una vida mejor. Él muestra síntomas de estrés postraumático por su participación en la Primera Guerra Mundial y decide aislarse en una solitaria isla como cuidador del faro, y ella es una jovencita aburrida de un pequeño pueblo de la Australia rural. En su primer encuentro intercambian miradas; en su segundo, se van de picnic; y antes del tercero (su boda) intercambian cartas de amor que tienen poca pasión y mucho respeto mutuo. Esta es sin duda la parte más literaria de toda la obra, y se observa con una mezcla de estupor y aburrimiento: el romance es descaradamente inverosímil y, pese a que la química que desprenden los actores principales (esa contención marca de la casa de Fassbender y la excesiva expresividad facial de la recién llegada Vikander, pareja en la vida real) imbuye al relato de cierto interés, uno no tarda en darse cuenta de que le están vendiendo un poco de humo.

La luz entre los océanos El Palomitrón

En el faro todo son diversión y juegos, una mezcla de sexo, persecución de gallinas y muchas miradas intensas entre los amantes, pero todo se viene muy abajo, muy rápido. Ella tiene dos abortos y su relación parece estar en el peor momento posible… hasta que el agua trae un bote con un hombre muerto al que entierran, y un bebé (su luz entre los océanos) al que adoptan. Su decisión implica una nueva dosis de atardeceres anaranjados, secuencias de montaje para mostrar el crecimiento del infante y una culpabilidad encerrada dentro del personaje de Fassbender, que, si hemos visto alguna película alguna vez, sabemos que acabará manifestándose. Y así es cómo la aparición de Rachel Weisz (la histérica e histriónica madre del bebé y viuda del cuerpo enterrado cerca del faro) desata otro lugar común en las ficciones de Cianfrance: sus personajes sufren ahora por los errores cometidos tiempo atrás, en forma de gritos, llantos y penitencias varias, cerrando un arco dramático que nunca debería haber ocurrido en primer lugar. Aquí, sin embargo el academicismo se come al autor, que filma un clímax epítome de la pulcritud impersonal del melodrama más clásico y descaradamente manipulador… y, claro está, moralizante y redentor.

La luz entre los océanos, si bien es correcta (incluso buena) en casi todos sus apartados técnicos, falla en el más importante: su guion. No consigue plantar las bases del romance de una forma satisfactoria e irrumpe en el tercer acto definiendo a los personajes como seres histéricos, sin capacidad para dialogar, en una caída a los infiernos de la moral que no se plantea como un debate, sino como un hecho irrevocable. Les resultará tan anodina como fácilmente olvidable.

 

LO MEJOR:

  • La química entre Michael Fassbender y Alicia Vikander.
  • La banda sonora de Alexandre Desplat.
  • El diseño de producción.

 

LO PEOR:

  • Duración exagerada.
  • Su academicismo formal.
  • Su guion.

 

Pol Llongueras

MOVISTAR+ PRESENTA LA PESTE

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La peste El Palomitrón
Que Movistar+ ofrece la mejor televisión de pago, con la mejor conectividad, contenido y funcionalidades es innegable. Cada vez nos encontramos con series internacionales de mayor calidad en un catálogo que no ha dejado de ampliarse. Así, a finales del año pasado anunciaron, por ejemplo, los acuerdos con Showtime para difundir su contenido en nuestro país. Gracias al Canal 0 contamos también con una parrilla de programas que nos ofrecen desde el más puro entretenimiento, como puede ser Late Motiv o La huida hasta la realidad más cruda en Tabú.
Todo esto consiguiendo ofrecer un contenido capaz de satisfacer al público más exigente, además de cumplir con grandes números que han terminado de llevar a la compañía a lo más alto. En palabras del presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, Movistar+ es desde hace años “la casa de las emociones”, consiguiendo llevar a más de 300 millones de hogares la mejor oferta en cuanto a ocio (fútbol, baloncesto, series, cine, entretenimiento…). En definitiva, es el momento perfecto para empezar a apostar por proyectos nacionales como La peste.
El nuevo objetivo de la distribuidora es centrarse en la producción propia, y para ello han elaborado un plan que pretende sacar un total de 14 títulos en dos años: en 2017 será el turno de las cuatro primeras, que por orden de aparición son La zona, Vergüenza, una cuyo nombre aún está por desvelar y La peste, esta última con grandes expectativas que se ven claramente por el compromiso y la gran inversión, con más de 10 millones de euros de presupuesto. Este año se trata de apostar por el talento nacional, sobradamente capacitado para crear contenido de calidad.
Presentación La peste El Palomitrón
Hoy en la Casa Pilatos de Sevilla, Alberto Rodríguez (Grupo 7, El hombre de las mil caras, y ganador de un Goya por La isla mínima) director y coguionista, Rafael Cobos cocreador y guionista (también ganador de un Goya por La isla mínima), y los actores principales se han reunido junto a miembros de la productora para responder a nuestras preguntas y presentar este gran proyecto, idea original del director. Se trata de un thriller histórico con un presupuesto de 10 millones de euros divididos entre los seis capítulos de 50 minutos que tiene la primera temporada, y que se estrenará en diciembre.
La peste nace de la curiosidad del director, residente en la capital andaluza: ¿Cómo sería vivir en la Sevilla del siglo XVI, esa época de adversidades, pero a la vez tanta riqueza, de orden y caos? ¿Cómo sería descubrir las luces y sombras de la metrópoli más internacional y comercial de entonces? A partir de ahí nació la idea que comenzarán a grabar en febrero, con la colaboración de Atípica Films y numerosos profesionales.
De momento, la producción promete ofrecernos más de 130 localizaciones, entre las que se encuentran San Juan del Puerto (Huelva), la Capilla de la Concepción, la Casa Pilatos, los Reales Alcázares de Sevilla y más lugares entre Extremadura y Andalucía, y todo ello se completará con construcciones por ordenador. Contarán también con más de 100 actores, más de 2000 figurantes y 200 miembros del equipo técnico. ¡Casi ná!
Movistar+ La peste El PalomitrónEn cuanto a la trama, sabemos que narrará la investigación de crímenes atroces y que los protagonistas serán Manolo Solo, Pablo Molinero, Paco León, Sergio Castellanos, Patricia López Arnáiz, Paco Tous y Lupe del Junco, entre otros, siendo Del Junco la única sin experiencia en el mundo de la interpretación.
Tenemos muchas ganas de que se estrene la serie, en la que depositamos toda nuestra fe. Con un equipo tan talentoso, ¿qué puede salir mal?
Naomi Barki