Compartir

 

palomi0

 

Sin duda uno de los mayores peligros para todo aquel que emprende proyectos a largo plazo es la sensación de estancamiento, experimentar que no se avanza y que los objetivos prefijados con tanto optimismo en los comienzos se antojan cada día más remotos, más difíciles de acariciar, más lejos que nunca. Todo emprendedor, sea cual sea el sector, necesita experimentar de alguna manera que avanza, que lo que tiene a día de hoy es más grande que lo que tenía ayer, y sin duda más pequeño que lo que está por venir. No es ambición. Tampoco es avaricia. Simplemente es una necesidad vital de crecimiento, decisiva cuando hablamos de sueños e ilusiones.

2015 ha sido un año excepcional en muchos aspectos y también muy complicado en otros. Por un lado hemos conseguido posicionarnos como un espacio de referencia para cinéfilos y seriéfilos y nuestro tesón se ha visto recompensado con el prestigioso Premio a Mejor Blog de Cine y Televisión que otorga anualmente el diario 20 Minutos. Hemos duplicado las visitas en los últimos meses y también hemos tenido acceso a contenidos y promociones exclusivas, confirmando así la confianza en nuestro trabajo por parte de los miembros de la industria audiovisual. Pero también nos hemos enfrentado a momentos duros, a cambios drásticos en la estructura de la web y a la pérdida de muchos compañeros que han sido decisivos para que estemos donde estamos. Porque administrar un blog supone una montaña rusa de sensaciones, un festival de buenos momentos, sí, pero también de momentos amargos en los que hay que tomar decisiones, como en toda organización, más alineadas con la supervivencia de la web que con los sentimientos y las implicaciones personales.

Y así, con sus alegrías y sus dificultades, cerramos nuestro tercer años de vida con un buen abanico de hitos que se han celebrado como dios manda y que han reconocido la inmensa labor y dedicación que desde El Palomitrón dedicamos diariamente para saciar vuestro apetito por el cine, las series y la lectura. Y es que los reconocimientos son siempre bienvenidos, y dios sabe que siempre llegan cuando uno más los necesita, como un ente misterioso que vela por mantener nuestra motivación instalada en cotas difíciles de comprender para aquellos que se limitan a traducir los logros en réditos económicos. Tal vez estemos aún muy lejos de ver nuestra actividad recompensada monetariamente, y es muy posible que nunca rentabilicemos las horas dedicadas a este proyecto en su justa manera, pero hemos llegado a un punto de no retorno que imposibilita tirar la toalla. Solo hay un camino, y éste solo tiene una dirección: avanzar.

Avanzar es la única opción que nos permite seguir motivados y continuar trabajando nuestro espíritu de equipo. Porque conformarnos con lo conseguido es demasiado fácil y sería la forma más rápida de acabar con el proyecto desde sus raíces. En El Palomitrón necesitamos retos, fijar objetivos (o redefinirlos) y trazar los caminos para conseguirlos. Es una necesidad vital que compartimos todos los miembros de este equipo, y también es un deber contraído de manera natural con nuestros lectores. En línea con este espíritu de superación en los próximos meses vamos a sondear nuevos campos y planteamientos en nuestros contenidos que posibiliten el desarrollo personal y profesional de cada uno de nuestro redactores. Es tiempo de expresarnos, de compartir con todos vosotros nuestras interpretaciones y lecturas de la actualidad para poder construir un espacio de diálogo y debate en la web. De esta manera, poco a poco y de manera muy gradual, comenzaréis a encontraros con artículos que respetando nuestra línea editorial buscarán lanzar preguntas a lector y analizar la realidad de la industria audiovisual, dentro y fuera de nuestro país. Un giro en contenidos que busca remover al lector e invitarle a participar en debates dándole la oportunidad para expresar sus puntos de vista y participar sin complejos en un foro cuyo objetivo es analizar nuestra realidad cultural a través del espejo que supone el discurso fílmico.

Es hora de madurar nuestros contenidos y ser críticos con nuestro entorno. Es hora de hacernos preguntas y lanzarlas al lector, de remover o concienciar, de que abramos las puertas a la reflexión, de invitar al diálogo y disfrutar de todos los puntos de vista. Porque queremos ir más allá y porque sentimos que es el momento de dar un golpe al timón y explorar nuevas posibilidades como medio de comunicación. Afrontamos nuestro cuarto año de vida con la firme intención de otorgar más protagonismo al lector diseñando contenidos que fomenten la participación y enriquezcan con su lectura a todos los que sigáis apostando por El Palomitrón como medio de cabecera para estar informados.

¿Nos acompañáis?

 

Alfonso Caro

No hay comentarios