Compartir

 

AMOR EN SU PUNTO. Crítica. cine y estrenos en El Palomitrón.

 

Parece que el tándem formado por la TERESA DE PELEGRÍ y DOMINIC HARARI (ambos ya firmaron en 2004 la comedia SERES QUERIDOS) vive su plena madurez. En su carrera, no sólo han coincidido como directores, sino que también lo han hecho como guionistas de algunas películas de JOAQUÍN ORISTRELL  (SIN VERGÜENZA, 2001 e INCONSCIENTES, 2004) y aquí, una vez más, vuelven a firmar el guion de esta comedia ligera que retoma el eterno, y casi siempre efectivo, tema de los conflictos de pareja. El enamoramiento (a golpe de flechazo), el juego de poder, el desamor y la incertidumbre como etapas obligadas de las relaciones de pareja, sobrevuelan el nuevo trabajo de la pareja de directores, que no ocultan la influencia de la comedia británica romántica a la hora de enfocar la historia.

 

AMOR EN SU PUNTO. Crítica. cine y estrenos en El Palomitrón.

 

Presentada en el pasado Festival de Málaga, AMOR EN SU PUNTO juega su mejor baza en la propia modestia que envuelve el conjunto. Oliver, un famoso crítico gastronómico que no termina de encontrar a su mujer ideal, conoce a Bibiana, una joven española de la que cae enamorado instantánemente, pese a tener muy poquito en común. Esta es la premisa de una comedia que encuentra en la cultura gastronómica un eje que marca el ritmo de la relación, y también la personalidad y los traumas de los personajes, especialmente en el caso de Oliver. Todo ello con buen ritmo, sin pretensiones, sin ínfulas de grandeza, confiando en el guion y en el talento y desparpajo de RICHARD COYLE y LEONORD WATLING para atrapar al espectador.

De nuevo volvemos a ver como la comida vuelve a ocupar un lugar destacado en la evolución de la trama, un elemento que si bien ha sido tratado en numerosas ocasiones por cineastas de aquí y de allá, parece que en estos últimos tiempos ha terminado de afianzarse como un marco recurrente cuando hablamos de la comedia romántica, tanto dentro ( FUERA DE CARTA, 2008 y DIETA MEDITERRÁNEA, 2009) como fuera de nuestras fronteras (SIN RESERVAS, 2007 o las francesas LA COCINERA DEL PRESIDENTE y EL CHEF, ambas de 2012, entre otras). Y es que además de perfecto (y apetecible) contexto para retratar la lucha de sexos, su enorme tirón mediático gracias a los shows de telerrealidad de última generación, de su fuerte peso en la cultura de países mediterráneos como el nuestro y la fotogenia cinematográfica de su universo ( hablamos de formas, colores y diseño), es innegable como elemento de notable capacidad para elevar la estética del conjunto en una película.

 

AMOR EN SU PUNTO. Crítica. cine y estrenos en El Palomitrón.

 

La principal debilidad de AMOR EN SU PUNTO es lo descompensados que resultan algunos pasajes, en parte debido al gran trabajo de LEONOR WATLING, que por momentos desplaza a RICHARD COYLE del plano, robando (y atrapando) la atención del espectador, algo que pasa factura al actor británico, que se ve obligado a sobreactuar en algunas ocasiones. Junto a ellos, nos encontramos un buen puñado de actores irlandeses secundando, y a GINÉS GARCÍA MILLÁN, el único español en este rol, que actúan con mucha corrección, destacando el trabajo de SIMON DELANEY sobre el resto.

AMOR EN SU PUNTO es una película sencilla, que no da gato por liebre. Esta sencillez a la hora de exponer la propuesta y desarrollar la trama juega a favor de la cinta, que se beneficia de huir de un metraje innecesario (menos de 90 minutos), algo que en estos tiempos es reconfortante y se comienza a valorar al alza cuando hablamos de géneros concretos como éste, la comedia romántica.

 

LO MEJOR:

  • Sin duda LEONOR WATLING, un lujo para el espectador.
  • La escena de la redención de Oliver, comiéndose, por fin, el estofado.
  • Ese ajedrez con el que juegan Oliver y su hijo en los últimos compases de la película, con figuras de chocolate. ¡Queremos uno de esos!

 

LO PEOR:

  • El (excelente) trabajo de LEONOR WATLING acentúa las limitaciones de RICHAR COYLE.
  • La sencillez del conjunto puede dar argumentos a los espectadores más exigentes para atacar la película.

 

Alfonso Caro 

No hay comentarios

Dejar una respuesta