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Assassin’s Creed critica en El Palomitrón

Hace 9 años se estrenaba el primer videojuego de Assassin’s Creed, un nuevo proyecto de Ubisoft que llevaba más de un año anunciándose. Ciertamente, desde el estreno se convirtió en un fenómeno: se cuentan hasta 20 videojuegos de la saga, algunos con más éxito que otros. Assassin’s Creed lleva algunos años menguando en seguidores, bien porque ha perdido frescor, bien por falta de novedades. En este momento, y coincidiendo con los 30 años de Ubisoft, la compañía se lanza a la gran pantalla con la película homónima.

Si por algo suelen destacar las adaptaciones de videojuegos al cine es por su poco éxito, no de taquilla, sino de calidad. Es por ello por lo que asistimos al cine con cierto recelo, sin dejarnos llevar por las expectativas. Aquellas sagas a las que hemos jugado con cariño durante horas pueden verse destruidas en apenas dos horas de metraje. Sin embargo, esto no ocurrirá con Assassin’s Creed. ¿O sí?

Assassin’s Creed critica en El Palomitrón

Después de que falsearan su muerte, Callum Lynch (Michael Fassbender) solo existe para aquellos que le tienen cautivo: Abstergo, una corporación comandada por Alan Rikkin (Jeremy Irons). La hija de Alan, Sophia Rikkin (Marion Cotillard) le ofrece a Callum la libertad a cambio de explorar su pasado y así encontrar un objeto que llevan tiempo persiguiendo: el Fruto del Edén. A través del Animus, Lynch conectará con su antepasado Aguilar en un momento clave de la historia de España: 1492. La historia de España es un tanto irregular, pero es admirable ver recreada la Sevilla de finales de siglo XV, así como escuchar a Fassbender en español, pese a su evidente acento extranjero. Como comentábamos, las regresiones se realizan, al igual que en el videojuego, mediante el Animus, si bien en esta ocasión se presenta como un gran brazo mecánico que probablemente haya sido un acierto de cara a la película.

Assassin’s Creed critica en El Palomitrón

La película transcurre entonces entre dos mundos: la actualidad y el año 1492. En cambio, echamos de menos saber más de la historia de Aguilar (1492), que se muestra en momentos fragmentados y pierde mucho protagonismo frente a la historia presente (más cuando la acción y la espectacularidad ocurren en el pasado). Peleas cuerpo a cuerpo, persecuciones y mucho parkour se suceden, dejando muy buenas sensaciones para nuestra retina. De ahí que estos momentos choquen inevitablemente con el argumento, que se complica innecesariamente durante el transcurso del filme, más aún para aquellos que no hayan probado los juegos.

Aun así, la película genera un crescendo argumental que engancha hasta el final para llegar al culmen, donde esperamos saber qué pasará finalmente: ¿Templarios o Assassins? Y en la respuesta es donde llega el clímax de nuestra crítica, pero el único clímax con el que vamos a encontrarnos: la película carece de este. El final no responderá a prácticamente ninguna de las preguntas que se han ido planteando durante el filme, sino que generará otras nuevas con el evidente objetivo de atraer al espectador a una futura secuela. En cambio, esto no hace sino demoler todo lo que se había ido construyendo, pues si algo sostenía todo edificio argumental era la espera por un apoteósico final, aunque después quisieran darse la libertad de plantear un cliffhanger que nos conectara con próximas películas de franquicia.

Assassin’s Creed critica en El Palomitrón

Finalmente nos queda un sentimiento agridulce, pues si bien queremos saber qué ocurrirá en una próxima película, tampoco nos parece bien cómo nos obligan a esperar. Al final, el filme queda como una pieza musical a la que le han privado de sus últimas notas y nosotros no sabemos si bailar al compás de lo que tenemos o taparnos los oídos y olvidarnos de toda melodía.

Con todo, algunos giros de guion son algo bruscos, por lo que, si bien Fassbender encaja bien con su papel y evolución argumental, al personaje de Cotillard parecen faltarle minutos para justificar sus cambios de rumbo en la trama y resulta poco convincente. El resto de integrantes son argumentalmente planos y con poco espacio para hacer brillar sus actuaciones; aun así, nos gusta ver en pantalla a caras conocidas del cine español como Javier Gutiérrez, Hovik keuchkerian o Carlos Bardem acompañando a Jeremy Irons o Brendan Gleeson.

En definitiva, Assassin’s Creed sienta muy bien las bases para después dejarnos con la miel en los labios. Como cuando jugamos a los videojuegos y nos hacen esperar para el DLC, cada uno tendrá que decidir si está dispuesto a ir al cine a ver el principio de algo que puede que funcione en el futuro, pero que ahora es un proyecto a medio hacer. Ya ocurrió con Prince of Persia: no era un producto perfecto (y que no supo aprovechar a Jake Gyllenhaal), pero tuvo buena acogida.

Assassin’s Creed seguramente gustará a los fans, y nosotros esperamos que salga la próxima, aun sabiendo que falta como mínimo un año. En vuestra mano, espectadores, queda la decisión de si hacer o no el salto de fe.

 

LO MEJOR:

  • Ver que han adaptado el videojuego de manera notable.
  • Contar con una nueva historia que se suma a las de Altair, Ezio y compañía.
  • Los momentos de regresión a la Sevilla de 1492…

LO PEOR:

  • …en claro contraste con los de la historia presente.
  • Encontrarnos ante un proyecto al que le han arrancado un final coherente.
  • Algunos mal llevados giros de guion que han afectado al argumento y al personaje de Marion Cotillard.

 

Eloy Rojano 

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