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La inestabilidad a nivel político, social y militar que supusieron la década de los 60 y los 70 en Portugal propició marcadas corrientes migratorias que huían de un país muy atrasado y rural en busca de un futuro mejor. Si bien gran parte de estos flujos fijaron su destino en el continente americano, sí hubo también una fuerte migración hacia Francia.

LA JAULA DE ORO, ópera prima de su director y guionista RUBEN ALVES, nos acerca a esa comunidad lusa que escogió Francia para volver a empezar y facilitar a sus vástagos la integración en una sociedad mucho más estable y llena de posibilidades como era Francia en las últimas décadas del siglo XX. RUBEN ALVES, hijo de inmigrantes portugueses, ha querido homenajear a esa generación, la de sus padres, con su primer trabajo.

 

LA JAULA DORADA. El otro cine. Crítica. Cine y estrenos en El Palomitrón.

 

María (RITA BLANCO) y Jose (JOAQUIN DE ALMEIDA) forman un matrimonio totalmente entregado a  sus modestos trabajos. Ambos viven con sus dos hijos en la portería de un exclusivo inmueble del centro de París del que María es portera, y ambos llevan una vida totalmente volcada en el sacrificio y el trabajo para que sus hijos puedan vivir la vida que ellos nunca tuvieron. Cuando un testamento les nombra herederos de un saneado y próspero viñedo en Portugal tendrán que enfrentarse a la decisión de volver a su tierra. El problema reside en que María y Jose se han hecho imprescindibles para su círculo más íntimo, y también para sus jefes, con lo que abandonar París no les va a resultar nada fácil.

LA JAULA DE ORO es una mirada a la comunidad portuguesa de París, pero es una mirada amable y muy respetuosa que evita la crítica social o los aspectos más incómodos de la realidad de la inmigración. RUBEN ALVES nos presenta a dos protagonistas con una envidiable dedicación por su trabajo y por la educación de su hijos. La ética de María y Jose es casi inmaculada, un aspecto clave para que nadie, ni amigos, ni familia, ni jefes, quieran que ambos les abandonen. Todos dependen de ellos de alguna manera, y nadie está dispuesto a que ambos disfruten por fin de la vida que merecen, con creces.

 

LA JAULA DORADA. El otro cine. Crítica. Cine y estrenos en El Palomitrón.

 

La película funciona porque es un homenaje sentido a todos los inmigrantes que han sacrificado su vida, con sus placeres y con sus ambiciones, labrando un futuro de esperanza para sus descendientes, y lo hace escogiendo el humor en vez de detenerse en episodios escabrosos o en situaciones que exalten la denuncia social, aspectos que quedan relegados al territorio de la parodia. Todo en la cinta es un reconocimiento a la cultura portuguesa y a los valores de esta generación de héroes modernos que ALVES ensalza, desde el respeto y también desde la añoranza, como un pueblo que supo encajar en la cultura francesa sin hacer ruido, con discrección y buena voluntad. Los momentos en los que nuestra familia protagonista aparenta ser lo que no es, son pocos pero los hay, responden a una búsqueda contínua es pos de la integración, hasta el punto de que son los propios franceses los que caen rendidos ante la forma de ver la vida de nuestros protagonistas.

Prácticamente todo el reparto está constituido por actores con raices portuguesas que no han querido perderse la oportunidad de poner su granito de arena en este reconocimiento hacía sus orígenes. Un trabajo coral en el que todos están muy bien, destacando la figura de JOAQUIN DE OLIVEIRA (muy alejado de sus roles habituales y de las grandes producciones norteamericanas) y la interpretación de RITA BLANCO. Ambos se complementan perfectamente en pantalla, y ambos captan toda nuestra atención.  JACQUELINE CORADO DE SILVA (la hermana de María en la película) también firma un trabajo que sobresale sobre el del resto de sus compañeros al componer de manera magnífica un personaje que emana vitalidad, siendo suyos algunos de los momentos más divertidos de la cinta.

Comedia que deja buen sabor de boca, que entretiene y que no se deja malear por caminos más oscuros. Noventa minutos de cine simpático y amable, que nunca está de más y que viene avalada por el premio del público en los pasados Premios del Cine Europeo.

 

 

LO MEJOR:

  • El trabajo coral de todo el reparto. Todos están entregados.
  • Esa secuencia climática que recoge a todos los personajes con un maravilloso fado siendo interpretado de fondo.
  • Los créditos que cierran LA JAULA DE ORO. Final obligatorio para una historia como esta.

 

LO PEOR:

  • El retrato de la comunidad portuguesa que propone RUBEN ALVES es demasiado perfecto. El cuidado y el celo con el que se presentan los rasgos positivos de ésta, resta verosimilitud al conjunto.

 

 

Alfonso Caro

 

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Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

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