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mi familia italiana

 

Familia unida,… jamás dará jugo en el celuloide. Bien cierto es. No hay más que adentrarse en alguna reunión para ver las minucias conyugales y observar que los entresijos dan mucho de sí. Desde BETTE DAVIS en EL ANIVERSARIO, donde era una madre maquiavélica que sacaba los trapos sucios de sus hijos. Pero también tenemos algunas producciones más cercanas: AGOSTO, PEQUEÑA MISS SUNSHINE, AMERICAN BEAUTY, MOMMY, NUESTRO ÚLTIMO VERANO EN ESCOCIA, o la que retrataba DANIEL SÁNCHEZ ARÉVALO en LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA. A eso, juntémosle un término: Italia. Sí, la tierra de las “mammas”, donde la familia es una institución inalterable, un país visceral, efusivo como marca la denominación latina… Y además, pese a los secundarios masculinos, unamos una historia de féminas que se reúnen por la figura omnipresente pero ya desaparecida de un hombre. Ya lo hacía FRANÇOIS OZON en 8 MUJERES, donde reunía a todo un elenco actoral femenino galo de calidad de todas la generaciones. Pero esta película se llama MI FAMILIA ITALIANA, y la dirige CRISTINA COMENCINI, una cineasta que lleva en sus genes el cine italiano (es hija del realizador LUIGI COMENCINI), y con su título parece honrar a toda la industria de su país.

En una localidad de la zona de Puglia se va a celebrar el 10 aniversario de Saverio Crispo, todo un símbolo del cine italiano. A la cita acuden sus cinco hijas, cada una con una nacionalidad y madre diferente, sus dos ex mujeres, y varios allegados a la figura cinematográfica. En esa convocatoria se destaparán secretos, sorpresas y enfrentamientos de esta numerosa familia.

 

mi familia italiana candela peña

 

Tal y como muestra semejante argumento, el drama y la comedia se manejan a la par y con brío, tan típico del carácter del país. Mucho enredo y todo expresado con la pasión tan autóctona. Patrio también es la figura ficticia a rememorar: Saverio Crispo, el Don Juan por excelencia del cine italiano. La cinta es ficción, pero muy inspirada en el alma italiana; cualquiera puede imaginarse a un homólogo de MARCELLO MASTROIANNI, un emblema delante de las cámaras y un vividor detrás de ellas. Ahora sus familiares y amigos dan cuenta de los estragos de una vida de golferas como la suya. Él es el verdadero y ausente protagonista. La película muestra las consecuencias de una biografía repleta de escarceos y líos de faldas; de hecho el título original es LATIN LOVER. Este casanova procrea y deja un legado de cinco hijas, todas con nombre que empieza con “S”. Podría verse, dado su comportamiento, como el típico “stronzo”, pero la historia lo refleja como la figura paternal ahora ya desaparecida. En lo que se centra en los reencuentros de las hermanas repartidas por el mundo. Bien parece esto una citación de la ONU: una hija italiana, una francesa, una española, una americana y otra sueca. Pero no sólo habrá situaciones incómodas, algo propio en las quedadas familiares. Hay también espacio para la intriga y alguna que otra decepción.

Las dos ex mujeres del actor son dos “grandes signoras” del séptimo arte de su país. La española es MARISA PAREDES, asombrosa en un rol no muy lejos de los le ha regalado PEDRO ALMODOVAR en su carrera, pero con un trazo más cómico. La italiana corre a cargo de VIRNA LISI, una de las musas del cine italiano fallecida el pasado mes de diciembre. Aquí la actriz compone uno de los personajes más serenos, no como la descendencia del difunto: CANDELA PEÑA interpreta a la más tradicional de las hijas, que va acompañada de un esposo con el rostro de JORDI MOLLÁ en la piel de un marido hortera y algo caradura. VALERIA BRUNI-TEDESCHI es la más depresiva de las hermanas, que son llevadas a cabo por ANGELA FINOCCHIARO, NADEAH MIRANDA Y PIHLA VIITALA. Entre los demás secundarios, el más destacable es LLUÍS HOMAR, más desaprovechado que en otras ocasiones.

 

mi familia italiana marisa paredes

 

La trama se centra en las trifulcas entre los familiares aunque algunos rasgos de los personajes no estén demasiado definidos. La realizadora antepone las relaciones de “queste donne” de armas tomar: todas las hijas poseen el arrojo tan característico de lo latino, igual que las dos esposas. Muestra a las protagonistas como subyugadas a la figura de un hombre pero no hace crítica; esto es una comedia dentro de un ofrecimiento al séptimo arte.

¿Es la vida de la propia realizadora? Lo que sí es seguro es que COMENCINI forja una gran homenaje a su padre y a todo el cine de su país. Tras verla, da ganas de revisar la filmografía clásica italiana. Difícil elegir entre tantos maestros…

 

LO MEJOR:

  • El sello de dedicatoria con el que parte
  • Las escenas que recrean las (falsas) películas clásicas
  • Las actrices
  • El bello paisaje donde transcurre la historia

 

LO PEOR:

  • El abuso del juego de la intriga
  • Algunos personajes quedan muy estereotipados
  • Un final que flaquea

 

María Aller

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