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acantilado El palomitron2016 está resultando un año fascinante para nuestro cine. El abanico de géneros que se están tocando sin complejos comienza a aparcar poco a poco los prejuicios e insiste en reforzar su imagen entre el público, que en los últimos años está aplaudiendo la falta de complejos y la valentía de muchos de nuestros creadores.

Más de once películas han superado ya la barrera del millón de euros en taquilla, un dato que promete regalarnos un cierre de año bastante positivo, porque no solo nos esperan grandes (y esperados) títulos por estrenar, sino que el hábito de consumir nuestro cine poco a poco empujará al público a apostar por cintas que otrora pasarían de puntillas por su proceso mental de elecciones cinematográficas.

En este contexto ha llegado Acantilado a nuestras carteleras, un thriller que adapta la novela de Lucía Etxebarría “El contenido del silencio” y se atreve a tantear complejos temas como el mundo de las sectas o la naturaleza del amor en su vertiente más poliédrica.

Un proyecto complicado que rápidamente llamó la atención de dos de sus protagonistas: Ingrid García-Jonsson y Juana Acosta. “Una de las cosas que más me atrajeron del proyecto fue el reparto. Si estaban Goya, Juana y Dani… ¡cómo iba a decir que no! (risas). Además, el personaje es muy atractivo y complicado a la vez. Todo un reto, y a mí los retos me encantan. Con estos dos factores en la mano yo no podía decir que no a Acantilado”, apunta Ingrid García-Jonsson. Juana Acosta coincide también y apunta al equipo como uno de los factores decisivos para aceptar el papel: “Me interesaron mucho los compañeros que iba a tener. Con Daniel Grao ya había trabajado en un corto y una pequeña película para televisión y ambos siempre hemos querido trabajar juntos en un largometraje para la gran pantalla. Lo hemos esperado tanto los dos que al final casi se ha había vuelto una broma recurrente, y con Acantilado por fin ha llegado la oportunidad. A Ingrid no la conocía personalmente, pero su trabajo en La hermosa juventud me tenía fascinada. Son dos actores con los que tenía unas ganas locas de trabajar. Además estaba Goya, amiga a la que quiero y también admiro, y Ana Gracia, que ha sido profesora mía en Coraza… Y a todo esto hay que sumarle una directora como Helena Taberna, una gran amiga que conocí gracias a mi pareja. Nada más sentarnos frente a frente tuvimos una conexión muy especial, pasando una tarde deliciosa de vinos y conversaciones sobre nuestra profesión. Helena me ayudó a preparar mi personaje de Yoyes para una película francesa-belga (Santuario) recorriendo conmigo el País Vasco y las localizaciones y los pueblos donde íbamos a rodarla. La valoro mucho porque me ayudó a quitarme la tontería, a creer en mí y a preparar un personaje tan complicado como Yoyes. Con todo esto, para mí, Acantilado ha sido una catarata de regalos”.

Acantilado es una cinta en el que los roles femeninos tienen mucho protagonismo. Casi todos los personajes principales están interpretados por mujeres, y tras la cámara también nos encontramos con una mujer. Quizá una visión, la femenina, muy necesaria para leer y trasmitir el mensaje de la novela de Lucía Etxebarría. “Es interesante lo que planteas, y si nos paramos a pensar, es fácil detectar una especial fuerza de los papeles femeninos en esta película. Creo que tener a Helena Taberna como directora ha ayudado mucho a potenciar el papel de la mujer en la trama”, apunta Juana Acosta. Para Ingrid García-Jonsson es importante que las mujeres planteen y desarrollen historias también para mujeres: “Creo que Helena ha hecho muy bien dando un protagonismo especial a los personajes femeninos. Algunos papeles secundarios podían haber sido perfectamente hombres y Helena ha decidido que fuesen mujeres, algo que defiendo porque el público que acude a las salas es mayoritariamente femenino y resulta vital que se nos dé voz de alguna manera“.

Acantilado no solo plantea una historia de investigaciones con una metafórica crítica social contenida, sino que además está habitada por unos personajes protagonistas (Cordelia y Helena) con un concepto del amor universal, personajes que se entregan sin ataduras y que aniquilan los patrones clásicos de las relaciones de pareja para entender, amar, y entregarse con total libertad. Porque en Acantilado el amor (que no el sexo) es un motor más de la acción, lo que ha llevado a estas dos actrices a enfrentarse a rodar escenas íntimas en las que es muy necesario siempre encontrar complicidad con tu colega de reparto. “Es muy importante tener química en todas las escenas. No solo las de sexo, sino cualquiera, porque nosotros nos limitamos a recrear la vida de las personas, y la sexualidad es parte de ella, y una parte además muy intrínseca y animal. Yo personalmente no he tenido mucho problema en abordar las escenas más sexuales de la película, porque además desde un principio he entendido a Cordelia como un personaje que no sabe amar, que confunde aspectos como la sexualidad y el amor. Hablamos de un personaje fragmentado que, en cuanto nota que alguien es bueno o positivo hacia ella, lo entrega todo, sin freno. Precisamente es en la secta donde yo creo que ella comienza a descubrirse realmente, gracias a esa confianza que encuentra desde el primer día”. Para Juana Acosta no solo la escena supuso un reto: “El reto para mí estaba en interpretar a un personaje que vive el amor de manera tan libre, que no se enamora de los sexos, sino de los seres humanos. Helena (mi personaje) está huyendo de una vida pasada dispuesta a comenzar desde cero, y creo que mi personaje sí se enamora de Cordelia realmente, cosa que no creo que pase con el personaje de Helena de manera recíproca. Es verdad que no son escenas fáciles, pero Ingrid es una suerte de compañera y realmente estuvimos muy cómodas gracias a la confianza que había entre nosotras”.

Unos personajes, Helena y Cordelia, que confirman la buena salud de nuestro cine, que poco a poco escapa de los clichés de las composiciones más conservadoras para modelar con libertad personajes más complejos, con mayor profundidad. “Todo es muy interesante porque empiezan a aparecer personajes que antes no habían llegado a las pantallas. Yo vengo del cine independiente y sí estoy acostumbrada a arriesgar mucho, pero que estos personajes tan complicados salten por fin a circuitos más comerciales me parece excelente. El público celebra esta variedad y creo que es algo muy enriquecedor par nuestro cine”, apunta Ingrid.

Y como no queremos olvidarnos de la necesaria Feria del Libro que estos días acontece en Madrid, nos permitimos la licencia de consultar con Ingrid y Juana dos recomendaciones en materia de lectura para que no os falte qué buscar en la Feria del Libro. Así, hemos querido que compartan qué libro las tiene fascinadas, y también que título les gustaría que fuese llevado a la gran pantalla, con ellas (por supuesto) como protagonistas.

Ingrid García-Jonsson: “Recomiendo un libro que me está cambiando la vida, literalmente: “Instrumental”, de James Rhodes (Blackie Books). Y si hablamos de lecturas para colegas de profesión, mi recomendación es clara: “Actuando para el cine”, de Michael Caine (Plot ediciones). Si tuviese que elegir un libro que llegase a la gran pantalla este sería “Éramos unos niños”, de Patti Smith (Editorial Lumen)“.

Juana Acosta: “Mira, pues recomendaría uno de mis libros de cabecera: “Cartas a un joven poeta”, de Rainer María Rilke (Alianza Editorial), un libro que siempre está en mi mesilla de noche y al que siempre acabo volviendo. Y si tuviese que elegir uno que se llevara a la gran pantalla te diría “La isla de Alice”, de Daniel Sánchez Arévalo (Editorial Planeta), así que si se hiciese la película… ¡se lo pongo muy fácil! (risas)”.

Acantilado ya está en cines, para los amantes de los thrillers en los que la muerte y las tramas ocultas de poder están muy presentes. Todo ello arropado por los fantásticos paisajes que solo las Islas Canarias pueden regalarnos.

 

Alfonso Caro

Fotos: Gema Escudero (@GemaEsRo)

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