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Demasido cerca - El Palomitrón

El cine de secuestros podría considerarse casi un subgénero más, pues todos los años nos llegan varias películas cuya trama se centra o se desencadena tras un secuestro. Denis Villeneuve dirigió una película excelente allá por el 2013 con Prisioneros, y más reciente es el caso de La Habitación, película irlandesa sorprendente y brillante, especialmente en su primera mitad. Funny Games nos mostró una nueva forma de hacer callar a tus víctimas, OldBoy enseño la mejor habitación para mantenerlas encerradas y la saga Saw daba muchas ideas para divertirte con ellas. Y por supuesto no podemos olvidarnos de Misery, la gran historia de Stephen King que Rob Reiner llevo a la gran pantalla.

No cabe duda que un secuestro puede dar para mucho en el cine, y la prueba más reciente de ello nos llega desde Rusia, previo paso por el Festival de Cannes. Demasiado cerca supone el debut de Kantemir Balagov, un joven cineasta que tiene un buen futuro por delante si sigue consiguiendo apoyos para dirigir en su país, una Rusia que es muy dura para los jóvenes cineastas que prácticamente solo cuentan con el apoyo de Aleksandr Sokúrov (El Arca Rusa).

Para su debut, Kantemir se ha basado en una historia real de una familia judía, cuyo hijo pequeño es secuestrado junto a su novia. Se les exige un rescato demasiado alto, y en medio del drama encontramos a Ila, la hermana del joven secuestrado. La película centra toda su atención en esta chica desatendida, demasiado moderna para una familia chapada a las tradiciones religiosas que anclan a la mujer en un papel sin relevancia. La construcción del personaje de Ila es impecable, definido tan solo con acciones y sin necesidad de palabra, y magistralmente interpretada por la debutante Darya Zhovner.

Demasido Cerca El Palomitron

Rodada en formato 4:3, todos los encuadres siguen y encierran a sus personajes. Vemos demasiado cerca, como dice su título, a una joven caótica y perdida en un lugar que no la deje crecer, que la mantiene estática. En gran parte se debe a una familia anclada al judaísmo más tradicional, y es que las religiones y las tribus es otro de los temas importantes en Demasiado Cerca. El romance de Ila con un joven cabardino, al más puro estilo Romeo y Julieta, marca las separaciones entre tribus y la imposibilidad de ayudarse entre ellos por mucho que la ayuda sea necesaria.

Kantemir Balagov ha debutado pisando fuerte, con una muestra de su gran inteligencia cinematográfica. No solo la decisión del formato y los encuadres cerrados es buena, sino que en prácticamente todos los departamentos ha acertado. La carencia de banda sonora convierte la película en algo tan desolador como el paisaje, el montaje está diseñado para ser tremendamente lento y distendido, y la fotografía es absolutamente brillante. Resulta curioso, de hecho, que el aspecto cromático de la película sea impactantemente moderno. Balagov utiliza los colores para guiar los sentimientos de sus personajes. Vemos mucho rojo, verde, azul y amarillo en Demasiado cerca, siempre para mejorar su historia, siempre para contar algo.

Demasiado cerca - El Palomitron

Demasiado cerca es una película que habla de estar anclado a un lugar difícil, y pese a ello, lanza un abierto mensaje de libertad. Su guión avanza a trompicones, dejando subtramas por el camino y restando importancia a personajes que parecían muy relevantes. Es una película tan caótica y confusa como su protagonista, llena de ganas de revelarse y escapar. Y es en su tramo final donde todo se libera, dándole a la película una poesía y una profundidad aún mayor.  

Habrá que seguir muy de cerca los pasos de Kantemir Balagov, no solo por haber debutado con una película tan notable como es Demasiado Cerca, también porque hay muy pocos cineastas haciendo cine en el Cáucaso. Por eso estamos ante una película tan incomoda y dura como necesaria.

LO MEJOR:

  • La fotografía, llena de colores muy bien utilizados.
  • Darya Zhovner ofrece una de las mejores actuaciones del año.
  • Su dirección y su forma de tratas los innumerables temas difíciles de los que habla.
  • La poesía que es capaz de desprender sin alejarse de la cruda realidad que muestra.

LO PEOR:

  • La falta de cineastas en la región del Cáucaso, una zona muy hermosa para rodar.

Ignasi Muñoz

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