«RUEGA POR NOSOTRAS» TRAE DE VUELTA A DANIEL MONZÓN
“Con Ruega por nosotras«, Daniel Monzón firma su séptimo largometraje y quizá uno de los más incómodos y necesarios de su filmografía. Tras éxitos como «Celda 211» o «Las leyes de la frontera«, el director vuelve a apoyarse en su guionista habitual, Jorge Guerricaechevarría, para adentrarse en un episodio oscuro y sorprendentemente poco explorado: el terror cotidiano del Patronato de Protección a la Mujer, una institución franquista que marcó la vida de miles de jóvenes bajo el pretexto de “reformar” a la mujer considerada inmoral.
Rodada entre Vizcaya y Barcelona, y con un equipo técnico fiel a Monzón —Carles Gusi en la fotografía, Roque Baños en la música, Mapa Pastor en el montaje—, la película construye un relato de opresión, resistencia y sororidad. El reparto, mayoritariamente femenino, está encabezado por Zoe Bonafonte y la debutante Manuela Calle, acompañadas por un sólido elenco de jóvenes intérpretes y actrices veteranas que aportan densidad emocional al conjunto.

Inspirada en testimonios reales, investigaciones académicas y los escritos de Consuelo García del Cid —una de las voces que más ha luchado por destapar el horror del Patronato—, «Ruega por nosotras» sitúa al espectador entre 1974 y 1979, en un país que avanzaba hacia la democracia mientras mantenía intactas estructuras represivas heredadas del franquismo.
Sinopsis: Ana, una joven barcelonesa de 19 años, es enviada por su familia al Patronato tras una noche de fuga. Internada en un reformatorio de monjas en Madrid, se enfrenta a un régimen disciplinario brutal. Allí, la amistad con otras chicas —especialmente con Sole, una muchacha de espíritu luminoso— se convierte en su única tabla de salvación frente a un sistema diseñado para quebrarlas.
Martín Ortiz













